Hay que seguir manteniendo en Antequera, está conseguida y admitiendo que queda mucho por hacer, no sufre el estancamiento que nos quieren hace ver algún grupo político que aspirar a ser el protagonista de la ciudad en los próximos cuatro años. Antequera ha dado un salto cualitativo en los años del gobierno de Manolo Barón. Cierto que hubo un regidor que trabajó con gusto y entusiasmo y los resultados saltan a la vista, nos dejó un entorno cuidado, precioso y arquitectónicamente casi perfecto, no es menos cierto que a tan fabuloso marco había que dotarlo de contenido.

 

Y hubo de esperar a la llegada del actual regidor para ver cómo se vendía fuera con gran acierto esta maravilla de ciudad que mueve un considerable número de visitantes. Antequera cada vez es más conocida y admirada, y eso que lo de los aparcamientos sigue siendo una asignatura pendiente y; aunque me cuenta que hay un plan para solucionarlo en un plazo corto, poner los cinco sentidos en dar comodidad al visitante debería ser una de las prioridades municipales. Hoy tiene Antequera bastante menos caspa añeja. Conserva el sabor de lo antiguo al que ha añadido un cierto dinamismo que sabe aunar pasado y presente. 

 

Y sabe muchísima más gente que existe y donde se encuentra. ¿Que todos los grupos políticos van a trabajar por Antequera? Eso sin lugar a dudas. Pero también hay que rematar algunas faenas iniciadas que están mejorando mucho nuestro entorno. Y ningún barrio, ni anejo, queda fuera de la gestión que se estás llevando a cabo. Me parece y en esto estarían la gran mayoría de los antequeranos de acuerdo, que nuestro actual munícipe es una persona que sabe emparejar a todos.

 

Primero personas y situaciones comprometidas. No hace falta recordar la situación dramática de la riada de Campillos. Al pie del cañón, todas las horas que hicieron falta. Eso es querer a los ciudadanos y es garantía y seguridad  para los todos los que vivimos en esta maravillosa tierra y sus anejos.