Si hay algo que debemos aprender es que las oportunidades, cuando aparecen, no hay que dejarlas pasar, porque, si lo haces, es más que probable que sea otro territorio quien las aproveche. Y viene a cuento esta reflexión tras la reciente aprobación por parte del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía del Proyecto de Actuación y la aprobación definitiva de Interés Autonómico del Puerto Seco de Antequera.
 
Se trata de una iniciativa con gran futuro para nuestro municipio y comarca y que refuerza el papel de Antequera como enclave estratégico en el transporte de mercancías al contar con una superficie de 392 hectáreas y que en su primera fase contará con el desarrollo de cerca de 100 hectáreas y 40,1 millones de euros de inversión, pudiendo generar en esa primera fase unos 1.900 puestos de trabajo por parte de las empresas que se instalen.
 
 Esta noticia alegraría a cualquier regidor de un municipio que ve como culmina la tramitación –que ha sido larga, pero adecuada a la legislación– de un proyecto productivo como el Puerto Seco de Antequera, que generará crecimiento y empleo en su municipio, sobre todo cuando no se cuenta con ningún otro proyecto de estas dimensiones, y yo diría que ni de otras, para crear empleo. El Puerto Seco necesita ahora más que nunca del apoyo e impulso, también de consenso, tanto institucional como ciudadano, para su desarrollo e implantación definitiva. No olvidemos que su consolidación necesita de fuertes inversiones, tanto del Gobierno Central como de fondos europeos, en materia ferroviaria para permitir la entrada y salida de mercancías desde puertos tan estratégicos como el de Málaga o el de Algeciras.
 
El Puerto Seco de Antequera tiene aprobado ya en Consejo de Gobierno su Proyecto de Actuación por parte de la Junta de Andalucía y esto es un hecho constatable. Ahora, más allá de palabras rimbombantes, necesitamos nuevos hechos, inversiones ferroviarias en la línea Algeciras- Bobadilla o Málaga-Bobadilla, que conecte estos puertos con el Puerto Seco de Antequera y que éste se comience a desarrollar en los próximos meses. Ese es nuestro compromiso y ahora tendremos que ver el de los demás, porque no es tiempo de confrontaciones ni oportunismos partidistas, sino que es la hora de aprovechar las oportunidades