Antequera está llena de jóvenes con talento que merecen su espacio en nuestro periódico. En este caso nos embarcamos en el mundo de las Letras con este colega periodista y escritor. Embriagados siempre por nuestro pasado, por las riquezas que nos dejaron cientos de personas ilustres a lo largo de la historia, quizá dejamos de lado el presente, el futuro de lo que nuestra tierra da. Es el momento de abrirnos a lo que hoy acontece, y lo hacemos de la mano de Javier Lara.
 
Cuesta sentarse hoy delante de un compañero con el que has compartido numerosos actos para ahora, entrevistarle. Es difícil no dejarse llevar por una conversación amena sobre el Periodismo y la Literatura, cuando entre los dos compartimos esa pasión. Pero sabes que es necesario practicar estos encuentros, porque de ahí surgen entrevistas que te descubren a alguien totalmente distinto. Hablamos esta semana de Periodismo, Antequera, la Literatura, la docencia y las mujeres escritoras y lo hacemos con Javier Lara Hidalgo.
 
Su nombre les debe sonar porque este periodista ha estado unido a numerosos medios de comunicación de Antequera y comarca, aunque ahora se dedique a la Educación. Como decimos hablamos con él de la profesión que ha ejercido hasta hace poco y la que le ocupa ahora actualmente como profesor de Lengua y Literatura. Pero especialmente, tenemos este encuentro por su faceta como escritor tras haber publicado una edición de poesía ‘Extractos de mi colección de corazones’ y la novela corta ‘Las calles que se volvieron playas’.
 
Primero nos adentramos en conocer quién es Javier Lara: “Es muchas cosas y es muy poco. Soy simplemente, una persona que ha tenido varias profesiones, pero con una misma filosofía que es ponerle corazón a cualquier cosa que hace y ahora mismo, soy un profesional de la Lengua, de la Literatura y la Comunicación. Porque al final, realmente lo que hago ahora, engloba lo que soy actualmente y lo que he sido anteriormente. Un profesor de Lengua y Literatura en el Instituto de Campillos y que en su tiempo libre le gusta escribir y le gusta las actividades relacionadas con los medios de comunicación”.
 
 
 
 
 

Su vida como periodista y el momentodel cambio a la docencia
Llega un momento en que el Periodismo, que es muy pasional, deja de serlo para convertirse en algo que asfixia y que le ocurre a muchos profesionales. En este caso, Lara decidió transformarse “llevaba una serie de años ejerciendo de periodista y veía que todo se complicaba un poco más, porque los salarios habían bajado, estábamos en una situación de crisis. Para sacar un sueldo mínimo había que trabajar más horas y eso hacía que prácticamente uno se quedase sin tiempo personal, sin vida para estar con los amigos, casi sin posibilidad de formar una familia y entonces, llegó el momento en el que puse en una balanza: profesión o vida. Y en mi caso, ganó vida, y busqué otra salida profesional para poder compatibilizar esa vida de ciudadano convencional. Empecé a reconducir mi formación y me salieron unas buenas oposiciones y pude trabajar de profesor”.
 
Un cambio, el del día a día sin descanso, al estar en las aulas, algo que “no lo echo de menos tanto como lo hubiese esperado. Es verdad que continúo leyendo los medios, que estoy al tanto de la actualidad de Antequera y a nivel general. Es verdad, que existen hoy día muchos medios con los que tener un contacto, con posibilidad de publicar informaciones, como son las redes sociales o los blogs. Todavía no he desechado todo eso, sigo muy presente en las redes sociales, tengo algún blog personal e incluso mantengo alguno de deportes, entonces todavía tengo pequeños contactos, que de momento el gusanillo me lo mata”.
 
De hecho cuando llega a las clases los lunes con sus alumnos repasan la actualidad: “Sí, siempre. Este año le estoy dando clase a Segundo de Bachillerato, a la primera clase llegué con una portada de El País y otra de El Mundo, tenían la misma noticia, pero con un titular y una fotografía, totalmente diferente. Y claro, la comunicación que quiero que aprendan no es solo la diferencia que hay entre una noticia, una entrevista o un reportaje, sino también en que no se queden con una única versión de las noticias, sino que puedan contrastar, puedan comparar y sean ellos los que tengan esa capacidad crítica”.
 
 
 

El Periodismo en nuestra ciudad y la actualidad en Antequera
Es inevitable hablar de Periodismo, siempre en el punto de mira y al que todos juzgan sin conocerlo, con él y abordar el momento el que se encuentra en nuestra ciudad. “Si me voy al año 2001 que fue cuando comencé a trabajar, en Antequera además de la prensa semanal, estaba muy implantada la prensa provincial, con corresponsales que a diario se batían el cobre para sacar un tema novedoso, incluso había competencia en los semanarios para ver quién llevaba en portada un tema, la mejor foto o el mejor titular. Y eso, creo que se ha perdido. Ahora mismo, se están dirigiendo mal los medios, porque la mayoría de medios –éste no porque lógicamente no es así–, tienen al frente a personas  que no tienen ni idea de Periodismo, que son comerciales más que licenciados o especialistas en comunicación y además, las condiciones de los redactores son muy complicadas. Tenemos redactores que publican como periodistas sin serlo, y claro, todo eso ha hecho que la calidad de la información, la calidad del periodismo local, haya bajado, y sobre todo, porque no hay contrastación de las noticias; no hay reportajes más en profundidad, ni siquiera hay entrevistas más indagatorias”. 
 
Una situación que hoy día se vive en nuestra tierra: “Eso es triste porque Antequera es una ciudad importante, tiene un entorno importante y personas que destacan y creo que la mayoría de medios se quedan con la fuente oficial, casi aquella que toman al dictado. En Antequera pasan los años y hay proyectos muy importantes que se quedaron en el camino y abandonados entre jaramagos, y no sabemos qué ocurre con ellos y nadie se preocupa por ellos, qué fue y ni mucho menos qué será. A mí la impresión que me da el equipo de gobierno actual, es que no tiene salida posible para el Centro de Alzheimer, para el Palacio de Ferias o para la terminación del Centro de Tecnificación de Atletismo, de tantas y tantas cosas que se prometieron que aunque perteneciesen a un equipo de gobierno anterior, el actual, tiene  la misión de destinar presupuesto o hacer algo para que los proyectos no se queden abandonados o en el olvido”. Una misión que corresponde al periodista que de informar y tratar como servicio público de los ciudadanos que es.
 
 
 
 
El germen de su pasión por la escritura y su novela
Centrados en la Literatura, hay un momento en el que todo escritor vive y es esa necesidad imperiosa de vomitar palabras, de teclear sin descanso. Él nos confiesa que “realmente la chispa la llevo desde siempre, creo que en los tiempos del Instituto fue cuando comencé a escribir y a presentarme a los primeros certámenes literarios. Pero esa espiral a la que te lleva el Periodismo es verdad que me hizo abandonar la afición literaria durante bastantes años. Tenía mis anotaciones poéticas cuando tenía huecos entre las ruedas de prensa. Es verdad que mi última etapa en el Periodismo me dejaba algo más de tiempo y fue cuando surgió el libro de poesía que salió en 2016 y a partir de ahí retomé la ambición literaria”.
 
Centrados en su novela ‘Las calles que se volvieron playas’ que publicó a finales de 2018, qué ofrece de Javier Lara en este título: “Creo que el libro está a medio camino entre la novela de escenario y la novela de personajes. Los escenarios son los mismos que yo he pisado, entonces esas descripciones que yo hacía escribía primera persona aparecen en el libro como correos electrónicos. Y en cuanto, al protagonista, aunque es verdad que yo no soy un ejecutivo adicto a determinadas sustancias porque afortunadamente mi vida es sana y deportiva; sí es verdad, que ese reencuentro consigo mismo que tiene el personaje, incluso esa conexión con la vida de su hermano; que al final termina sufriendo una transformación personal, pues sí es verdad que yo la he sufrido últimamente”.
 
En esta obra presenta a dos protagonistas, los hermanos Alberto y Juan Carlos, dos personajes que son dos polos opuestos, es inevitable preguntarle con cuál se identifica más: “Juan Carlos, tiene la personalidad que yo tendría ahora en este momento actual, cuando voy a un lugar y disfruto de los lugares. Pero fue a posteriori, porque cuando fui proyectando los personajes y fue escribiendo, tampoco era consciente de que uno u otro se pareciese a mí. Eso salió así, espontáneamente”.
 
Nos dice cómo llegó a plantear esta novela que “se ha escrito de forma muy directa, salió rápido. Lo que hice fue trabajar mucho la parte previa desde qué lugar iba a ser el protagonista, qué iba a ocurrir en el mismo y una línea de personajes. También venía de una experiencia anterior de otra novela que aunque llegué a terminarla, después vi el resultado y no me terminó de convencer y que está guardada en un cajón; porque era mucho de idas y vueltas. Y aquí, lo que intenté fue compartimentar muy bien los capítulos y al final, darle una consistencia común a todo el libro”.
 
Lo que la convierte en una novela corta, pero llena de guiños entre los capítulos, lo que hace que siempre estés interesado en continuar con su lectura: “La filosofía con la que lo escribí, es que muchos pequeños pasos hacen un largo camino, porque el problema es que queremos escribir mucho del tirón y luego nos detenemos en seco. Quería ir piedrecita a piedrecita escribiendo. La terminé de escribir en el verano de 2017, da dejé reposar, hasta que ya a finales de 2018 vio la luz”.
 
 

El lanzamiento de su libro en solitario sin respaldo editorial
A pesar de haber trabajado en una editorial y haber publicado con ellos manuales sobre comunicación, en esta ocasión, se decide a editarla por sí mismo, ¿por qué?: “Por un lado porque me veía con los conocimientos para hacerlo: está maquetado por mí, incluso la cubierta también. Y porque estaba en un momento en el que estoy probando determinadas cosas. Sé que con la autoedición a través de Amazon, hay gente a la que le está yendo bien, es más económica y sobre todo, porque tú tienes el control absoluto sobre tu libro. En el momento que hay una venta, tú lo sabes en ese mismo instante. Por la libertad que suponía hacerlo así. En mi época en Ex Libric trabajé bastante a gusto, bastante bien, allí hay gente bastante profesional, pero quería meterme de lleno y probar estas nuevas formas”.
 
Un libro que dio a conocer con una sola nota de prensa y no con una presentación como hizo con el anterior título de poesía: “No he hecho una presentación del libro porque no quiero que la gente me compre el libro por compromiso. Yo quiero vender libros porque a la gente le apetezca comprarlos y leerlos. Quiero evitar compromisos. Si lo hacía por editorial, también me habrían impuesto una presentación y quería tener esa libertad”.
 
En cuanto al resultado del mismo: “Hay siempre un goteíllo de ventas, lo muevo siempre que puedo. Tuvo su mayor tirón de ventas cuando salió publicado, incluso fue un regalo de Navidad el pasado año”. Aunque como nos asegura, no es su principal premisa: “No escribo para ganar dinero, escribo porque me gusta, porque lo paso bien. Y además, con una persona que ayude con mi libro o que le haga pasar un buen rato, para mí, ya es recompensa”.
 
Por delante tiene un proyecto muy importante: “Una novela, que está avanzada. La he dejado aparcada porque he sido padre y eso es una labor y de 24 horas. Pero está escrita y estoy repasando y cambiando muchas cosas, estoy reescribiendo bastante. No es de viajes, sucede en una ciudad únicamente, pero le doy protagonismo a una mujer y va sobre lo difícil que es ser mujer hoy día en algunos aspectos”. Un punto muy destacado ya que hay muy pocos autores que escriban y que sus protagonistas son mujeres donde además, hace hincapié en que “no hay muchas protagonistas femeninas en novelas de escritores”.
 
 
 

Las escritoras y su repercusión en el mundo de las Letras hoy día
Llegados a este punto, es inevitable tocar el tema de la mujer y su presencia literaria y la necesaria apuesta por ellas. “Yo he leído mucho en el último año a Carmen de Burgos que me parece que es una escritora adelantada a su tiempo, que escribió muchísimo, es súper prolífica y que tiene una literatura muy actual. Estoy leyendo también a una escritora contemporánea, Sara Mesa, que publica en Anagrama y que tiene unas novelas que me parecen revolucionarias en cuanto a los temas que está tratando de rabiosa actualidad”.
 
Su página web ofrece un rincón donde habla en profundidad sobre mujeres escritoras “de hecho, ese apartado de mi web, al final lo que quiero es que se convierta en un recurso donde los profesores puedan entrar, para que cuando tocan una época literaria, puedan ver a qué mujeres encontrar en la misma. Porque todavía veo temarios que me llegan donde en la Generación del 27 no hay mujeres, o todavía no se hablan de mujeres en el Romanticismo, la única que aparece es Rosalía de Castro, cuando hay otras muchas”, subraya con contundencia.

Su apuesta por el lector y lo que quiereque encuentren en su libro
Para concluir le pedimos qué le diría al lector para que se anime a comprar su libro y leerlo: “Le diría que de vez en cuando nos tenemos que permitir el lujo de desconectar de esta sociedad y problemáticas que tenemos tan cerca y que nos rodean. Desconecten y hagan algo que les apetezca, con lo que se olviden un poco de todo, en ese punto, la lectura juega un papel muy importante. Que dejen el teléfono móvil un ratito, intenten aislarse, que busquen un rincón cómodo en casa, la hora que mejor les venga y que lean, pero leyendo al margen de todo lo demás. Y si consiguen ese tiempo, yo creo que éste, puede ser un buen libro para conseguirlo y viajar a distintos lugares y meterse en ese viaje, que además, es de reconversión de sus protagonistas”.
 
Este libro como muy bien señala, es directo, ameno y sirve para desactivar una realidad repleta de críticas, voces y lamentos. Ahí, siempre es donde la Literatura debe estar, y en este caso, esta obra de Javier Lara, lo consigue. Así que escojan la hora y el lugar, escojan leer, escojan vida.
 
Más información, edición impresa sábado 2 de noviembre de 2019 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).