“Eadenmutateresurgo”,  aunque cambiado renacerás (Jakob Bernoulli)


Hay paisajes imposibles y sentimientos encontrados. Hay promesas incumplidas y sueños que por cumplidos dejan de serlo para formar parte de las realidades de una vida que nos muestra ahora una cara ajada y llena de imperfecciones humanas, políticas, económicas… Se enmascaran los hechos con dudosa procedencia. 

Pasará un tiempo de minutos densos en los que nos habrá viajes físicos sólo soñados imaginados con cierto regusto a añoranza. Imágenes en la pantalla de un móvil guardadas en la tarjeta  de memoria que no alimenta ni mente ni espíritu, solo deseos  imposibles de caminar volando.

Trompetería mediática, llama Iñaki Gabilondo a las voces de los partidos que nos gobiernan que con sus ruidosos, desaforados  y esdrújulos comentarios sumados a la actitud del tú más, pero yo soy más importante, emborrachando,más si cabe, el panorama patrio.

Todos a lo suyo y nosotros a lo nuestro que está muy mermado lo poco que poseemos realmente. Reivindicar  aquello que podemos y queremos poniendo voz a un coro desafinado arreglado, afinado para tergiversar la imagen en la que hombres y mujeres posan como si nada estuviera pasando con el único objetivo de ganar, por encima de todo y de todos, elecciones, como sea y cuando sean. 

La entrada de la pandemia desvió nuestra atención hacia otra realidades que nos eran y nos son desconocidas, pero desde luego las otras siguen ahí incluso reclamando más nuestra atención porque las carencias  ahora se notan más. 

Como Pessoa, amo los paisajes imposibles  y aquellas zonas del desierto en las que sé que nunca voy a estar.  Sueño que encuentro a una antigua compañera de estudios en un hospital extraño lleno de camas hasta las cejas y la saludo. Está tal como la conocí  solo que más sonriente lo que marca un hilo de esperanza aunque sea un sueño. Estoy en camino, no importa la distancia.