¡Quien siembra cizaña no puede recoger buen trigo! Las elecciones del pasado 2D han sido claras y democráticas, aunque los resultados no hayan gustado a la extrema izquierda que no está acostumbrada a perder. La irrupción de VOX va a costar un disgusto a buena parte del electorado andaluz que, boquiabierto, ha asistido a la desaparición de casi 40 años de gobierno socialista.

 

Un gobierno que en su desmontaje va a dejar con los glúteos al aire a todos aquellos miembros del clientelismo que han vivido de la subvención, que se han aprovechado de las prebendas y que han gastado dinero en prostíbulos aunque muchos no se enteraban de lo que pasaba a su lado. La llegada de VOX no es quizá la mejor solución, pero ha sido la respuesta del electorado andaluz ante tanta sinvergonzonería, descaro, robo e hipocresía. No me cabe duda, que muchos de los que han votado al partido de  Abascal lo han hecho después de haberse leído el programa. ¡Y no todos son barbaridades! 

 

A una gran parte de sus propuestas le están llamando por su nombre. Sin embargo, la progresía española que se ha formado bajo el manto protector del Glorioso Movimiento Nacional sale en seguida a decir que es inadmisible aceptar la extrema derecha.¡Que llega la extrema derecha a Andalucía y voy a luchar por ser el dique de contención! Ese es el mensaje que desde el minuto 1 lanzaba la señora Susana  para acabar y frenar la irrupción de VOX.

 

Y me pregunto: ¿Por qué no hizo lo propio cuando los suyos votaron a favor de la llegada del macarra de bolera que es Pedro Sánchez, a la Moncloa? ¿Ha olvidado España que Sánchez y los suyos están en el poder con el apoyo de los separatistas de Bildu, etarras e independentistas? Pues, así lo han dicho las urnas, parece que no. ¡Basta ya de tantas falsedades! El PSOE y el PP han sido los grandes derrotados porque la gente, el pueblo de España, ha dicho que ya está bien de tanto engaño. Los votos obtenidos por VOX  (no han necesitado campaña), son el reflejo de lo que muchos piensan pero pocos se atreven a decir en público.

 

La derecha (PP), siempre acomplejada, ha visto como un nuevo partido le ha pasado por la derecha. Ahora, incultos de Facebook, doctores de whatsapp y redes sociales tienen en su boca los términos de fascistas, pero olvidan que son  ellos los que se han orinado en banderas de España, las han quemado y se han limpiado en ellas  sus mucosidades sin que ello guste a  los andaluces y  españoles.