Me cuentan que el alcalde de Zamora, Francisco Guarido, tiene la buena costumbre de atender una tarde, cada semana, las visitas de sus vecinos. Así puede saber de viva voz y, sin intermediarios, lo que piensan, desean o agradecen sus conciudadanos. No sé cómo será el sistema de selección, pero si es  por orden de llegada y reducida a un número determinado, es un forma muy inteligente de querer estar para todos sin tener la presión de abusos de los que, día sí y día también , quieren que se les resuelva sus situaciones personales. 

 

El tiempo de un alcalde se sabe que es valioso y elástico, sin embargo, también tiene límites, y no es nada fácil atender a una ciudadanía que tantos servicios necesita y, por desgracia, también más carencias de las deseadas. Toca “sacar número y esperar el turno”. Puede que tarde más que el tiempo de resolver el problema por el que se acude al ayuntamiento, e incluso la demora sea superior a los años que le quedan al  munícipe de ocupar el sillón. Pero es una forma equitativa de emparejar a todos.

 

¿Las Urgencias? No están dentro de este sistema, se atienden y tratan de resolverlas con la prontitud que los medios disponibles ofrecen a su alcance. No ha debido ser sencillo ni entendible por muchos. Es la democracia al pie de calle. Y llevarla a cada concejalía, que también tiene arduo trabajo su titular, es siempre positivo. Quizá pudiésemos copiarnos, todos sabemos que en Antequera se hacen muchas cosas lindas, como dirían los latinos, y que también, sobre todo en el área de cultura,  tienden a concentrarse demasiado.  De esta manera no lucen todo lo que deberían y se ven unas con otras atropelladas en el tiempo.

 

Una programación que se haga respetar por todos los colectivos y autoridades, es punto de partida para coger turno. Siempre habrá actividades coincidentes, pero es más liviano acudir a dos o tres que a seis. Programar es ordenar, y no pocas veces, tenemos actos a los que no se les da la importancia que tienen o debieran tener. El tiempo y la prevención, no son siempre sus aliados.