Que el granate vuelva a mi armario este otoño me quita un peso de encima. Otro de los titulares en magazines es el del regreso es un look de playa para la oficina, esto es imposible. En fin tal vez alguien supere esta prueba, yo no puedo. En principio no voy a una oficina por cierto ¿Por qué todo los trabajos de los que se habla en revistas de moda  son de oficina?

 

El mío es de clase y  también me gusta ir encantada de la moda y de la vida. En fin cuando se habla de fashion item, esta semana destaco dos cosas, el color burdeos, granate o marsala de toda la vida y el uso de peinados, largo de falda o ya puestos de pestañas, a la edad que sea. Defiendo a Brigitte Macron, que creo que no lo necesita, pero no está mal orientar a ciertas personas sobre la libertad de vestirse y peinarse como a una le dé la gana.

 

Mi estilismo para la vuelta a las aulas será sencillo,  jeans con estampado floral en tostados, para hacerle un guiño al próximo otoño, y una camisa blanca con manga francesa. Evidentemente mis amigas y compas saben que, lo que no enseñaré porque irá dentro de mi bolso será un pañuelo de Louis Vuitton en tonos acordes con el conjunto. Si el aire acondicionado sube de tono, tendré un motivo para lucirlo y estrenarlo, es un regalo con mucho significado de mis hijas. 

 

En otro orden de cosas y en uno de eso momento tontos que una pone la radio en el coche y ésta te sale con una emisora que no es la tuya, y oyes  voz y opiniones  inesperadas de Carlos Herrera cuando él dice que “habla claro” Despierto, y lo que viene siendo música de melodía se convierte en horrores y terrores de este hombre. ¡Uf! ya estoy en un semáforo Cambio, corto y continúo mi camino sin voceros esperpénticos.