Parecía que no, pero por fin está el final del curso escolar 2019-20 que para todos será recordado como el año de aquello que sólo creíamos posible en películas futuristas y de ciencia-ficción. La comunidad educativa en general ha dado una respuesta admirable ante las múltiples situaciones de incertidumbre que han sido provocadas por el COVID-19, y no queda más que felicitar a todos sus órganos (profesorado, personal de administración y servicios, alumnado, familias…) porque, ante la adversidad, hemos visto cómo hemos crecido en convivencia y en valores humanos, cómo nos hemos ayudado los unos a los otros y han reaparecido cuestiones como la comprensión, la empatía, la atención al prójimo…


Han sido muchas horas de reflexión, de esbozo de “una nueva estructura educativa”, de acción tutorial, de acompañamiento, de trabajo… pero, finalmente, todo quedará concluido en breves días. Ahora se nos pide un último esfuerzo: pasado lo meramente académico, afloran otras cuestiones administrativas (matriculaciones, consejos escolares, actividades complementarias del próximo curso, programas de refuerzo…) que debemos ir perfilando y organizando. ¡Cuestión nada fácil!, ya que hemos observado como muchos de estos trámites se han visto solapados, colapsando las agendas de las direcciones y secretarías de los centros, en mayor parte, y con la dificultad de pensar cuál es la mejor respuesta y solución que pudiésemos dar a favor de facilitar la labor de todos.

Nos toca hacer un último esfuerzo a todos en esta recta final, seguir demostrando esa unidad de comunidad educativa que ha quedado reflejada y seguir poniéndonos la capa de héroes –generalmente invisibles en todo este tiempo– a fin de seguir preparándonos para afrontar una nueva realidad, la realidad de lo sucedido y evitar así que volvamos a caer en el mismo bache. 

¡Ahora es cuestión de todos! Ahora es el tiempo de la responsabilidad, del mirar atrás para ser consecuentes con nuestras acciones próximas y el tiempo de seguir sonriendo ante las adversidades que puedan presentarse. ¿Y tú? ¿Qué eliges?