La transcendencia política de Francisco Romero Robledo no pasa de-sapercibida para la historia. Su figura ha sido resaltada por su meteórico ascenso, consiguiendo logros en el terreno político hasta entonces poco conocidos en Antequera. Resulta habitual encontrar documentos en el ámbito nacional sobre la importancia política de Romero Robledo, engrandeciendo sus habilidades políticas, sus claros y precisos pensamientos y su estratégica forma de llevarlos a cabo. 

 

Sin embargo, llama la atención encontrar un artículo de este profundo calado, resaltando su figura, en un país extranjero y más si cabe en una fecha tan señalada. Estamos inmersos en 1898, año de la independencia de las últimas colonias españolas en América, promovida en gran parte por la actitud del gobierno de los Estados Unidos junto a otros factores que no abordaremos. 

 

El artículo en cuestión sobre el célebre político antequerano aparece en las páginas del periódico “The Kansas City Journal”, en su edición del domingo 5 de junio de 1898. Hay que matizar que el 3 de julio de ese mismo, el gobierno español pidió negociar la paz en Santiago de Cuba, poniendo fin por el tratado de París, de 10 de diciembre de 1898, a las últimas colonias españolas en América. Centrándonos en el desarrollo del artículo, recorre la vida de Romero Robledo, desde su tierna infancia hasta profundizar en su figura como destacado político del momento. En cuanto a su niñez, aportan datos relativos a su vida en Antequera y los inicios de su familia: “Nació en Antequera, Andalucía….

 

Sus padres eran pobres… recibió una educación temprana en la escuela del pueblo de Antequera… debido a su peculiar inteligencia el maestro de la escuela y el párroco, usaron su influencia para llevarlo a la Universidad de Sevilla…”. Sin olvidar de la mención a sus aficiones entre las que destacaban los toros y las peleas de gallos.Tras este breve paso por su infancia, narra su incursión en el mundo de la política, así como alude al apodo que se granjeó entre sus conocidos, usando la terminología literal empleada en el artículo “The chicken of Antequera” (“El pollo de Antequera”).

 

Apelativo que recibía por sus homónimos políticos, cuando desde temprana edad, decidía participar e inmiscuirse en asuntos políticos. El artículo continúa desarrollando la vida política de Romero Robledo, poniendo en valor sus principales virtudes: “… sus discursos contundentes, preguntas inesperadas y el dominio del lenguaje...”. Valorando que “No es improbable que él sea el hombre que viene…” Haciendo alusión a la importancia de su figura, dentro del panorama político español, analizando su repercusión, especialmente con la reciente desaparición de Cánovas. 

 

Lo califican por su apariencia más como un prototipo de caballero inglés más que español, debido a su atuendo, porte y elegancia.  Volviendo a incidir en su éxito político gracias a: “…gran magnetismo personal y su espléndida oratoria; su voz es musical y resonante, y sus oponentes más amargos en política a menudo se dejan llevar por su discurso que aplauden casi incluso cuando las palabras que fluyen con tanta elocuencia van directamente contra ellos…”.

 

Pero más allá de la imagen que proyectaba en la política nacional, hay que destacar esta referencia por la imagen que proyectaba en el exterior.Hablamos de un país emergente como Estados Unidos de América, buscando ubicarse como potencia de referencia mundial, en aquel momento histórico, y que para ello protagonizó y alentó con verdadero entusiasmo el levantamiento e independencia de las últimas colonias españolas en América. Sin duda, un artículo que refleja la transcendencia de la figura de Francisco Romero Robledo, su repercusión en el exterior. Hombre de excepcional importancia política, un verdadero hombre de Estado.