Suena la campana el 19 de febrero a las 14 horas y se ven caras de alivio, satisfacción y alegría por parte de niños y profesores y caras de agobio, resignación y otros sentimientos encontrados por parte de padres… jeje. Empezamos la temida Semana Blanca (hasta el 1 de marzo sin clase, que se dice pronto). Todo un reto para miles de padres de la provincia de Málaga que trabajan fuera de casa y que tiene que hacer encaje de bolillos para poder atender a sus hijos en esta larga semana que no tienen colegio. 
 
Lo principal es tomárselo con buen humor, que todo lo demás viene solo. Cuidadoras, campamentos, talleres, abuelos y otros familiares o directamente pedirte vacaciones para poder estar con tus hijos durante  esos días. Cada uno se organiza como buenamente puede y se le permite, lo que queda claro es que para los niños es una ocasión de hacer un paréntesis, más deporte, excursiones, conocer a otros niños, relacionarse con otro entorno e incluso viajar.
 
Empecé hablando de agobio por parte de los padres, hablo de Semana Blanca y me veo mordiéndome el labio sin saber que hacer con tres “monicacos” las 24 horas… pero la verdad es que quien pueda, lo que debemos hacer es disfrutar, jugar, reírnos, escuchar y compartir con ellos ese tiempo que durante el día a día no podemos darle. 
 
El beneficio, egoístamente; siempre será mutuo, y así podemos pensar en Semana Blanca con una sonrisa y recordando las pequeñas–grandes cosas que hacemos con ellos.