El PSOE gana en Andalucía porque es el partido más votado. Obvio. Pero… ¿lo hace muy bien? Reflexión.  Debates casposos, antiguos, sin aires de renovada alegría y sincera autoestima andaluza. Mítines en los que me hablan más de Cataluña que de mi tierra,  Andalucía.

 

Ya lo escribió Hernández: “Andaluces de Jaén aceituneros altivos”. Ya seamos de donde seamos, gaditanos, malagueños, almerienses, cordobeses, granadinos…  De cualquier parte de Andalucía, somos personas primero y altivos, por qué no, después o simultáneamente. Así que, ¿quién levantó los olivos? ¿quién puso rumbo a la mar?, ¿quién pasó hambre y penurias esperando a que lo escucharan, a que lo reivindicaran como andaluz?  Evidentemente los andaluces queremos volver a ser lo que fuimos,  y esto no lo conseguirá nadie salvo nosotros. No es tarea fácil, nunca lo ha sido, Pues claro que hay que moverse, agitarse incluso, conseguir ayudas ¿de nuestros políticos?

 

A ellos los votamos. Yo olvidaré el postureo que se traen estos días, porque al igual que tengo memoria histórica, también la tengo política. ¿Cómo se atreven a ofrecerme algo que no han conseguido en todos los años que llevan gobernando? No olvidemos andaluces, que la oposición que se sienta en el parlamento, en los ayuntamientos, también gobierna con nuestro consentimiento. Todos los que habitan en la cámara de representantes han sido votados, elegidos, así que no nos engañen cuando sueltan aquello de “si llego a gobernar…”  La bandera blanca y verde, agitada por el viento del tercer cuadrante, estacional o no, tranquilo o de rugido estertóreo, está a nuestro favor.

 

Me preocupa andaluces, el tanto por ciento de resignación, esto no me convence en ninguna faceta de mi vida, por eso me atrevo, osadía la mía, a levantar junto a Hernández mis propios versos: “Bajad de los pedestales en los que estáis subidos, y mirad que hay hombres, mujeres que están caídos”.  Que no nos encasillen que no nos cuadriculen, que no nos olviden, que nos tengan en cuentan, sin ese conformismo arcaico. ¡Andaluces levantaos y pedir libertad de ataduras!