Del Palacio de Ferias. Es lo que propone esta semana el coordinador del grupo  Ciudadanos. Casi catorce millones de euros ahí tirados en aquel descampado que no es sitio de nadie ni de nada. Y ahora queremos que la Junta de Andalucía y el Consistorio actual den una solución a las decisiones de un alcalde megalómano e incompetente que tuvo la mala fortuna de encontrarse con mucho dinero y pensó emplearlo como le vino en gana.
 
Es fácil ser Alcalde y popular, no peperiano, con las arcas llenas. Dejar en el paisaje una mole fea, futurista e inacabada de la que hablarán muchas generaciones con incredulidad. Somos demasiado tontos los ciudadanos cuando permitimos que nos atropellen con esos adefesios. Dicen las malas lenguas, y yo no he tenido ocasión de comprobar su certeza, que la instalaciones eléctricas son una pantomima. Sólo las cajas de los enchufes e interruptores puestas con arbitrio para dar la sensación de acabado. 
 
Y ahora, se busca la solución. Ponerlo en marcha ¿ para qué? Invertir más millones cuando muchas familias en nuestra ciudad adolecen de lo necesario. Y ¿qué prestigio le supone a la ciudad? O es que se tenía mucha prisa para pasar a la posteridad. Teníamos pasado, arte, historial, el paisaje kárstico más bello y no se estaba conforme. Y además, como se tenía que dar constancia del futuro, y está de moda todo lo que es rompedor, pues se consiguió, su abandono también. Parece como si hubiesen acampado unos alienígenas y al contemplar la nave en su totalidad hubiesen decidido abandonarla. 
 
Dicen que es el momento de las explicaciones y de preguntarse qué pasó. ¿A alguien le queda duda que se jugó con el dinero de todos? ¿En quién o quienes recae la responsabilidad? Me parece que es lo primero que ha de preguntarse el grupo de Ciudadanos y dejar la negociación aparte, no sea que a esta ciudad le cueste otro taco de millones y, desde luego, no está para ello.