Inconsciencia y aprobación. Son las dos palabras que definen nuestro comportamiento respecto a las redes sociales, es más, añadiría una tercera palabra: “postureo”. Inconsciencia. Cada día, miles de personas suben información a redes sociales sin ser conscientes de lo que hacen, cada día miles de personas se hacen una foto con su tarjeta de crédito recién sacada (por delante y por detrás jeje), otros cientos de miles publican una foto con las entradas no numeradas a conciertos y otros espectáculos.

 

En estos dos casos, espero que no se extrañen cuando les falte dinero de la cuenta, o cuando lleguen al concierto y alguien haya pasado con su entrada. En fin. Más allá de estos dos casos extremos, en los próximos artículos os hablaré de información no tan evidente que vamos dejando, como por ejemplo las fotografías, y que podemos saber con ellas.

 

Aprobación. Esto quizá tiene que ver más con un aspecto psicológico, nunca hemos estado más conectados, y nunca hemos estado a la vez más solos. La gente está derivando su vida, su frustración, sus anhelos, sus miedos y también sus secretos a un mundo virtual, un mundo en el que el carácter te cambia, he conocido personas muy tranquilas fuera de las redes, que en las mismas son auténticos “radicales”.

 

Y por último, el “postureo”, las redes tienen mucho de esto, se te mide por el número de seguidores que tienes, no por si esos seguidores son reales, hace poco, en el programa nacional de Cope, “La Noche” con Adolfo Arjona, creamos una cuenta en Twitter: @experimentoarjo, en la misma nunca hemos escrito nada, y no seguimos a nadie, pero en cambio nos siguen 1.153 personas, ¿Cómo es esto posible? ¿Son seguidores reales? ¿Se pueden comprar seguidores? ¿Cuánto cuesta? ¿Es legal? Esta y otras preguntas os las respondo en próximos artículos.