Aunque detiene balones en la mejor liga de fútbol sala del mundo, se levanta todos los días a las seis y media de la mañana para trabajar como montador de persianas. Por las tardes entrena con el BeSoccer UMA Antequera como uno más, sin alardes de superioridad. El éxito nunca le ha hecho levantar los pies del suelo, donde siempre le gusta pisar.

 

Hablamos con Juan Antonio Conejo, el cerrojo de la portería del BeSoccer UMA Antequera, junto a Gonzalo Urbano. Nació y vive en Coín, su pueblo, donde se mantiene como el ‘Cone’ de siempre a pesar de sus grandes éxitos deportivos. Se muestra agradecido a la vida, asegurando que toda esta experiencia sobre el parqué es “un sueño hecho realidad”.

Juan Antonio Conejo Bernal ‘Cone’ se expresa tal y como es, con la transparencia por bandera. Con una larga trayectoria en el fútbol sala en sus manos, Cone evita los discursos sin fundamento y sigue pisando firme, sin olvidar de dónde viene y cómo ha conseguido llegar a donde está.

 

Cone no le teme a la otra cara del deporte de elite. A diario se levanta a las seis y media de la mañana para ir a trabajar como persianero y por las tardes entrena. Su manera de ser no se centra en el éxito, sino en el esfuerzo y trabajo duro: “Es muy sacrificado compaginar ambas cosas. Entro a las seis y media de la mañana, termino a las cuatro, tengo que comer y después me voy a entrenar a las seis. Lo llevo bien porque me gusta y me sacrifico lo máximo para estar a tope y mejorar. Me gustaría vivir de esto, pero ahora mismo no se puede”.

Un portero de ‘Primera’, de su gente y de su Coín

Se codea con los mejores jugadores de fútbol sala del mundo en la máxima categoría de España, pero él sigue siendo el ‘Cone de Coín’, donde nació y sigue viviendo a día de hoy. “Estoy muy contento en Coín, estoy en mi casa y jugando en Primera División. No se puede estar mejor”, explica Cone.

En este plano, el más cercano a Juan Antonio Conejo, el guardameta malagueño se define como “amigo de sus amigos, de su pueblo y su gente, humilde, alegre y trabajador”.

Precisamente en su pueblo, en Coín, fue donde Cone comenzó sus inicios en el fútbol sala, de la mano de un entrenador de la Coineña, Antoñín: “Comencé a jugar en el pueblo. Un entrenador del equipo de allí, la Coineña, Antoñín, me fichó. Empecé en alevines y estuve hasta cadetes, que me fichó el UMA. Estuve allí tres años, y me fui al Torremolinos. A los dos años volví a la Coineña, y de ahí me firmó el Montesinos Jumilla. Estuve un año y regresé a la Coineña para estar dos años, y ya fue cuando me firmó el UMA en 2016 hasta el día de hoy”.

Su paso por otros clubes le ayudó a “madurar y mejorar”, por lo que recomienda pasar por este trance a todos los chavales que comienzan en este mundo: “Mejoré mucho. Salir de tu pueblo y competir en otros lugares me hizo madurar mucho. A los chavales les digo que se den cuenta que esto es muy largo y tienes que trabajar mucho para llegar”.

Paco Barroso, la persona clave en su carrera

Si a alguien recuerda con especial cariño Cone de los primeros años de su trayectoria en el fútbol sala, esa persona es Paco Barroso, uno de los entrenadores que tuvo en la Coineña: “Es quien apostó por mí cuando salí del UMA en Provinciales. Subimos con el equipo del pueblo hasta Segunda B”.

“Jugar en Primera División y en tu tierra es lo más”

Su regreso al UMA Antequera no era esperado, aunque Cone decidió ser valiente y lanzarse a por el reto sin pensar: “Vino de sorpresa. Pensaba que no iba a volver, pero surgió y me ilusionó volver al equipo de mi tierra, porque al final es el equipo que está más alto en Málaga”.

Confiesa que haber llegado al UMA Antequera es un logro muy significativo en su vida, de lo que se muestra muy agradecido: “Jugar en Primera División, la mejor liga del mundo y en mi tierra es lo más. No puedo pedir más. Es un sueño hecho realidad para mí”.

A este respecto, sobre el hecho de jugar en Antequera, en el Pabellón Fernando Argüelles y no en Málaga, Cone afirma: “Nos sentimos muy cómodos y felices de jugar en Antequera. El único pero es que deberíamos entrenar más en parqué, porque entrenamos en goma y la superficie es totalmente diferente”.

“Siempre quise ser portero, desde pequeño”

Cone siempre tuvo claro que lo suyo era parar balones, desde que comenzó su andadura en este deporte en el colegio: “Desde chico empecé de portero. También me gusta tocar la pelota porque me gusta jugar con los pies, pero empecé de portero y no me cambié. Yo quería ser portero y estoy a día de hoy muy contento”.

En este sentido, Cone identifica estas como las claves para llegar a lo más alto en una posición tan peculiar dentro del parqué: “Creo que hay destacar en agilidad, serenidad, cabeza en el aspecto mental, sacrificio y mucho trabajo”.

Asimismo, el guardameta universitario asegura tener una buena relación con su compañero entre los tres palos, Gonzalo Urbano: “Nos llevamos muy bien todo.La competencia va bien. Es muy trabajador y humilde. Como yo digo, la portería del equipo está bien cubierta porque estamos los dos”.

A pesar de su juventud, a sus 27 años, Cone ya tiene un buen puñado de recuerdos en el fútbol sala, algunos con especial nostalgia por lo que significaron, como es el caso del ascenso logrado a Primera División con el UMA Antequera este 2018: “Siempre lo tengo en la mente, lo que vivimos se va a quedar para el recuerdo y eso nadie nos lo va a quitar ya”.

“Tenemos que mantener los pies en el suelo”

En esta línea, volver a competir entre los mejores, otro sueño cumplido: “Es un sueño volver a competir en Primera División, pero tenemos que mantener los pies en el suelo. La prioridad es permanecer en la categoría. Tenemos que trabajar mucho, no podemos cometer errores porque los pagas. Sabemos que venimos de subir y descender al año siguiente. No podemos permitir que eso pase otra vez”.

A pesar de que el BeSoccer UMA Antequera no pasa por su mejor momento con una victoria, tres empates y tres derrotas en las primeras siete jornadas, el equipo se mantiene fuera de descenso, en el puesto 14, por delante de Segovia y Valdepeñas.

Así, Cone se muestra optimista, también alentado por las palabras del entrenador del equipo, ‘Moli’: “Nos da mucha calma y nos dice que hagamos lo que nosotros sabemos, lo que ensayamos. No tenemos nada que perder, tenemos que estar ilusionados y luchar. La liga es muy larga y tenemos que intentar revertir la situación”.

“Lucho por alcanzar mi mejor versión y superarme”

El techo de Cone aún no ha llegado y en el plano individual, el guerrero universitario asegura que su mejor nivel lo alcanzó en su año de regreso precisamente al UMA Antequera, en 2016: “Para mí, mi mejor versión fue en el 2016 con el UMA. Fue mi mejor año e intento llegar a ese nivel e incluso superarlo”.

Este es Cone en plano corto, largo y entre los tres palos que protege en el Argüelles. Sin adornos ni maquillaje. Una persona que vive y pisa sobre tierra, ambicioso a la par que realista, luchador y sacrificado. Capaz de montar persianas de día, entrenar de tarde y hacer paradas ganadoras los fines de semana a astros del balón como Ricardinho, Miguelín o Adolfo.

Más información, edición impresa sábado 3 de noviembre de 2018 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción)