No se puede entender el barullo y aluvión de críticas que se vierten por no estar de acuerdo en la gestión económica del Patrimonio. Todos los vecinos y visitantes han disfrutado de nuestros famosísimos monumentos megalíticos de manera altruista por la Administración.

 

Gratis, con un amplio horario y disponiendo de todas las facilidades para su visita. Lo que conlleva a pensar que muchos ciudadanos de Antequera hace muchos años que no se acercan por allí, y otros, muchos más de los que nos creemos, no los conocen.Poner un pequeño precio a su visita es, sin lugar a dudas, darle un mayor valor. Las  cosas que no nos cuentan, no somos capaces de situarlas en el lugar que les corresponde.

 

Echemos una ojeada a nuestro alrededor para comprobar la poca importancia de lo gratuito.Si queremos que nuestro patrimonio tenga valía, hay que comenzar por dársela nosotros mismos y exigir, como a cualquier monumento, un precio de entrada. No se trata de mayor o menor cuantía. Asequible para la mayoría. Pero con precio; porque tenemos un Conjunto muy importante y hemos de valorarlo y hacerlo con cada turista que se acerca.

 

¿Cómo es posible pagar en casi todos sitios excepto Antequera? ¿No le concedemos tanto valor cómo tiene para discutirle una mínima aportación que ayude a su conservación? Es posible que cuando se exija la entrada haya más gente de dentro y fuera visitándola. Pagar por ver algo da sensación de importancia. Y estamos acostumbrados a ver mucho “ arte” de dudosa calidad que nos lo han sabido vender de maravilla. Previo pago.  

 

Todos volvemos conformes de cada uno de los viajes que hemos podido realizar. Y estaremos de acuerdo que  en las excursiones dejamos un buen perraje.  ¡Claro! eso es fuera. Aquí con la belleza que nos rodea, los hay que no entienden que el mantenimiento es costoso . Y todo se utiliza como arma arrojadiza a la gestión de la Junta. Actitudes  incomprensibles. Pues pierde Antequera y los que vivimos en ella.