La riqueza de la vega antequerana no es algo del pasado. Lo fue, lo es y lo será mientras haya cooperativas como la de Nuestra Señora de los Remedios y emprendedores como Juan Rosales Cuadra, que será nombrado Hijo Predilecto de la Ciudad el próximo domingo 16 de Septiembre.
 
Hijo de las recordadas familias de los Rosales y de los Cuadra, se formó como ingeniero agrónomo y desde 1978 ha velado por el mundo del olivar, siendo uno de los promotores de la entonces Hojiblanca y gerente hasta la jubilación en una de las cooperativas más destacadas del grupo Dcoop. Días antes de su nombramiento, conversamos con él del campo, de la Cultura y de Antequera.
 
Juan Rosales Cuadra nació en la calle Campaneros, hijo de Manuel Rosales Laude y Ana María Cuadra Jiménez. Estudió en el Colegio de los Carmelitas hasta terminar Primero de Bachillerato, para marchar a Málaga al Colegio de San Estanislao del Palo de los Jesuitas desde donde partió, primero a Granada, y luego a Córdoba a la Escuela de Ingenieros Agrónomos.
 
Su padre empezó de militar y luego trabajando en el campo, para seguir de Secretario del Ayuntamiento en Almogía. Su relación con el campo: “Aunque está por ambas partes, es más por la familia de mi madre, por lo que empecé a estudiar la Agricultura, ya que en Antequera representaba un papel importante en la economía de la ciudad”.
 
Casado con María Veredas González Tirado, tienen cuatro hijos: María, Juan, Pilar e Ignacio, de los que disfrutan de sus cinco nietos. Su vida laboral comenzó en 1978 en Villanueva de Algaidas, compartiéndola con Archidona hasta 1990. “Se jubiló José María Moreno Jiménez, anterior gerente de la Cooperativa de Nuestra Señora de los Remedios y ya me vine aquí a trabajar hasta mi reciente jubilación”.
 
Además, en 1984 “creamos un despacho junto a Antonio Luque y Javier Vidaurreta de proyectos de ingeniería para muchas cooperativas”. Ser gerente de una cooperativa es: “Dirigir la empresa, ser la persona responsable de todo lo que es su ejecución, las cooperativas tienen un consejo rector que es el que marca las políticas a seguir, luego el gerente que es el que ejecuta todas sus directrices, coordinar todas las acciones con los socios, todo el trabajo de dirigir una fábrica, en cuanto a personal, administración…”. 
 
El campo siempre ha sido una base sólida de la economía comarcal: “En los años 80, todavía Antequera se sustentaba por dos empresas: la Cooperativa y la Azucarera, de las que yo calculo que sumaban entre un 30 y un 40 por ciento de la economía de la ciudad. Después se creó el Polígono, con un sector servicios que empezó a crear riquezas, empleo y economía en la ciudad, por lo que la agricultura empezó a tener menor importancia”. 
 
La relevancia de la aceituna y el aceite
 
Rosales destaca que la Comarca de Antequera supo apostar por el campo, concretamente por la aceituna. “Hubo un momento muy importante, cuando España entró en la Comunidad Económica Europea en el año 86, básicamente los italianos en el tema del aceite eran los que mandaban. Fue entonces cuando se potencia la agrupación de productores agrarios, con las ayudas europeas se creó Hojiblanca, yo fui uno de los partícipes. En aquel momento mucha gente no creía en la comercialización común,  los primeros años de Hojiblanca fueron exitosos en ese aspecto, entonces fuimos agrupando, cambiando la mentalidad, no vendíamos cada uno nuestro aceite en nuestro pueblo sino una sociedad que comercializaba en común”.
 
En su cooperativa, Torcaoliva impactó por ser un referente del aceite: “Es de las primeras marcas en ofertar el aceite de oliva virgen extra”. Así, la Cooperativa de los Remedios de Antequera “está entre la segunda y la tercera de Andalucía, mueve de media alrededor de unos 55 millones de kilos de aceitunas, es la primera cooperativa de Dcoop en producción”.
 
Rosales es de los que defienden a la vega antequerana como fuente de riqueza: “Llegamos a los 11 ó 12 millones de kilos de aceite, hay zonas de la Vega que por las considerables heladas, están con el cereal, que también está cooperatizado en la cooperativa de los Remedios. Luego en la aceituna está la de mesa, con 10 millones de kilos de producción”. Tiene sobre 1.400 socios activos de Antequera y pueblos colindantes como Algaidas, Archidona, Alameda… 
 
Su relación con la Cultura
 
Empezó en la refundación de la Real Academia: “Yo entendía que el mundo agrícola también puede apoyar la Cultura en nuestra ciudad, se aprobó el patrocinio en la revista y ahí empezó. Cuando entra Bartolomé ya me ofrecen ser académico y pasar a la junta de gobierno, de lo que entré a mi jubilación, de la que llevo la Tesorería”. La Academia “es muy poco conocida aún, la gente de aquí le cuesta participar en actos culturales. Hay que abrirse más, hay que darnos a conocer”. 
 
Ser Hijo Predilecto
 
Para él significa “un orgullo muy grande, en primer lugar que tu ciudad te designe como Hijo Predilecto es una gran distinción. Se lo agradezco a las entidades que lo han propuesto, La Academia y la Cooperativa de los Remedios, y por supuesto al Ayuntamiento y luego a mi familia. Si no llega a ser por mi familia, no hubiera trabajado como lo he hecho. Y a mis padres que me ayudaron en lo académico hasta que comencé mi carrera profesional por mi cuenta”. 
 
Aún no se lo cree: “Cuando me llamó el Alcalde, creí que era para un tema del Ayuntamiento con la Academia, que como sabes estamos reformándola. Y fue cuando me comunicó lo de Hijo Predilecto y me quedé que no sabía qué decirle. Ahora cuento los días que quedan para que sea ya efectivo”.
 
Ahí queda el testimonio de un gran antequerano que ha luchado por el campo. Más información, edición impresa viernes 7 de septiembre de 2018 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).