Me llama poderosamente la atención el “modus opernadi” de las feministas. ¿Cómo son capaces de ir contra natura para reivindicar algunas cosas, pero no mueven un dedo para reivindicar otras? 
 
Haciendo zapping hace unos días y tras una larga “conversación” por whatsapp con uno de los tantos grupos que tenemos en los móviles de ahora, que no paraban de comentar el programa cual partido de fútbol se trataba, me decidí a dejarlo un rato y ver a los personajes, las madres –o padres– las pretendientes –por llamarlo de algún modo…–. Este programa en cuestión no hace otra cosa que degradar no sólo a la mujer sino al ser humano; deja a la persona a la altura del betún, con todos mis respetos al betún. Las personas pierden su condición de tal, para convertirse en ganado o tratantes del mismo.
No puedo entender cómo hay personas que por conseguir fama y dinero se dejan pisotear y maltratar incluso públicamente. No puedo concebir que se junten cuatro o seis chicas, convivan con un chico –y la madre– para rivalizar y ver con quién “se queda el chico”. No es unos días para conocerse y ver con cuál encaja más; sino unos días en los que todas se “restriegan”–perdonadme por la expresión, pero es tal cual– con el chico, incluso delante de las demás “aspirantes a novias”…¿No es esto denigrante para la persona? ¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Dónde se encuentran esas mujeres que reivindican cambios de leyes y no son capaces de hablar para cambiar la programación? 
 
Una pena saber que éste no es el único programa, ni el primero ni el último, sino que hay muchos más en la televisión que sólo por entretenernos y reírnos de las bajedades que cometen otras personas los estamos degradando y se están convirtiendo en lo que son; meros elementos de compra y venta.