Han pasado ya algunos días desde que saliera a la palestra lo del plagio del presidente Pedro Sánchez, todos con las manos en la cabeza, pidiendo dimisiones y demás, pero nadie las pide cuando se sufre día a día en otros aspectos, les pongo ejemplos.

 

El mundo del Periodismo está cargado de ello, continuamente, las noticias se repiten en uno y otro lado, y se fusilan, para que me entiendan, se copian textos enteros de lo que publican los medios de comunicación y se hace sin citar la fuente. ¿Alguien sale a pedir la dimisión del que lo ha hecho? ¿Piden explicaciones? ¿Hay denuncias?

 

Y estamos hablando de algo que sucede a diario. Cuando trabajas, lo que esperas al menos, es hacer tu trabajo bien y que se reconozca, no que otros lo copien, le cambien dos cosillas y muestren su noticia con brillantez por todos lados, cuando está basada en la que uno ha hecho.

 

Otro ejemplo, es cuando te curras y buscas una noticia y reportaje distinto a la habitual, te esperas, guardas silencio hasta que lo ves publicado. Cuando lo ves impreso toda la satisfacción y pocos días después sale en todos los medios. ¿Mencionan su procedencia o en quién se han basado para hacer su noticia? La respuesta es clara.

 

Y así tenemos cientos de ejemplos que pasan en los medios de comunicación todos los días, y eso, sin entrar en las redes sociales que ahí sí que el plagio va y viene. O en las notas de prensa, que es el copia y pega sin esfuerzo ninguno.

 

Con todo esto no defiendo el plagio del Presidente, más bien busco que entre todos los ciudadanos, los trabajadores, los que componemos los medios de comunicaciones seamos responsables de nuestra labor y solucionemos el plagio que vivimos diariamente.

 

Por ello, afirmo: yo plagio, tú plagias, él plagia, nosotros plagiamos, vosotros plagias y ellos plagian.