“Si algo es gratis en Internet el producto eres tú”. En Internet pagamos siempre, aunque no lo hagamos con dinero. La “divisa” son los datos, nada es gratis en Internet, en realidad nada es gratis en la vida. Centrándonos en las aplicaciones y los menores. 
 
Psicológicamente Internet nos ha cambiado, cuestiones que en la vida real son imposibles: como por ejemplo darle el número de cuenta a un desconocido, o decirle a ese perfecto desconocido todos tus secretos, en Internet son conductas habituales. Desconozco el motivo, pero en Internet bajamos las defensas, nos creemos más las cosas, y es posible que nos cambie hasta el carácter. He conocido personas encantadoras en la vida real, y que son auténticos kamikazes en la Red.  
 
Es más, y ya acercándonos a nuestros menores, os puedo contar multitud de anécdotas. Todavía recuerdo a mi pequeño Jesús, con 3 años, delante de la televisión intentando cambiar de canal con la mano, como si de un Iphone se tratara. También me cuentan profesores, que  alumnos le confirman que solo dan veracidad a lo que les dicen sus padres, una vez que lo han visto en “Wikipedia”, y coincide con lo que le dicen sus padres. Algún padre me dice, que ha visto a su pequeño intentando ampliar las noticias de los periódicos como si de una Tablet se tratara.
 
Con todo esto, uno pensaría que nuestros menores conocen el mundo en el que se mueven. Pero esto un grave error, porque deberían conocer un mundo en el que nadie les ha enseñado a moverse de forma segura, todos los padres enseñamos a nuestros hijos a cruzar la calle, pero ¿alguno le enseña a saber cómo una aplicación es segura? Me temo que pocos. Y eso es lo que yo pretendo con los siguientes artículos donde hablaremos de: cómo saber si una aplicación es segura, cómo funcionan a la hora de “sacarte” tus datos, cómo conseguir que te devuelvan el dinero, cómo controlar lo que hacen en internet y qué programas de control parental existen para monitorizarlos.