El miedo es una emoción de las consideradas primarias. Es fundamental en nuestra educación, en nuestra formación como personas, en nuestros logros, en el enfrentamiento del día a día, cara a cara con la vida. 

El ciclismo no está exento de miedo. Juega un papel esencial dado que puede aparecer como, miedo a las caídas, o simplemente mostrarse a la hora de competir, en forma de fracaso, o de hacer el ridículo por no superar zonas técnicas o situaciones extremas. 

Pero voy a arriesgar el comentario, sin ser un gran experto en la gestión de las emociones. Si la humanidad ha sobrevivido, ha perdurado la especie, en parte muy grande, ha sido y lo sigue siendo, gracias al miedo. Éste juega una baza muy importante también, en el comportamiento de las personas. No es que se deba educar insuflándolo en las materias lectivas, no. Ahora bien, desde que comenzamos a dar nuestros primeros pasos, si siempre contamos con el “colchón” que nos proteja en las caídas, si contamos ya por experiencia, con la protección y el abrigo familiar, perderemos todo el miedo a las caídas, al fracaso en la vida. Y cuando no se conoce el miedo, cuando perdemos todo el respeto a los derrumbes, a las bajadas complicadas, las de la bici pueden ser técnicas y enrevesadas, pero… los “batacazos” que nos pueda dar la vida, son muy superiores, y en más de las deseadas veces, muy difíciles de reponer y o solucionar.

El miedo nos hace ser prudentes, en sí mismo, puede ser incluso positivo y ayudarnos a desistir, a retirarnos, a prescindir de aquellas acciones, situaciones o compromisos que nos pudieran dejar graves secuelas. De acuerdo que es una emoción incluso hasta desagradable, pero sus consecuencias positivas nos van a ayudar, en más de las veces que podríamos imaginar.

Pero el miedo, gestionado desde el poder, puede ser muy pernicioso y conducirnos al adoctrinamiento. El miedo es una de las armas más destructoras y terroríficas a las que la humanidad se pueda enfrentar. Solo con una buena inteligencia emocional, podremos gestionar nuestros miedos y todos aquellos que nos pretendan insuflar, a través de las redes sociales y las soflamas políticas que con tanta facilidad se nos cuelan hoy en nuestras vidas, a través de medios de comunicación e Internet con todas sus ramificaciones. 

Pero yo, me quiero quedar hoy, con la imagen que les acompaño y su contenido emocional. Y ello es, la alegría, por ver superados unos miedos a conducir la bici, en fuertes pendientes, con espacio reducido para la maniobra y ante la observación de un público que te anima, pero que a su vez, también te avergüenza por el miedo al fracaso. De nuevo una buena dosis de inteligencia, razonamiento, (gestión del miedo) junto a preparación física y técnica, nos habrán de llevar a la consecución de unos logros insospechados en un principio, observando con no poca sorpresa, al visionar éstas imágenes, lo que se puede conseguir con tesón y constancia.

Existen muchos tipos de fobias y etiquetados del miedo, hoy les cierro éstas letras con una de ellas. La Gerascofobia. Nos dicen que es… aquella que produce el miedo al envejecimiento. De nuevo les remito al deporte, a la lectura, a la convivencia, al trabajo mental del razonamiento. Y por lo demás, que el DNI. siga con su alocada escalada de cifras. Por de pronto, éstas, ya me han permitido, prescindir prácticamente del despertador.