Hoy concluye una etapa de mi vida. Para mí no es un adiós sino un hasta siempre. Antequera no solo me ha enseñado periodismo sino también a ser mejor persona. Me llevo amigos y más que eso, familia. Una familia de papel y tinta que se ha hecho hueco en mi corazón para siempre. Aún recuerdo el primer día que pisé esta Redacción. La primera entrevista a la que me iba a enfrentar para trabajar como periodista y, como era evidente, los nervios se apoderaron de mí.

 

Era noviembre, hacía frío y no era consciente que, a partir de ese momento, mi vida iba a dar un giro de 360 grados.Ha sido un año lleno de buenos momentos y vivencias que han marcado mi camino. Para mí ha llegado el momento de zarpar y el caso es que en la próxima travesía de ‘El Sol de Antequera’ no estaré embarcada; eso sí, le deseo toda la suerte al capitán y a la tripulación con la que ha sido realmente un privilegio compartir todo este tiempo. Días que han pasado como una estrella fugaz y se han ido esfumando casi sin darme cuenta.

 

Cuando amas lo que haces nada pesa. Venir a trabajar en un ambiente como el que se respira en esta Redacción se convierte en la mejor razón por la que hacerme todos los días más de 80 kilómetros para llegar al trabajo. Y todo esto ha sido posible gracias a vosotros, compañeros.Sobran las palabras para todos y cada uno de ellos. No obstante me gustaría transmitir un último mensaje desde esta silla en la que me encuentro, no solo a mis compañeros, sino también a los lectores: perdón por mis errores, y gracias por todo lo demás. Ahora me toca mirar al futuro, que es, como dice Woody Allen, el lugar en el que vamos a pasar el resto de nuestras vidas. 

 

Os aseguro que me faltarían páginas de este periódico para poder expresar todos los sentimientos que en estos momentos hay en mí. Se trata de una mezcla entre melancolía, nostalgia y añoranza por adelantado. Estén seguros que esta persona que os escribe no dejará de visitar esta ciudad que me acogió como una más desde el primer día.  Y recuerden siempre el eslogan que la abandera: “Antequera, directa a tu corazón” y conmigo lo consiguió más rápido que nunca.