En estos días, Antequera y el Torcal ocupan un espacio en Fitur. Es una sensación de complacencia, importancia que reconforta a todos los antequeranos. Año tras año, el turismo en nuestra ciudad mejora, se trabaja y  publicita lo mejor que tenemos, y el Torcal enamorará en Madrid. Sin embargo, una pequeña noticia en la que apenas reparamos, nos cuenta que estos días en Utrecht, la cuarta ciudad holandesa,  se está dando a conocer Antequera y toda su riqueza patrimonial. Entre los más bellos canales de Europa, y los tulipanes que son el carnet de identidad de los holandeses, Menga se hace un hueco para llamar la atención y les muestra la importancia de su historia a una ciudad dinámica, con una considerable población estudiantil, ocio y, curiosamente, mayor número de bicicletas que población. En estos días, Antequera y el Torcal ocupan un espacio en Fitur. Es una sensación de complacencia, importancia que reconforta a todos los antequeranos. Año tras año, el turismo en nuestra ciudad mejora, se trabaja y  publicita lo mejor que tenemos, y el Torcal enamorará en Madrid. Sin embargo, una pequeña noticia en la que apenas reparamos, nos cuenta que estos días en Utrecht, la cuarta ciudad holandesa,  se está dando a conocer Antequera y toda su riqueza patrimonial. Entre los más bellos canales de Europa, y los tulipanes que son el carnet de identidad de los holandeses, Menga se hace un hueco para llamar la atención y les muestra la importancia de su historia a una ciudad dinámica, con una considerable población estudiantil, ocio y, curiosamente, mayor número de bicicletas que población. 

Dicen que la ciudad es un destino ideal para una escapada, y que se llena de turistas deseosos de pasarlo bien y comprar antigüedades, y en medio de tanto bullicio, nuestra historia se ha colado como por arte de magia. Tello y Tagzona, siguen abrazados e invitan  a conocer la Peña que los unió para siempre. Tienen gancho y hacen soñar. Saben que conseguirán el objetivo de traer a casa muchos curiosos embelesados por su leyenda. Quizá sorprendan en su retrospectiva constante de actualizar el amor, o jueguen a crear un mundo de sentimientos imposibles en una ciudad donde todo es posible. Utrecht es disfrutona y movida, donde la noche da paso al día sin apenas respiro. Y allí van surgiendo clientes que anotarán en sus agendas nuevos destinos para visitar. Y Antequera va calando en la curiosidad, tanta piedra antigua y valiosa, qué razón de ser tuvo para que los astros se confabularan y decidieran que tendrían que permanecer juntas en el mismo lugar. Hacer amigos fuera de nuestras fronteras e invitarlos a pasar unos días entre nosotros, es saber conjugar con acierto el pasado y presente. Enhorabuena a los organizadores.