¿Qué fomenta? Va a suprimir alrededor de cincuenta líneas de Renfe para ahorrar ochenta y tantos millones. ¿A quién le afecte que no se preocupe, por carretera u otras alternativas, no demasiados explícitas en los medios, se va a atender a todos los usuarios? ¡Como está el patio, a lo mejor los burros y carromatos vuelvan a adquirir relevancia y, si encima, muchas de las carreteras no tienen la más mínima posibilidad de mejorar su asfalto, trasladarse de un lugar a otro puede ser algo pintoresco, tranquilo y muy parecido a ese anuncio que tiempo atrás ponían en televisión para anunciar Malibú!

Obvio que del personal que se quedará en los andenes por largo tiempo, los despedidos de empleo, se habla menos. No tienen la suerte de los dos delegados de Marbella que se vieron obligados a dimitir y ya están colocados. Se dice que es por concurso ¡qué bien se hacen en política las trampas!, casi parecen una ingenuidad. Pues que se la expliquen a todo el que se queda parado de los ajustes y desajustes.

Mira por donde fomento ha detectado ahora que hay muchas líneas totalmente ineficaces, y que además a los españoles les gusta el Ave, mucha prisa por llegar a ninguna parte si cada vez hay más desempleados. En la clase política no sucede, en Madrid andan muy nerviosos para asegurar el sillón de la alcaldía que le viene grande a Ana Botella. Todos quieren sacar tajada, unos para asegurar lo poquito que les queda y otros para empezar a creer ellos que llegará el momento de ser alternativa política.

Lo único cierto que vamos a consentir que las cabezas pensantes políticas no dejen títere con cabeza, ni paisaje, ni cultivos y vegas donde buscar el sustento. A fomento le gustan los juegos de azar, cerramos unas vías y abrimos otras, a ver si los alcaldes cantan bingo, y de paso, trincan a los ciudadanos del cuello y le sacan el voto. De otra manera no hay tu tía.