El estado de alarma nos ha dejado a todos en casa. Dejando de lado nuestra actividad diaria fuera del hogar, que en el caso de Rosi Morón Trillo tenía un movimiento vertiginoso. Ella, presidenta de la Coordinadora de Asociaciones por la Integración de Antequera y Comarca (CASIAC), nos atiende por teléfono después de haber preparado un circuito de ejercicio en casa para sus hijos, Ángel con 12 años, y Adrián, con 9. Hablamos de este nuevo día a día y de la Coordinadora en la actualidad.

 

Teníamos una actividad frenética, eso lo puede decir cualquiera que durante este estado de confinamiento ha podido comprobar que ese estrés del que tanto se habla, nos lo generábamos nosotros mismos. De aquí para allá sin parar, una actividad, otra, el trabajo, la casa... Todo se paró de forma drástica sin pedirnos permiso. Y aunque, en muchos casos, ha provocado otro tipo de tensión en casa por el no poder salir y teletrabajar y todo lo que se le añade, hemos conseguido reconciliarnos con nosotros mismos, con lo que verdaderamente es necesario para vivir.

Pero todo esto contrasta con la realidad que se vive en casa de Rosi Morón Trillo. Su día a día era de una actividad sin descanso, pero totalmente necesaria para sus hijos, en concreto para Adrián. Además, hay que añadir su labor al frente de la Coordinadora de Asociaciones por la Integración de Antequera y Comarca (CASIAC), siendo su presidenta desde hace tres años.

Con esta nueva vida que nos ha tocado afrontar, unas circunstancias ante las que no estábamos preparados, ambos, Rosi y Adrián, Adrián y Rosi, nos sorprendían con un vídeo cada día en su perfil de Facebook. A él le encanta hacer fotos y grabar, y ella, quiso compartir con todo el mundo este confinamiento. Una decisión que aplaudimos por acercar y dar visibilidad a realidades diferentes, pero en definitiva, iguales a la nuestra. “Surgió la idea y como a él le gusta, quisimos hacer un vídeo para animar a la gente y que sean responsables. Si mi niño puede estar en casa sin salir, los demás también pueden. Así la gente vería que nosotros estábamos cumpliendo con lo que se había dicho”.


Adaptados a su nuevo día a día

Lejos quedan los días de ir al Colegio Nuestra Señora de la Victoria, donde estudia Ángel en Secundaria, o al Colegio Nuestra Señora de Loreto, donde lo hace Adrián en Primaria. Tocaba hacer una nueva rutina de clase en casa, y Rosi comparte cómo es para ellos y cómo recibieron ese primer impacto de tener que quedarse en casa.

“Al principio lo tomamos bien, como que nos quedábamos en casita y nos gustaba, eran quince días que teníamos que echar para adelante, preparando juegos, manualidades... Pero cuando ves que son otros quince días más, y otros quince, se te acaban los juegos y se terminan cansando un poco”. A pesar de todo, son unos campeones: “Lo están llevado bastante bien, sobre todo, Adrián que era al que más temía porque Ángel es más mayor. Le temía a él porque antes estaba prácticamente en la calle todos los días con sus actividades, la natación que le encanta, logopedia, y me ha sorprendido gratamente”.

El suplir todas estas actividades para su desarrollo personal, ha sido complicado. “El deporte, por ejemplo, lo adaptamos con ejercicios en el patio utilizando lo que tenemos, sillas, palos, pelotas, más o menos eso lo podemos hacer bien, de otra forma, pero bien. Y por otro lado, una vez a la semana hablamos con la logopeda del cole por videoconferencia, para que ella pueda ver cómo trabaja. Ésta es la parte más complicada, pero lo llevamos bien”.

Los días han cambiado su forma de hacer frente a la actividad: “Ahora mismo, hago lo mismo que antes, pero sin salir a la calle y subir y bajar la cuesta varias veces al día”, asegura entre risas. “Nos despertamos, tras el aseo y el desayuno y las tareas de la casa, pues te pones con las tareas del pequeño. Ángel, el mayor, es responsable, se levanta antes y se pone a hacer las cosas. Con Adrián, se te va toda la mañana. Y por la tarde, vemos un ratito la tele con él, hacemos manualidades o vídeos para facebook, tocar la flauta, hacer ejercicios...”.

Una dedicación total a sus hijos, a los que antes se ofrecía a ellos al cien por cien y “ahora al ciento veinte o ciento treinta, de noche y de día para ellos. Mi Adrián está más dependiente de mí, quiere jugar conmigo todo el día o con su padre”.

Y un aspecto para ellos que se ha quedado en el aire, su Primera Comunión que Adrián habría celebrado este domingo 17 de mayo. “No vamos a poderla hacer, él lo esperaba con muchas ganas. Tienes pena por eso, pero ahora mismo hay que esperar, no sabemos mucho más, hay mucho riesgo para todos”.


La actualidad de la desescalada para ellos

Hace días que los niños pueden salir a la calle con uno de sus progenitores en un horario determinado, le preguntamos cómo han llevado ellos ese nuevo paso. “Solo hemos salido dos veces. Nos acercamos hasta El Henchidero, pero es una zona más estrecha y va mucha gente sin mascarilla. Me paso el camino apartando a los niños (aunque ellos van protegidos con mascarilla) y nos agobiamos mucho, preferimos por eso quedarnos en casa. Tenemos patio y para eso, preferimos estar allí. Tanto Adrián como yo somos personas con factor de riesgo, así que nos quedamos en casa. Además, él lo tiene muy asumido, sabe que no se puede salir a la calle porque hay un virus, y lo acepta muy bien”.

Ante esta situación en la que mucha gente sale en grupo o no se protegen, pide: “Responsabilidad, que se conciencien de que no es una cosa puntual, esto lo tenemos que combatir entre todos. Esto se contagia de unos a otros, debemos concienciarnos y respetar las normas. Entiendo que la gente tiene ganas de salir de sus casas y andar, pero con unas normas y unos criterios, que sean responsables, porque si un niño lo puede hacer, un adulto también. Sobre todo a los más jóvenes, que los padres les digan que no pueden salir a reunirse con sus amigos”.

En esta situación reconoce que echa de menos a sus amigas, ya que su familia la tiene cerca, nada más estar en la puerta, se asoman y pueden hablar: “Llevo dos meses que no veo a mis suegros. Y mis hermanos los tengo en frente. Pero echo mucho de menos a mis amigas, el poder darles un abrazo, a María Jesús y Puri, en primera línea de trabajo en riesgo. Aunque hayamos hablado, echo de menos quedar con ellas y con las mamás en los desayunos, tomar un cafelito y hablar de nuestras cosas”. Como los pequeños de la casa que echan de menos a sus amigos y compañeros.


El suspenso de varias actividades programadas de CASIAC

Con toda esta revolución desde CASIAC y la programación de actividades que tenían por delante, muchas se quedaron en el aire y esperan, más adelante poder hacer algunas o retomarlas en un tiempo futuro.“Pues lo que teníamos más inminente era el IV Carnaval Solidario que se iba a celebrar el día 21 de marzo. Eso se nos quedó colgado que era lo más cercano. Y por supuesto, la Semana por la Diversidad y la Integración que teníamos con diversas actividades: Peluqueros Callejeros, Concierto de Pulso y Púa ‘El Rebalaje’... Todo lo tuvimos que suspender”, muestra con gran pena.

Pero junto a ello, tuvieron que echar el cierre a CASIAC en su sede de Plaza Cristóbal Toral y realizar un ERTE. “Solo continúa teletrabajando, nuestra trabajadora social y de momento hasta que no veamos cómo va evolucionando todo, no sabemos lo que vamos a hacer. Veremos cómo podemos hacer frente a algunos talleres o empezar con algo, pero todo está en el aire, ni sabemos cómo empezaríamos y especialmente, no sabemos cuándo”.

Entre 60 y 70 familias atendían a través de las distintas actividades que se han quedado interrumpidas: “Por las mañanas teníamos el taller de Transición a la Vida Adulta que había siete chicos, el taller de logopedia, el de manualidades y el de informática; todo ha sido suspendido”.

El problema surge cuando piensan en poner en funcionamiento todos estos proyectos, teniendo en cuenta que todos pertenecen a un grupo de riesgo: “Somos de riesgo, pero no sabemos muy bien las medidas que tenemos que tomar. Por ejemplo, en el Club de Ocio, no podemos hacerlo porque va mucha gente. El logopeda, sí se podría empezar con las medidas de precaución; pero todo lo demás está en el aire”.

Sobre cómo llevan el confinamiento estos usuarios y dar más visibilidad a su día a día decidieron hacer unos vídeos: “En Semana Santa estuvimos publicando vídeos de los chicos haciendo manualidades, otros haciendo cocina, haciendo las tareas de la casa... Lo llevan bien, mejor los mayores; los pequeños se cansan un poco más en la casa. Pero en general, estos días lo están llevando bien y los mismos padres se están sorprendiendo de cómo lo llevan sus hijos”.

 


Semana de la Diversidad y por la Integración

En el pasado mes de abril CASIAC habría celebrado su XXVI Semana por la Diversidad donde habrían hecho distintos actos para la ciudadanía y socios para hacer más visible la realidad que viven, pero ante el coronavirus, tuvieron que suspenderla. Pero surgió una alternativa para llegar a todo el mundo, contaron con vídeos de colaboración que fueron subiendo a su perfil de Facebook el 26 de abril, Día por la Integración en Antequera: “Lo realizamos por darnos visibilidad y que esa semana no quedara en el olvido. Durante esa semana nos acercábamos mucho a los colegios e institutos a sensibilizar a la gente, para concienciarlos. Pero al no poder hacerlo, pensamos en realizarlo de otra manera, tiramos de redes sociales. Hablamos con gente que había colaborado con nosotros, que habían hecho alguna actividad y la verdad es que estuvimos sorprendidos. A todo aquel que se lo propusimos aceptó, e incluso al que no, lo hicieron por su lado. A la gente le gustó mucho y estuvo muy bien”.

Así, además de socios, familias y diferentes colaboradores participaron en este día en el que brindaron lo que siempre hacen con ellos, una mano de solidaridad y acercar su vida diaria y tener muy presente que la integración se consigue uniéndose y trabajando de forma conjunta en todos los estamentos de la sociedad.


El futuro incierto en la Coordinadora y la ayuda que necesitan ahora

Con todo esto que nos describe, y en una Coordinadora que necesita mucho de subvenciones y ayudas para tener en marcha estas diferentes actividades y programas, Rosi ve el futuro un poco incierto: “Aunque esté nuestro local cerrado, el alquiler, la luz, el agua hay que pagarla. Nosotros sobrevivimos gracias a las subvenciones y lo que aportan los padres para las actividades que se realizan. Si no se hacen actividades, no se obtiene dinero para mantenerlo”.

En este sentido, pone un ejemplo: “El acto de Peluqueros Callejeros que lo hacíamos en abril, ahora, ¿cómo les decimos a ellos que han estado tanto tiempo parados que colaboren con nosotros? Entendemos que primero ellos son los que tienen que recuperarse de esto. También que la colaboración ahora se debe volcar en todos aquellos que lo necesitan, pero por favor, ¡no nos olviden!”.

Sobre todo hace fuerte hincapié en la situación actual en la que van a necesitar ayuda: “Ahora necesitamos que nos faciliten el material preciso, desde guantes, solución hidroalcohólica y mascarillas. Porque las familias podrán comprar las mascarillas puntualmente, pero para entrar a CASIAC, si comenzamos, los chicos van a necesitar mucho material y es un coste alto que como asociación no vamos a poder asumir. Con las trabajadores, es nuestra obligación, pero con los usuarios, no podremos asumirlo”.

Aquí, Morón Trillo hace un agradecimiento especial a “Corazones Solidarios que nos ha donado guantes, mascarillas e hidrogel y gracias también, a la Fundación Auténticos que van a donar pantallas de protección facial para nuestros chicos, tras haber contactado con ellos y que nos harán llegar estos días”. Pero a la vez hace un importante llamamiento: “Necesitaríamos que nos facilitaran hacernos test. Somos un grupo de riesgo muy alto y antes de volver a la actividad, necesitaríamos conocer la realidad”, señala Rosi.

Una situación que pone en riesgo a los chicos que son los que más les preocupan y su vuelta a los talleres que funcionan a la perfección: “El futuro está difícil. Si no hacemos actividades no entra dinero, y si las familias están paradas, sin trabajo o sufriendo ERTES también tendrán su repercusión. Si había alguno de ellos que iba varios talleres como el de manualidades, pues a lo mejor, no lo hacen porque necesitan ese dinero para otra cosa, aunque siempre la prioridad son nuestros hijos, pero hay que sobrevivir, y cada familia es un mundo”.

Circunstancias especiales y extraordinarias como ese taller de Transición a la Vida Adulta que es el que más les preocupa: “Hay siete chicos, si además tienen que mantener distancia de seguridad, es complicado porque no tenemos espacio para ello. Y es una pena porque era un grupo muy bueno, estaban muy contentos y estaban muy a gusto”.

En cuanto a todo el trabajo que tienen por delante, le preguntamos sobre si la directiva ha tenido alguna reunión al respecto y han abordado el tema: “Tuvimos una cita por vídeollamada pero fue especialmente para ver cómo estábamos todos, para vernos los unos a los otros. Para lo demás toca esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos”.


Una plataforma donde todos tienen voz

Son tiempos nuevos ante los que enfrentarse para estas familias, como la de Rosi que nunca han dejado de luchar y trabajar, y ahora, suman un nuevo reto por delante, superar el coronavirus.

Ellos, llevan demostrando durante muchos años a través de esta plataforma que con la ayuda de todos se hace un camino más fácil donde la igualdad de fuerzas entre unos y otros, se logra gracias a la unión.

Ahora, conocemos cómo están viviendo estos días cada uno en su casa, con el ejemplo de la familia de Rosi, que han aceptado el reto de quedarse en casa por el bien de todos. Aquí sirve el ejemplo de Juan y Concha, padre de Rosi de los que ella aprendió que con esfuerzo y dedicación todo se logra en la vida. Desde aquí, nuestro aplauso a todas estas familias que desde hace tiempo han tenido por delante retos más complicados que el coronavirus, lo han superado y han seguido sonriendo a la vida. 

 

 

 

Información básica para el coronavirus
·Teléfonos exclusivos para el Covid-19 “coronavirus: 900 400 061 y 955 54 50 60 (Salud Responde).

· No usar el 061 ni el 112: Las autoridades piden que no se llame a esos números porque colapsan las centralitas e impiden la atención de otros casos en los que hay una urgencia vital. Los números a los que hay que llamar para consultar dudas y hacer preguntas sobre el coronavirus son el 900 400 061 y el 955 54 50 60 (Salud Responde).

· Qué es el coronavirus: Virus que circulan entre animales, pero que algunos pueden afectar a los humanos, el nuevo se identificó en China a finales de 2019.

· Los síntomas: Fiebre, tos y sensación de falta de aire.

· Prevención: Lavar las manos frecuentemente. Evitar tocar los ojos, la nariz y la boca. Al toser, cubrir la boca con un pañuelo desechable o contra el brazo con el codo flexionado. Con síntomas respiratorios, evitar el contacto próximo con otras personas.

· Con síntomas: No acudir al Hospital, sino llamar a los teléfonos indicados: 900 400 061 y 955 54 50 60 (Salud Responde).

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