Con el gobierno de España en manos de Sánchez que permitió el 8 de marzo, aplaudido por la ministra Irene (la de sola y borracha quiero llegar a casa) y el científico Echenique que no aprendió el concepto de gripe, muchas son las opiniones que podemos dar sobre el coronavirus.

Dejemos las científicas para los expertos. Los españoles vamos a salir de este estado de alarma fortalecidos. Hemos de aprender todos. Es momento de hablar con firmeza: ¡los médicos no necesitan solo de este aplauso, sino de una manifestación en favor de ellos cuando amaine el temporal! Hay que salir a la calle para pedirles un mejor sueldo. Jornadas de más de 24 horas que están sufriendo a diario todo el personal sanitario no pueden estar remuneradas con sueldos base de poco más de 1.000 euros. La cuarentena ha parido muchos memes pero debe dar luz y fortalecer en todos el sentido común.

Todos somos importantes y muy necesarios, pero nadie es imprescindible. Sin embargo, en esta crisis negada para quienes la tenían encima, el aplauso para todos los médicos es más que obligatorio porque ellos se han hecho imprescindibles al igual que los trabajadores del sector del transporte, de los supermercados y de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, amén de aquellos otros que están luchando contra viento y marea. Por ello, no solo pido el quédate en casa y aplaude, sino piensa en lo bien que vives y ten coherencia en como vives.

En España hemos permitido que los sueldos más interesantes hayan estado en manos de gente vulgar que vocifera en las televisiones, en poder de ejecutivos de bancos que se han lucrado gracias al esfuerzo de muchos empresarios de las pymes que ahora han echado el cierre en sus negocios y esperan ansiados la apertura de los mismos. El gobierno no ha destinado dinero suficiente a la investigación y se han venido haciendo contratos basura a médicos y personal sanitario que son quienes nos cuidan. Y ello, pese a quien le pese, es la realidad.Por tanto, otra lectura del coronavirus no solo es posible, sino que debe llevarse a cabo.

Es tiempo de reflexionar. A todos esos que han (hemos) aplaudido estos días desde sus balcones, les invito a que promuevan una manifestación en favor de los médicos que trabajan sin descanso, de los camioneros que están pasando por estaciones de servicio en condiciones poco favorables y de todos aquellos comerciantes que nos están garantizado el abastecimiento. 

En un mundo globalizado acechan continuos virus: Covid 19, Covid tecnológico… El estado del bienestar no es eterno. ¡Seamos serios!  El ejecutivo debe promover la pedagogía del ahorro (dos semanas o un mes no puede ser una ruina para las familias, hay que enseñarles a ahorrar) y debe controlar las grandes fortunas. Con Iglesias sin mascarilla  y Sánchez pidiendo unidad pero dejando a Clara Ponsatí en la calle no me queda más que pensar en que ancha es Castilla y, en esta ocasión,  desconocida es la curva que nos espera para empezar a ver la luz de la recuperación económica. ¡Mucho ánimo¡