Esta semana entrevistamos a Antonio Díaz Rubio, el artífice de que tradición y arte del belenismo cuenten con un espacio privilegiado para su exposición y conservación. Se cumplen dos años desde que el Museo Internacional de Arte Belenista de Mollina abriera sus puertas y ya se ha convertido en todo un referente no solo en la provincia de Málaga, sino de Andalucía y de toda la geografía española. Y todo ello, gracias a la Fundación Díaz Caballero.

 

El presidente de la Fundación Díaz Caballero es un hombre sencillo de costumbres que le llama a las cosas por su nombre y que compagina su pasión por el  campo, los olivos y la producción de aceite en su fábrica con el  arte belenista que le ha llevado a cumplir su sueño en el lugar donde le vio nacer.

Un sueño que tiene el firme propósito de transmitir a todos aquellos que visitan el Museo: la tradición y el arte del belenismo a través de un recorrido por una bella y completa exposición que no deja absolutamente a nadie indiferente. Una fuerte pasión por el mundo del belenismo y un encuentro fortuito hace más de una década con el belenista arcense Antonio Bernal, considerado como uno de los mejores belenistas de España y del mundo, llevó a Antonio Díaz y Ana Caballero a impulsar este proyecto y la posterior creación de la Fundación Díaz Caballero y el Museo Internacional de Arte Belenista con el objetivo de dar la máxima divulgación a este arte que no solo se vive en la Navidad, sino que se disfruta a lo largo del año a través también de un programa de actividades.

Un proyecto ambicioso que nació “casi sin pensarlo. Se iba a hacer una fábrica de aceite en la que se iba a instalar un belén, y de ahí conocí a Antonio Bernal, de Arcos de la Frontera, que hoy por hoy es Patrono de Honor de la Fundación Díaz Caballero, entidad promotora del Museo Internacional de Arte Belenista, y director del Museo”, nos explica Antonio Díaz que solo con mirarle vemos cómo pone un gran entusiasmo en todo lo que hace.  

Lo que en un principio iba a ser algo pequeño para calmar los deseos de algo más que una afición se convirtió en el proyecto sólido que es hoy en día: “Quedamos que lo que íbamos a hacer era una pequeña sala de 80 ó 100 metros para que hubiera cinco o seis belenes y ése fue el germen. Para contar con belenes variados nos hacía falta tener belenes de Cataluña, del Levante, del País Vasco, de Andalucía, de Extremadura o de Italia. Y cuando íbamos en lugar de uno nos cedían siete u ocho belenes y entonces cada vez necesitábamos que el espacio fuera más grande hasta llegar a lo que hoy en día es”, explica el presidente de la Fundación Díaz Caballero.

Desde su nacimiento, ahora hace casi dos años, el Museo Internacional de Arte Belenista posee unos objetivos muy claros y fundamentales: “Los fines y los objetivos de la Fundación Díaz Caballero, detrás de la cual estamos tanto mi mujer, Ana Caballero como yo y nuestros dos hijos, Antonio Jesús y Ana María.  Se trata de una institución que nace con el firme propósito de que la tradición y el arte del belenismo cuenten con un espacio privilegiado para su exposición y conservación. El Museo lo instrumentalizamos a través de dicha Fundación para que tuviera una perpetuidad a lo largo del tiempo y dar la máxima divulgación al arte belenista”, asegura el fundador de este Museo de Belenes de Mollina.

Cuando se llevó a cabo su construcción, Antonio Díaz tenía claro que este Museo tenía que poseer dos áreas diferenciadas tanto en el exterior como en el interior del mismo para que el público pudiera disfrutar de él en su totalidad y de forma cómoda: “El Museo está dividido para que no sea obligatorio pasar por todas las salas. Se pensó en hacer un hall grande y que de ahí hubiera acceso a las distintas salas. En total hay siete. Si alguien quiere verlo todo puede verlas al completo o decidir qué estancia quiere ver”, detalla Díaz. 

Antonio pretende que todos los visitantes emprendan un viaje por la tradición belenista y se recree en todas y cada de sus salas sin perder detalle alguno en las piezas de sus exposiciones: “La entrada al Museo comienza con una escena de impacto, a continuación el San Francisco de Asís y una sala audiovisual donde el visitante puede descansar y puede hacerse una idea de lo que allí hay. Luego hay unas salas que es solo belenes y otra sala que son dioramas. Hay una variedad muy amplia, no todas tienen la misma estructura ni el mismo tipo de belenes. En total el visitante puede disfrutar de más de 70 belenes extraordinarios y cerca de 2.000 figuras”, resalta Antonio Díaz.

Un Museo instalado en un edificio de 5.000 metros cuadrados con amplia zona expositiva

El Museo Internacional Belenista encierra muchos atractivos que el visitante debe conocer sea o no sea amante del belenismo. Para Antonio Díaz es fundamental que lo conozcan de cerca: “El Museo Internacional de Arte Belenista está ubicado en un edificio de 5.000 metros cuadrados que cuenta con una zona expositiva en el interior donde se muestran los belenes, cúpulas y dioramas y en la parte exterior dispone de patio y jardines donde el visitante puede disfrutar de una exposición del campo andaluz con dos almazaras, una colección de aperos y utensilios de labranza así como una representación de una casa popular andaluza con objetos originales. Además hay un parque infantil para los más pequeños”, subraya.

Antonio tenía claro desde un principio que el Museo tendría que contar con otros servicios que se complementaran al mismo con el fin de ofrecer al público una visita mucho más completa y de calidad que diera también la oportunidad de conocer aspectos de nuestra tierra: “También contamos con servicio de cafetería – restaurante con menú buffet de gran calidad en el que el visitante puede degustar la gastronomía de la zona y una tienda en la que adquirir figuras de Montserrat Ribes, comprar productos como aceites, mantecados o vino o recuerdos del Museo. He de decirle también que se pueden celebrar eventos tanto en el restaurante como en el patio exterior”.

Al margen de todo esto, el Museo Internacional de Arte Belenista tiene un programa donde tiene cabida todo tipo de actividades a lo largo del año  relacionadas con el belenismo: “Este año hemos sido los organizadores del 57 Congreso Nacional Belenista al que han asistido más de 400 personas entre congresistas y acompañantes y en el marco de este evento hemos celebrado talleres con artesanos y belenistas. Por otra parte van a venir unos grupos de personas en riesgo de exclusión social, mayores y jóvenes, gracias al acuerdo que hemos hecho con la Obra Social La Caixa. El director del Museo, Antonio Bernal, impartirá para estas personas venidas de Málaga, Córdoba y Granada unos talleres de inicios al belenismo y de construcción”, recalca Antonio.

A estas actividades también se suman otras de marcado interés que tienen previstas llevar a cabo, que forman un completo y variado programa donde el carácter formativo y educativo también tiene cabida: “También realizaremos unas charlas-coloquio al centro de profesorado de Málaga. Vendrán más de 70 colegios e institutos de la provincia y les daremos una introducción al belenismo y lo que se puede ver allí para que luego lo divulguen entre los distintos colegios e institutos”, incide el responsable del Museo de Belenes.

Sin duda, el presidente de la Fundación Díaz Caballero no dudó un segundo de la ubicación que el Museo de Belenes tenía que tener donde la parte afectiva jugó un papel muy importante para tomar esta decisión: “Que el Museo esté en Mollina tiene pocas explicaciones lógicas y solamente una sentimental, que es la de que yo soy de Mollina y quería este legado en mi pueblo”.

Como no podía ser de otra forma, como amante del arte belenista, Antonio siente verdadera pasión por todos y cada uno de los dioramas y figuras que forman parte del Museo y es por esto que le cueste decantarse por alguno para ser su preferido, ya que por muchos de ellos les profesa un  profundo cariño: “Yo creo que me gusta todo porque el Museo Internacional de Arte Belenista ofrece una variedad tan grande... Si entro en la sala de los dioramas... son maravillosos, si me meto en el Monte Sacro están las escenas de Pasión que hacemos para Semana Santa, pero que este año ya se pueden ver porque están expuestas desde la celebración del Congreso Nacional Belenista para que los congresistas que vinieron de España y de diferentes países como Italia, Colombia, Estados Unidos, Malta o Inglaterra pudieran disfrutarlas. Además estará abierta al público hasta después de Semana Santa”, explica Díaz Rubio.

Todo aquel que visita el Museo Internacional de Belenes destaca el valor de la belleza de las piezas desde el punto de vista artístico que sobresalen en el conjunto de todo lo que se exhibe: “Creo que hay una gran variedad de belenes y una gran riqueza artística que el visitante tiene que descubrir y sorprenderse con todo el arte, tradición y cultura que tenemos en el mayor museo de belenes del mundo”, expone. 

Muchas son las figuran que están expuestas en la actualidad en el Museo que cada cierto tiempo va renovando, ya que en el interior de los almacenes conserva un rico tesoro de piezas de distintos orígenes, las cuales muchas de ellas les ha costado mucho el poder llegar a conseguirlas: “Hay obras de Traité que nos ha costado trabajo adquirir, como por ejemplo un nacimiento que está expuesto o por ejemplo ‘Un descanso en la huída’. Otra de Martí Castells que la conseguimos a través de coleccionistas. Contamos con una escena de Martí Castells hecha por Pilar Gomara que está expuesta en el hall central que también es una maravilla. Le puedo decir también que hemos tardado tres años para conseguir una pieza de madera de Ortisei, ha sido una odisea, nos costó mucho hacernos con ella”, apunta Antonio.

 

Balance del LVII Congreso Nacional Belenista celebrado en Antequera y Mollina

El pasado mes de octubre Antequera y Mollina acogieron la celebración del LVII Congreso Nacional Belenista organizado por la Fundación Díaz Caballero, el Museo Internacional de Arte Belenista y la Federación Española de Belenistas que logró reunir a más de 400 congresistas y acompañantes, varios de ellos llegados de países como Colombia, Estados Unidos, Italia o Malta. Para Antonio Díaz fue todo un orgullo y satisfacción celebrarlo en su tierra: “El balance de este Congreso han sido las felicitaciones por parte de los congresistas y la Federación Española de Belenistas, felicitaciones que todavía nos siguen llegando. Muchos han dicho que va a haber un antes y un después de los congresos nacionales después de éste que se ha realizado en Antequera y Mollina. Si lo analizas friamente es cierto que en cualquier congreso que se celebra en cualquier punto de España se exponen los belenes que hay en esa ciudad. No existe un espacio único como este Museo que cuente no sólo con la cantidad tan grande que hay de belenes, si no la gran variedad que aquí hay, aquí los ves de diferentes puntos de España, de Italia o de Alemania”.

Numerosas piezas de prestigiosos escultores se exhiben en el Museo y hoy en día eso es complicado de conseguir:  “Por otro lado, al tener el prestigio que tiene este Museo con más de 70 belenes expuestos y cerca de 2.000 figuras exclusivas, tener bajo un mismo techo a los 21 escultores más importantes del mundo trabajando eso ni se ha hecho nunca en un congreso y será muy difícil que vuelva a suceder. Que tengas a Ercolano, a Pinfildi a Francesco o a Tripi.... eso es muy difícil. Y no sólo a estos grandes escultores, también hubo cursos de grandes belenistas como Agustí Termens, Porta, José Angel García, Antonio Bernal, Coto, Ignacio... fue impresionante”, destaca.

El presidente de la Fundación Díaz Caballero se sorprende de lo encantados que se marcharon los congresistas quienes disfrutaron de las maravillas de una ciudad que muchos no conocían y como no de su gastronomía y de la hospitalidad de sus ciudadanos quienes les recibieron con los brazos abiertos: “Del congreso también hay que destacar que les encantó la ciudad tan bonita de Antequera, la aceituna, los aceites, Andalucía... La amabilidad de la gente, la maravillosa iglesia de Los Remedios en la que se celebró una misa con el Obispo de Málaga, Jesús Catalá, las autoridades que siempre nos ha acompañado...”, hace hincapié el gerente del Museo de Belenes de Mollina.

Las previsiones del Museo para estas navidades

La Navidad es una época ideal para poder disfrutar del Museo de Belenes al igual que durante dos años han hecho miles de personas. Para este año las previsiones son muy satisfactorias. Según Antonio: “En los dos años que lleva abierto el Museo desde principios de noviembre hasta el día de Reyes han estado viniendo unas 40.000 personas en cada temporada. Para este año esperamos una cifra similar. Nuestro problema está en que la cifra disminuye a lo largo del año, es por ello que el reto más grande que tenemos es que la gente nos visite fuera de estas fechas. El Museo Internacional de Arte Belenista está abierto todo el año porque lo que tenemos aquí no son cuatro nacimientos, es arte, es tradición, es cultura de grandes artistas nacionales e internacionales”.

“Como ya he dicho previamente son más de 70 belenes con cerca de 2.000 figuras exclusivas. Hay una infinidad de detalles que el visitante puede observar, escenas, perspectivas, figuras... Mucha gente nos cuenta que vuelven en dos o tres ocasiones porque es una maravilla, porque en una sola visita no puedes quedarte con todo lo que aquí se expone. Invito a que los lectores lo comprueben por sí mismos. Nuestro Museo es para todos los públicos. Vienen muchos padres con sus hijos, jóvenes también, y mayores”, añade.

Los proyectos para el nuevo año 2020

Muchos son los retos a los que se enfrenta la Fundación Díaz Caballero para el próximo año para fomentar aún más el arte del belenismo como llevan haciendo desde la apertura de su Museo. Antonio se muestra muy ilusionado con el trabajo que van a realizar: “Después de la Semana Santa de 2020 trabajaremos en nuevas escenas de pasión para exponer en 2021. También actualizaremos como venimos haciendo hasta ahora la exposición de belenes porque cada año hay muchas novedades. Participaremos también en varios proyectos a nivel nacional e internacional que ya les iremos contando. Y por supuesto seguiremos trabajando desde el Museo y desde la Fundación Díaz Caballero para que este refugio del arte sea conocido por más y más gente cada día y que descubran el arte del belenismo y la calidad de las obras y de los escultores y belenistas que exponen en el Museo”.

Sin duda, el Museo Internacional Belenista es un lugar que no debe perderse nadie y que en tan solo dos años se ha convertido en todo un referente y que se consolida como uno de los más importantes de nuestro país. Aunque todavía queda mucho camino por recorrer, la Fundación Díaz Caballero trabaja de manera incansable para seguir transmitiendo al público que les visita el más ansiado de sus sueños. 

 

 
Más información, edición impresa sábado 9 de noviembre de 2019 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).