En la vida, a veces, hay que tomar decisiones difíciles. Dejar todo atrás para empezar de cero en busca de un sueño que no sabes si llegará. Esta es la historia de Lysvanys Peréz Rodríguez, un atleta cubano que tuvo que emigrar a occidente para cumplir su gran sueño: ser atleta profesional. Vientiocho años después pude presumir de haber participado en la final de unos Juegos Olímpicos, ganar un Mundial en la modalidad de salto de altura y fundar un Club de Atletismo en Antequera.

Como espectadores, en la mayoría de ocasiones valoramos aspectos del atletismo referidos a los resultados, a las grandes marcas, los récords... Siempre viendo a los deportistas como personas de éxito, pero hay efemérides que nada tienen que ver con el palmarés o los grandes resultados, sino con historias de superación y determinación que se quedan en nuestras retinas para toda la vida. 

Hay personas que dejan huella, historias que emocionan, que son un ejemplo  para los más pequeños y una verdadera lección de amor hacia el deporte y todo lo relacionado con su práctica.Bajo el nombre de Lysvanys Pérez, se esconde la imagen de una persona humilde, trabajadora, ambiciosa y sobre todo valiente, que tuvo que abandonar su país de origen, Cuba, para emigrar a España en busca de su sueño: ser atleta profesional. 

“Llevo desde los nueve años practicando este deporte. Siempre he tenido como gran referencia a atletas cubanos, y aunque requiere mucho sacrificio y horas de entrenamiento diario, siempre tuve claro que quería dedicarme a esto”.

Después de 28 años de carrera deportiva, dieciséis compitiendo a nivel profesional, el atleta del Club Nerja ha conseguido todo o casi todo en este deporte.

Medallas, récords personales, trofeos, disputar la final de unos Juegos Olímpicos, ganar un Mundial Máster en la modalidad de salto de altura... El palmáres del cubano es más que admirable. Sin embargo, su ambición no conoce límites.

En la actualidad, compagina sus estudios en Granada con la alta competición y el Club de Atletismo Los Dólmenes, una entidad deportiva de la que es máximo responsable, ya que al llegar a nuestra ciudad vio que el atletismo, el deporte que tanto amaba, necesitaba otro empuje. Tras contactar con los clubes existentes, promovió con ayuda de algunos padres “forjar un club en el año 2016 que apostase por la formación de atletas y que llevara por nombre los Dólmenes en alusión al nombramiento como Patrimonio Mundial”.

 

Firme apuesta por el atletismo antequerano

Para el atleta Lysvanys Pérez Rodríguez sus chavales lo son todo. Con ellos comparte afición y muchas horas de entrenamiento prácticamente a diario. Por eso, antes de retirarse todavía tiene otro sueño por cumplir: “Ahora mismo mi objetivo es que cualquier atleta de los que entreno consiga cumplir su sueño de convertirse en atleta profesional, para llegar más lejos de lo que he podido hacer yo”.

“Lo que pretendo con ellos no es que sean campeones a edades tempranas, desde el Club pretendemos que se sigan formando, perfeccionando todas sus cualidades para llegar a la categoría absoluta, que es donde realmente se reconoce a los atletas. Por desgracia, en atletismo nadie recuerda a un campeón provincial o andaluz”, concluye Lysvanys.

Más información, edición impresa sábado 6 de octubre de 2018 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).