Es cierto que se oye hablar en nuestra ciudad del aumento que han experimentado las cuotas en las comunidades de vecinos. Dicen que se debe a la subida del agua. Y los grupos de la oposición acusan que este incremento vaya a aligerar los bolsillos de los vecinos.

Hay mucho rumor en contra de la subida, sin embargo, los motivos para que se produzca están más silenciados. Y son de peso, se arrastra con deuda de la construcción del edificio y, lo que verdaderamente llama la atención son los 500 euros que los miembros de Aguas del Torcal cobran por asistir a una reunión.

A voces limpias hay que contar esto a la ciudadanía, utilizar reiteradamente todos los medios posibles. Ahí es donde se encuentra el verdadero atropello a los antequeranos. Hay que pagar más porque hay listos que se fijan unas retribuciones muy considerables. También hay que hablar, sin complejos y con mucho orgullo de la iluminación tan magnífica que se pudo ver en Antequera el pasado fin de semana. Santa María se llevó la palma.

Una historia a caballo entre la fantasía y realidad. Un lujo de luz y sonido que sacó las estampas más bellas que podíamos contemplar. Una apuesta acertadísima para los de dentro y los que se quieran sumar. Calles a rebosar, establecimientos hasta la bandera y un tránsito de gente como pocas veces se ve en nuestra ciudad. Gente de allá para acá disfrutando. Y nunca en mi entender los unos y las otras como quiere hacer la señora Calvo.

El lenguaje inclusivo y comenzar por la Constitución. ¿Será en pretexto para poder cambiarla?Las urgencias no se están dando en estos momentos en el lenguaje, sí en la violencia de género que es donde la mujer se encuentra más indefensa y que estamos viviendo situaciones que sobrecogen, demasiado menores víctimas y queda bastante por hacer. Empleen los recursos en este campo que hay mucho que abonar y deje la Constitución, vaya a ser que bajo  la sustitución del lenguaje machista se entremetan algunas frases que los independentistas y antisistema están deseosos de leer.