Una centuria es el tiempo de vida soñado por muchos seres humanos. La salud es lo primero, solemos decir, pero alcanzar una longevidad con calidad de vida que permita la subsistencia sin depender más que del cariño de las personas con las que se conviva, es lo idealizado.Una centuria es el tiempo de vida soñado por muchos seres humanos. La salud es lo primero, solemos decir, pero alcanzar una longevidad con calidad de vida que permita la subsistencia sin depender más que del cariño de las personas con las que se conviva, es lo idealizado.

Que un periódico alcance los cien años de continuas publicaciones es mucho más inédito. Que lo haga en unos tiempos tan difíciles para la prensa escrita como los actuales, es un plus más que añadir a su vida. Decía Rafael Salas (presidente de los Periodistas Malagueños): “El principal enemigo del periodismo es el paro”.  Sigo haciendo uso de sus palabras. Los cuchillos de presión que hoy sufre la prensa escrita están muy definidos: televisión, radio, ¡Internet!  Están propiciando una muy mala calidad de vida al periodismo escrito en papel.Personalmente y coincidiendo con el 75 aniversario (1993) cuando daba inicio, gracias a esa siempre muy apreciada ventana pública, que nos ofreció su entonces director Ángel Guerrero Fernández, a unos artículos que ya había compartido en Club Ciclista El Efebo con Francisco González Cazorla desde prácticamente su creación como Club en 1989.

Desde esa fecha les digo, entran a configurar, estos mis artículos, esa relación como colaborador de El Sol de Antequera.¡No hay sociedad libre, si no hay periodismo libre! Con relación a esta frase he de confesar, que en todo este tiempo y a lo largo de los numerosos artículos que he podido publicar, jamás me he sentido coartado. Y mis artículos siempre han sido respetados hasta la última coma y punto final. Cosa de la cual me alegro mucho, y es motivo para seguir ofreciendo mi tiempo para completar cuantos aquellos escritos me sean solicitados. Sin importarme lo más mínimo que otros escritos, otras letras y o publicaciones, en el mismo medio escrito, no hayan sido compartidas o admitidas en mis cortas entendederas.Obtener un éxito siempre es bienvenido.

Cumplir años es señal de vida, cumplirlos en plenitud de vida periodística, es siempre motivo de agradecimiento. Celebrar un centenario de existencia para un periódico es merecedor de ocupar un poco de nuestra vida en felicitar, en acompañar en su aniversario a quien tanto oportunidad de expresarnos nos ha brindado. Es por ello que hoy me llena de satisfacción y enorgullece el poder dar desde estas sencillas letras, mis más sinceras felicitaciones a la Familia Guerrero, por su dedicación, por su trabajo, por su fe puesta en la información, al servicio de su tierra, Antequera. Al servicio de sus ideales y Cultura. Pero siempre informando y dando la oportunidad de expresarnos libremente en nuestras pequeñas parcelas informativas. 

En estos días vividos de celebraciones del Centenario, no solo he disfrutado enriqueciéndome con hechos y páginas escritas desde la aparición del primer número de El Sol de Antequera, fotografías, textos, escritos y pareceres de periodistas afamados de nuestro tiempo. También he disfrutado en la compañía de colaboradores, ciudadanos y personas del entorno que ya tenía el gusto de conocer, además he tenido la ocasión, gracias a estas horas de encuentros, las cuales, me han dado oportunidad de conocer a otros nuevos colaboradores a los cuales no conocía aún, pudiendo personalmente transmitirles mi felicitación por sus magníficos trabajos. 

Nuevas personas, nueva vida, el Periódico goza de muy buena salud, está más vivo que nunca, sin olvidarnos de sus ventanales abiertos en Internet. ¡Feliz Cumpleaños!   Y muchas gracias, Familia Guerrero, por esos enriquecedores días de celebración compartidos.