Todos hemos sufrido ese momento de pánico e histeria en el que miras tus bolsillos, miras tu bolso, miras la mesa y no encuentras tu móvil. Te has ido al baño, lo has dejado encima de la mesa al cuidado de tus amigos, vuelves y no está. Ibas caminando tranquilamente por la calle, vas a hacer una llamada, y no está en el bolsillo. Perder o que te roben el móvil en la actualidad es una auténtica pesadilla, no solo por el costo del dispositivo (que en algunos casos es de infarto) sino por todo lo que contiene.

 

Hoy en día nuestro móvil es nuestra agenda, nuestra cartera, nuestra cámara de fotos, nuestra fuente de información, nuestra forma de comunicarnos tanto profesional como personalmente… en definitiva, con toda esa información personal que contiene, podrá causarnos más de un quebradero de cabeza si cae en manos desconocidas.

 

En la mayoría de las ocasiones, recuperar el dispositivo es casi un milagro, que terminará siendo vendido en tiendas de segunda mano o en cualquier mercadillo. Pero lo que sí podemos hacer es minimizar los daños, tomando medidas antes y después del robo o pérdida. Empezamos en este artículo a aconsejarte qué hacer antes y después de perder el móvil.

 

Antes:

- Tener la factura del dispositivo. En la misma, queda reflejada el número de serie del dispositivo, que podrá acreditarnos como sus dueños verdaderos.

- Apunta y guarda el IMEI. ¿No sabes cuál es? Fácil: teclea *#06# en las llamadas y obtendrás el código de 15 números. Ésta es la huella digital única de cada teléfono. 

- Mantener siempre la pantalla bloqueada, ya sea con la huella, un patrón o un código. ¡Por favor, que el código no sea 1234!

(Continuaremos en el próximo artículo en este periódico).