Se quedará muchos años. Porque tanto trabajo con ahínco, pasión y dedicación, casi exclusiva, las veinticuatro horas del día, durante largo tiempo, no se puede quedar arrinconado en las paredes de la Redacción. Antequera se ha visto llevada en volandas por los grandes del Periodismo, los que hicieron nombre propio años atrás y los que están en el candelero. Otros nombres que pertenecen a la Medicina, Cultura, Historia o Arte.

Todos ellos, hermanados con los que dio la tierra, que ya no están, han dado mucho que hablar, repetido Antequera hasta la saciedad, y durante un largo fin de semana, se ha universalizado el amor por esta ciudad. Siempre ha ondeado en su Pendón, pero ahora se ha trasladado a los corazones de vecinos y visitantes. 

Se quedará muchos años. Porque tanto trabajo con ahínco, pasión y dedicación, casi exclusiva, las veinticuatro horas del día, durante largo tiempo, no se puede quedar arrinconado en las paredes de la Redacción. Antequera se ha visto llevada en volandas por los grandes del Periodismo, los que hicieron nombre propio años atrás y los que están en el candelero. Otros nombres que pertenecen a la Medicina, Cultura, Historia o Arte. Todos ellos, hermanados con los que dio la tierra, que ya no están, han dado mucho que hablar, repetido Antequera hasta la saciedad, y durante un largo fin de semana, se ha universalizado el amor por esta ciudad. Siempre ha ondeado en su Pendón, pero ahora se ha trasladado a los corazones de vecinos y visitantes. 

Sorprende que un periódico local, al mando de un director entusiasta y con una plantilla tan joven, haya tenido tanta repercusión en las instituciones y medios principales. Desbordadas las felicitaciones en forma de adhesión, de visita a contemplar la riqueza patrimonial o, simplemente,  reunirse con colegas, amigos y grandes de la comunicación, aquellos que más destacan e influyen sobre sus lectores. Ha sido una suerte bárbara, como dirían los argentinos, contar con todos ellos, mezclados con la gente de a pie que hemos asistido a los actos. En las distancias cortas, los hay quienes ganan, por citar alguna persona, me quedo con Encarna Samitier, la directora de 20 minutos.

Es amable, educada y se desvivió en alabanzas a esta tierra. Alguno, ha evolucionado mucho con el paso de los años, y para mucho mejor, Melchor Miralles, que en sus inicios, me llegaba con dureza, es lo más cercano y exquisito en el trato y, mucho más flexibles en sus planteamientos periodísticos. Otros, se quedan en la polémica  donde quieren permanecer para estar siempre de actualidad, y también quien deja emociones encontradas porque las expectativas alrededor de su persona se han concebido muy altas. El conjunto de los visitantes, valiosísimo.

Y todos a la altura del suelo tienen sus luces y sombras como cualquier hijo de vecino. Pero la coincidencia en alabar esta tierra, quitar un poco esa capa añeja que aún nos tiene sumidos en otros tiempos, ha sido un trabajo de todos los personajes que se han dado cita para aclamar una tierra rica en historia, con un extraordinario pasado y un futuro esperanzador. Y el Sol ha iluminado los corazones de todos, las mentes más lúcidas y representativas y, sin lugar a dudas, ha recompensado el trabajo duro, constante y disciplinado que ha mantenido su plantilla muchos meses. ¡Felicidades, Antequera, a cuantos os habéis acercado de corazón a celebrar el Centenario del Sol, y una deuda de gratitud a un joven director que nos ha hecho casi tan universales como el Patrimonio local! Mi más sincera enhorabuena.