Pepita de Oro. Dejarme que os cuente una historia. En el río profesional que nos movemos, donde las aguas siempre bajan crecidas y rápidas, es complicado encontrar una oportunidad única. Una pepita de oro. Estamos en ese momento, y me explico, el 25 de mayo del 2018 nació una nueva profesión, una profesión obligatoria, el Delegado de Protección de Datos (DPD o DPO en su acrónimo ingles).

Es una nueva profesión, y no todos los días nacen nuevas profesiones, es una profesión con un ADN tecnológico muy grande, y es producto del Nuevo Reglamento Europeo de Protección de Datos, por lo que es una profesión obligatoria y europea, otra novedad más.Una profesión para la que no se necesitan estudios previos para su acceso, sino una formación específica, una profesión donde la experiencia nos pone a todos en la misma línea de salida, y donde la edad no es un hándicap.

El profesional DPO, será una figura que nos encontraremos tanto en instituciones públicas (donde siempre será obligatorio contar con esta figura) como en muchas instituciones privadas. Sus funciones, serán asesorar para el cumplimiento de la normativa de protección de datos, así como mediar en conflictos en esta materia, formar al personal, sensibilizar, coordinar la comunicación, coordinarse con el departamento de nuevas tecnologías etc…

En los tiempos que corren me parecía interesante contaros esto, que los que estáis sin trabajo, podéis compatibilizarlo con otro, tenéis hijos terminando estudios, etc… podéis ampliar esta información en www.ivantia.es o www.aepd.es, os animo a que lo hagáis.