La política debe servir para buscar espacios de encuentro donde desde las diferencias ideológicas se confluya en pos de un interés superior, mejorar la vida de todos los ciudadanos y ciudadanas, ése es y debe ser el objetivo de todas las organizaciones o agrupaciones con inquietudes políticas.
 
 Sin embargo en la construcción de ese loable objetivo, se interponen miles de obstáculos, de los cuales sin duda el egocentrismo de cada agente político derivado del que el ser humano engendra en sí mismo es el más difícil de eliminar de todos. 
 
Dicho de otro modo lo que impide y dificulta la consecución del objetivo final, mejorar la vida de todos no es otra cosa que la escasa capacidad del ser humano para aceptar los valores e ideas de los demás y por tanto adoptar puntos de vista diferentes al propio. 
 
Pero estamos en un sistema democrático y democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a unas normas de juego, pero ese es precisamente el otro gran obstáculo y es que esas reglas están marcadas de antemano, por unos pocos. Esos pocos que tratan de imponer su pensamiento, su proyecto, su idea como las únicas posibles y las mejores, o dicho de otra manera, la ausencia de crítica hacia los actos propios es un síntoma de inmadurez democrática de todos los agentes políticos lo que estaban, los que están y los que esperan estar que para nada reflejan la verdadera realidad de la sociedad a la que dicen representar o a la que aspiran representar. 
 
Podría hablar de las obras del Paseo, podría hablar de la inauguración retrasada por más de un año en nuestra ciudad, de la limpieza de nuestras calles y barrios, de la injusticia de la Ley D´Hont,  de la parálisis del PP para dar una solución efectiva al paro en nuestra ciudad, del Palacio de Ferias, de la semana santa o del anillo de pruebas de trenes de alta velocidad en la Vega de Antequera, permitan me sólo por esta vez creer que la política las hacen las personas y que esa otra política es posible. 
 
Hay alternativa y ésa es Izquierda Unida. Antequera para la Gente.
Algunos pueden pensar que el término transparencia en el contexto de la política está muy manido. Absolutamente todos los programas electorales de los partidos que optan a la alcaldía de nuestra ciudad tienen un apartado referente a la transparencia en la institución municipal pero, ¿se aplican a ellos mismos estas medidas?
 
En Izquierda Unida Antequera sabemos que es importante hacer lo que se dice, hacer lo que se propone. No es creíble hablar de transparencia sino empezamos a aplicárnosla a nosotros mismos. Por eso, somos la primera fuerza política de la ciudad que ha presentado públicamente el presupuesto para la campaña electoral municipal, poco más de cuatro mil euros. Un ejercicio de transparencia al que seguimos invitando a los demás partidos a que se sumen. De esta manera, abandonando esa opacidad, las medidas que proponen en este sentido en sus programas serán más creíbles. Pero sabemos de sobra que algunos no lo harán y continuarán con los resortes de la vieja política. 
 
Nuestra intención es seguir trabajando en esta línea. Transparencia en el partido para aplicarla en el edificio consistorial. Por eso, somos ambiciosos en este terreno y nuestro programa así lo refleja. 
 
Pretendemos maximizar las nuevas tecnologías para informar sobre planes de actuación o rendición de cuentas del Ayuntamiento. Estos mismos medios, web o cuentas en redes sociales, deben convertirse en instrumento de información a los vecinos y de control de la gestión municipal. Por tanto, retransmitiremos en “streaming” las adjudicaciones de obras menores. Queremos que los despachos, tanto del alcalde como de los concejales estén abiertos para los ciudadanos y ciudadanas. Por ende, existirá un horario de atención al público por concejalía. Publicaremos la agenda del alcalde y concejales del equipo de gobierno, así como los gastos mensuales de teléfono. Realizaremos una rendición de cuentas semestral, barrio a barrio y anejo a anejo. 
 
Éstas son algunas, no todas, de las propuestas que queremos llevar a cabo para que de una vez el ayuntamiento tenga paredes de cristal, para que la gente no sienta que lo que allí se hace le es ajeno, al contrario, debe estar informada y participar de ello. 

Los componentes de la candidatura de Izquierda Unida al Ayuntamiento de Antequera conformamos una buena radiografía de la sociedad actual. Personas provenientes de todos los ámbitos y situaciones. Profesionales por cuenta propia, trabajadores por cuenta ajena, desempleados, activistas sociales e inmersos en el tejido asociativo de nuestra ciudad, personas vinculadas a ONG’s, licenciadas en búsqueda de su primer trabajo, estudiantes, profesores… 
 
Un grupo heterogéneo, pero con un solo objetivo, trabajar para la gente de Antequera. Porque sabemos como se siente una mayoría social ya que somos parte de ella y sabemos lo que es sufrir en primera persona esta crisis-estafa. Conocemos bien la insuficiencia de becas para los estudiantes, el sufrimiento que supone el pago de una hipoteca, la precariedad en el trabajo, soportar los recortes sociales, el exilio laboral de nuestros familiares mejor preparados o ser desempleados de larga duración. Personas que como muchas otras, se han reinventado para salir adelante en estos tiempos.  En definitiva, se trata de una lista de gente que decide dar un paso adelante y convertir su indignación en acción y compromiso político.
 
Un gran grupo humano, lleno de ilusión y ganas de transformar la sociedad.  Desde la humildad pero apostando con firmeza por nuevas políticas que alivien las maltrechas economías familiares. Desde la realidad porque sabemos que tenemos que mostrar Antequera al mundo  pero sin despilfarro en el ornato. Desde el compromiso por el cuidado de nuestro medio natural que a su vez es uno de nuestros grandes motores económicos. Desde el respeto y apostando por la diversidad. Con verdadera intención de poner los muchos o pocos recursos propios del ayuntamiento a disposición de la lucha contra el desempleo. Y todo ello con las personas puesto que no entendemos ni la política  sin contar con los ciudadanos y ciudadanas en el día a día y haciéndolos participes  en la toma de las decisiones que les afectan directamente. 
 
No entendemos la política de otra manera que no sea desde la lucha por la igualdad y la participación democrática. Estoy muy orgulloso de pertenecer a una verdadera candidatura ciudadana dispuesta y capacitada para recuperar la ciudad de Antequera para la gente. Una candidatura de gente para la gente.

La ciudadanía se ha acostumbrado a leer programas electorales con grandes promesas, titulares rimbombantes que en buena medida casi nunca llegan a cumplirse. En Antequera lo sabemos bien. 
 
Llevamos años con grandes proyectos totalmente parados y sin que durante la última legislatura se hayan dado visos de que se vayan a poner en marcha. También anunciaron una Antequera en la que la lacra del desempleo iba a ser extinguida. 
 
Y podríamos poner encima de la mesa muchos ejemplos de la decepción que supone echar la vista atrás a un programa electoral del cual poco se ha llevado a cabo. 
 
En Izquierda Unida entendemos que un programa electoral debe ser un reflejo coherente del bagaje político que se ha mostrado durante todo la legislatura. 
Hemos hecho una oposición constructiva, lejos de la trifulca destructiva que han escenificado los otros partidos en los plenos. Y también rechazamos la idea de que un programa es un lienzo en blanco sobre el que se pueda poner cualquier cosa que se le pase por la cabeza a la persona de turno. Con estos planteamientos iniciales, nos exigimos para nosotros lo mismo que hemos pedido en nuestra labor de oposición y mediante mociones al equipo de gobierno.
 
Mociones realistas que presentamos en su día porque sabíamos que eran necesarias y factibles pero fueron rechazadas y por eso, muchas de ellas siguen estando vigentes. Propuestas en materia de empleo, sobre bonificaciones fiscales, políticas sociales, cultura o participación ciudadana que forman parte de la columna vertebral de nuestro programa. 
Un programa realista para Antequera, para la gente.
No solo de democracia representativa vive el pueblo, de Septiembre de 2014 a Marzo de 2015, cuenten los meses entre una fecha y otra. Pues este es el tiempo que lleva esperando el grupo de Izquierda Unida la llamada de la concejalía de participación ciudadana para poner en marcha lo que ellos  comprometieron tras una moción en la que se pedía abrir la posibilidad de que los vecinos y vecinas de nuestra localidad, a titulo individual, pudieran  participar en el pleno de su Ayuntamiento. Un intento de mejorar el primer reglamento de participación ciudadana que puso en marcha también IU y que si por esta mayoría absoluta hubiera sido, seguramente tampoco existiría.
 
Ante una nueva moción, el rodillo de la mayoría absoluta del equipo de gobierno ha ejercido la tarea a la que nos tiene acostumbrados durante toda la legislatura. Y se descubre la realidad de que aunque en septiembre dijeron que lo estudiarían y llamarían para consensuar la reforma del reglamento, no existe verdadera intención de hacerlo. 
 
No creen en la posibilidad de que la ciudadanía fiscalice más allá del voto cada cuatro años, al equipo de gobierno y a la propia oposición. Que puedan poner la cara colorada en un pleno a los concejales por sus errores, olvidos o decidida mala gestión. Y no quieren esto,  porque no creen en una verdadera profundización de la democracia. No entienden el mensaje que envían las diversas mareas ciudadanas que tantas  veces han inundado las calles reclamando la recuperación de sus derechos. No quieren entender que son necesarias nuevas medidas que respondan a las nuevas necesidades creadas por esta crisis-estafa que asolan a nuestras familias. No quieren ver que más allá de la democracia representativa, implementar la democracia participativa empezando por la administración local enriquece el debate político y por ende, a la ciudad de Antequera. 
 
Pero por mucho que sigan diciendo que no, la realidad es que hay personas que reclaman su participación y es necesario dotarnos de un mecanismo que sin exceso burocrático ayude a que su voz sea escuchada. 
 
El compromiso del grupo de IU es continuar con la apuesta por la participación ciudadana en los plenos, en darles voz a la hora de acometer presupuestos, obras y proyectos de presente y futuro para nuestra ciudad.