Uno de los valores que Podemos exige en la política es el carácter de compromiso con la ciudadanía que supone el programa electoral. Es un contrato con todas y cada una de las personas que pueblan un lugar. La vieja política nos tiene demasiado acostumbrados a que la vigencia de los programas decae al día siguiente de las correspondientes elecciones. Se convierten en papel mojado. 
 
En un periódico provincial se ha publicado una entrevista con el señor Barón, el alcalde, en la que éste define los principales proyectos del nuevo mandato municipal: acabar el Centro de Tecnificación de Atletismo, un nuevo pabellón deportivo cubierto, un Parque de Bomberos en el casco urbano, la residencia de mayores en San Juan de Dios, abrir el Centro de Alzheimer y desbloquear el cuartel de la Guardia Civil. La mayoría son promesas que hemos oído ya demasiadas veces en boca del máximo responsable del PP de Antequera y ninguna de ellas se ha cumplido. No por falta de tiempo porque alguna, como la residencia de San Juan de Dios, lleva prometiéndola casi una década, la mitad de este período en el gobierno. 
 
Sobre este último proyecto se ciernen muchas incógnitas. La primera, su viabilidad sin la participación de la Junta de Andalucía. Todos conocemos la política de confrontación que unos y otros han practicado en los últimos cuatro años. Si la Junta no concierta las plazas de esa nueva residencia, será económicamente insostenible. A no ser que su funcionamiento lo pague la Diputación Provincial, que todos sabemos que a duras penas consigue mantener la Residencia la Vega. O que la nueva residencia de San Juan de Dios acabe siendo “de pago”, con unos precios a día de hoy desconocidos, tanto como los criterios que se apliquen en la admisión de los usuarios. Plantear un proyecto tan costoso en su construcción sin definir aspectos fundamentales de la gestión posterior parece, cuanto menos, temerario. 
 
Por eso desde Podemos Antequera estamos convencidos de que hay que exigir transparencia, coherencia y realidades. Las promesas ya no se las lleva el viento. Hay que cumplir y, además, hay que cumplir con proyectos viables y sostenibles para no dejar infraestructuras sin uso. Bastantes tenemos ya. 

Podemos Antequera cumple un año de actividad en el municipio. En este tiempo el Círculo se ha consolidado, ha constituido su estructura formal y se ha hecho un hueco en la vida política local. Porque no olvidemos que somos gente corriente usando las herramientas de la nueva política para cambiar las cosas: participación, transparencia, debate público y total apertura a cualquier persona que desee contribuir al cambio. 
Podemos Antequera continúa el camino que se trazó cuando ahora hace un año surgió el Círculo del municipio, con una serie de asambleas en la Plaza de Castilla y en los jardines de la plaza de toros. El objetivo no es otro que llevar la nueva política al Ayuntamiento, superar una gestión pública en la que poco importan las necesidades de los antequeranos y antequeranas si no se traducen en un cargamento de fotos para el alcalde de turno. 
 
El objetivo es llevar a los ciudadanos al Ayuntamiento para decidir, gestionar y controlar conforme a sus demandas. En este camino hay una evidente coherencia con el apoyo de Podemos a la agrupación de electores Antequera Sí Se Puede, que se quedó a 23 votos de conseguir concejal en el Ayuntamiento. 
 
Toda la ilusión y la esperanza que cientos de antequeranos pusieron en esta plataforma ciudadana siguen vigentes. Y su expresión máxima es el programa electoral con el que se presentó a las elecciones, cuyas propuestas son asumidas de la primera a la última por Podemos. Un programa abierto hecho por y para la gente. 
 
Porque no tener presencia en el Ayuntamiento no quiere decir que no podamos defender nuestras propias propuestas. 
 
Vamos a hacer la nueva política, la política de la gente, y vamos a llevar la voz de la personas a un Ayuntamiento en el que los mecanismos de participación ciudadana son, simplemente, inexistentes. Para lograrlo abriremos nuevos canales de comunicación, nos seguiremos relacionando directamente con los vecinos de los barrios y anejos.
 
Estaremos donde haga falta, y de la manera que haga falta, para que se tengan en cuenta sus peticiones. 
 
Demostraremos que, por muchos que sean los obstáculos, Sí Se Puede.

Ilusión y esperanza. Antequera Sí Se Puede representa para la gente la ilusión de que podemos cambiar las cosas. Y la esperanza de que podemos hacerlo aquí y ahora. El miedo se ha acabado, porque el miedo es un instrumento de la vieja política para que nadie cambie, para que permanezcamos quietos mientras los partidos de siempre exprimen a las personas. 
 
Antequera Sí Se Puede es la sensatez y la mesura. La política local está degradada por los delirios de grandeza y el derroche del dinero que, con gran esfuerzo, aportan las familias antequeranas, que son las que sostienen el Ayuntamiento. Muchos cientos de familias no tienen ningún ingreso. Pero cuando Antequera Sí Se Puede propone limitar el sueldo del alcalde y los concejales, los viejos partidos se resisten con miedo. Cuando decimos que vamos a auditar las principales obras de estos años, la vieja política se revuelve inquieta. Cuando explicamos que las asambleas ciudadanas abiertas controlarán la gestión municipal, hay quien se pone de mal humor. 
 
Ha llegado la hora de la gente. Se acabaron los proyectos faraónicos y los centenares de fotos en los periódicos, se acabaron las obras caprichosas y la propaganda como único argumento político. Ha llegado la hora de reforzar los Servicios Sociales, de atender las necesidades de las familias, de ayudar desde el Ayuntamiento a crear empleo. Ha llegado la hora de tener unas calles limpias, y unos barrios y anejos debidamente cuidados. De tener actividades culturales para todo el mundo, de que a cualquier persona se la trate de igual a igual. 
 
Para Antequera Sí Se Puede lo importante son las personas. Hay quien agita banderas como si Antequera estuviera atada a un mástil. Pero Antequera es la gente que la habita, la que financia el Ayuntamiento con sus impuestos, la que trabaja muy duro día a día para sacar adelante a su familia. Antequera son los parados que no han encontrado apoyo en estos cuatro años. El talento desaprovechado de los jóvenes, la experiencia de las personas mayores. Los comerciantes, los autónomos y las pymes que sostienen el municipio. Trabajadores y clases medias. Votar a Antequera Sí Se Puede es votar por las personas. Tú decides, tú gobiernas.
Si algo se ha demostrado con la famosa huida del actual alcalde del primer debate electoral de la campaña, es que la vieja política carece de aptitudes para el liderazgo. 
 
La vieja política, anclada en el pasado, superada por los acontecimientos, se limita a esquivar a la gente, a alejarla lo más posible para que nadie vea la verdadera cara de los partidos de siempre. La ciudadanía, mientras más lejos mejor, piensan los políticos aferrados al pasado.
 
Antequera Sí Se Puede asume la responsabilidad de ese liderazgo ciudadano que tanta falta hace. Es un liderazgo colectivo, protagonizado por los trabajadores y las clases medias, que pone en común las necesidades de la gente y busca soluciones para el conjunto de los antequeranos y antequeranas. Nadie sobra y nadie es excluido. Todos somos necesarios y las capacidades de todos las vamos a rentabilizar para el bien común.
 
Los viejos partidos políticos se empeñan en segregar a las personas en función de lo que votan o no. El sectarismo es la práctica habitual. Y cuando su táctica de dividir para vencer queda al descubierto, cuando su saqueo y su arrogancia para no asumir responsabilidades son evidentes, borran las viejas siglas de sus carteles electorales. 
 
Porque creen que así a la gente se le borra la memoria y la indignación, porque creen que así van a poder seguir haciendo lo mismo de siempre.
 
Antequera Sí Se Puede es fruto de un amplio consenso social: la gente se ha unido para recuperar lo que es suyo, el Ayuntamiento. Los antequeranos y antequeranas exigen que sus impuestos sean empleados en unos servicios públicos de calidad. Y no en pagar millones de euros en obras que no vienen a cuento y fotos a centenas. Mientras en el municipio hay más de 4.800 parados.
 
Volvemos a tener ilusión por participar en política y esperanza para cambiar las cosas. Es la hora de la gente. Con el voto a Antequera Sí Se Puede, tú gobiernas y tú decides.