Antequeranos y visitantes dejaron claro en la Feria de Agosto de este 2018 que la música mueve montañas. Miles y miles de personas se congregaron en el escenario del Recinto Ferial para disfrutar de los artistas que han visitado este año la Ciudad de los Dólmenes.

 

Abrió la tanda una incomparable Niña Pastori, que cantó por San Juan, Bulerías, ‘Cái’ y hasta por La Habana. Le siguió Morat, una banda que revolucionó a todos los asistentes, especialmente a los enamorados, a los que están aprendiendo a querer y a los que aguantan cuando nadie los ve.

 

El movimiento o, mejor dicho, ‘moving’, llegó de la mano de Macaco, y el sábado, sonidos cañeros, armoniosos y poesía cantada se mezcló sobre aquellas tablas con Tequila, Coque Malla y Jaime Urrutia. Y para el colofón final, Bertín Osborne.

 

Todo este éxito nos invita a pensar... ¿Y si no nos conformamos con tener música sólo en Feria?

 

No me refiero a conciertos puntuales, si no a darle el máximo provecho a la zona del Recinto Ferial y poder organizar un Festival de Música como tienen otras muchas ciudades. Este espacio es amplio incluso para poner diferentes zonas de música, unas con más aforo y otras con menos.

 

Este verano, Antequera ha vivido con todas las letras. Más de una vez he escuchado eso de “Oye, este verano se están haciendo muchas cosas en Antequera ¿no?”. El Antequera Light Fest (ALF), los ‘Food Trucks’, el Festival de Blues, la Noche Flamenca, la Noche en Blanco o la mencionada Feria.

 

Así, tenemos la oportunidad de subir un escalón más. Todos estos acontecimientos y el propio verano en sí podrían ser recibidos, en junio, por ejemplo, por un festival de todo tipo de música, que convierta a Antequera en centro de referencia musical y también atraiga a los artistas a incluirnos en sus giras de conciertos por el territorio nacional.