El alcohol es una droga conocida desde la antigüedad, socialmente está muy admitida, pero en realidad constituye un serio problema de salud a nivel mundial. Pensemos solo en los miles de accidentes y de muertes que se evitarían anualmente si esta droga no estuviera presente en el planeta tierra.

El alcohol se metaboliza y de esta manera se elimina de nuestro organismo gracias a los mecanismos enzimáticos que están presentes en el hígado. La absorción del alcohol es muy rápida, se inicia en la boca aunque la mayor parte se absorbe en el estómago y en el intestino delgado. Un coma etílico se produce cuando la metabolización y por tanto la eliminación no son suficientes para eliminar todo el alcohol que se ha ingerido. De esta manera el alcohol se acumula en el organismo en exceso y puede producir efectos adversos no deseados, como por ejemplo acidosis metabólica, hipoglucemia o cetoacidosis y a más largo plazo hígado graso, cirrosis e incluso varios tipos de cáncer. Existen algunos factores que hay que tener en cuenta para que se produzca un coma etílico: la cantidad de alcohol ingerida y tiempo empleado, la edad de la persona, el tamaño de su hígado, el tipo y graduación de la bebida alcohólica utilizada.

Los síntomas son muy evidentes, se produce un estado de embriaguez severa que conlleva dolor abdominal y vómitos con dificultad respiratoria y finalmente pérdida de la consciencia. Si no se trata a tiempo puede desembocar en una parada cardiorespiratoria que produzca la muerte de la persona. El tratamiento se basa en la administración de vitamina B6 y B12 y en el control de la glucemia. Hoy para terminar les aconsejo que en sus relaciones sociales eliminen en la medida de lo posible el alcohol. Les aseguro que se puede celebrar intensamente cualquier acontecimiento de nuestras vidas en la ausencia mas estricta del alcohol.