No hay grupo que hable y no lo nombre y corrillo que no debata sobre ella…la crisis, lo queramos o no está copando la mayoría de nuestras conversaciones. Esta crisis no sólo es económica, social y política, también tenemos que ver cómo la crisis ha llegado incluso al sentido ético. Vemos cómo en muchas conductas aparece arrogancia, codicia, fraude, injusticias, mentira… Nuestra sociedad está dando un giro a sus "valores"; somos más individualistas, muy relativistas y tratamos los problemas económicos y políticos –como el desempleo, por ejemplo– en problemas técnicos. Esta crisis que estamos viviendo no es distinta a las demás crisis que se han vivido, sino que responde al mismo "patrón" de crisis financiera, inducida en este caso, como en muchos otros por la "burbuja especulativa". Esta crisis ética va unida a una crisis de dirección: han fallado las conductas de las personas que estaban al frente de organizaciones tan variadas como bancos, empresas, organismos supervisores, gobiernos, universidades…

 

Nuestra sociedad está dando un giro a sus "valores"; somos más individualistas, muy relativistas y tratamos los problemas económicos...

 

Me niego a pensar que no vamos a salir de esto, cada día vemos como ese individualismo y esos conflictos de intereses que nos han llevado a la crisis va dando paso a un "colectivimos", a un ayudar al vecino, al amigo, a esa persona de nuestra familia que no está pasando por su mejor situación. A pesar de todas las meteduras de pata que "los que nos han llevado a la crisis" han hecho, y a pesar ese nihilismo en el que parece que vivimos… todo lo malo que está trayendo la crisis está haciendo que nos volvamos de nuevo más humanos, que nos ayudemos unos a otros, que arrimemos el hombro de manera más fuerte en nuestra familia, que vivamos la caridad –ahora llamada solidaridad– con gente que a lo mejor ni conocemos, que le prestemos nuestra ayuda e incluso nuestro tiempo.