Con humildad, trabajo y mucha personalidad, José Antonio Jiménez está logrando tener una carrera ejemplar en el balonmano, uno de tantos deportes minoritarios que no viven su mejor momento. Tras ser uno de los puntales de las categorías inferiores del extinto Balonmano Antequera, jugar en varios torneos con el primer equipo y llegar a debutar con 17 años en Asobal, José Antonio tuvo que marcharse y abandonar su casa en busca de crear su propio camino.

 

Hace siete años ya de eso. Su primer paso fue el Balonmano Moguer, donde vivió cinco años y pudo estudiar una carrera universitaria, Ciencias de la Actividad Física y del Deporte: “A Moguer le debo muchísimo, me han tratado muy bien, y lo mejor es que pude quitarles a mis padres el hecho de tener que pagar mis estudios y demás. Con eso me quedo, somos tres en mi casa y es un gran esfuerzo”, relata Jiménez de aquellos inicios.

Tras su paso por este club onubense, el jugador antequerano buscaba otro reto. Así le llegó la oportunidad de llegar a Córdoba: “Sentía que tenía que buscar otra cosa, darme ‘vidilla’ en el deporte, buscar otra competición superior. El año fue bien, aunque empecé mal, con una neumonía que me dejó un mes parado. Después, la experiencia fue buena, pero deportivamente no salieron las cosas bien porque descendimos”.

El ascenso con Alcobendas, su primer gran éxito

La aventura continuaba para José Antonio y no sería cerca de su casa: “Me costó muchísimo irme a Alcobendas”. Sin embargo, la jugada salió redonda para Jiménez, que sumó a su currículum su primer gran logro, un ascenso a Asobal: “Deportivamente me encontré un proyecto muy serio por parte del entrenador y del cuerpo técnico. Muy profesionalizado todo. He estado contento, aunque no ha sido fácil, he tenido varias lesiones y he forzado para llegar bien a final de temporada”.

Y a pesar del ascenso a Asobal, tener opción de renovar y contar con otras buenas ofertas, José Antonio lo tenía claro: a sus 25 años, quería volver a casa. “En cuanto me llamó el Antequera, me reuní con Lorenzo y la directiva y decidí volver. Antequera me tira mucho por mi familia, mis amigos, mi novia y poder optar a un proyecto personal para el futuro, porque del balonmano es muy difícil vivir”.

Sobre esta temporada, Jiménez advierte que hay mucho nivel en la categoría, aunque está seguro que lucharán por todo: “Tengo mucha ilusión por poder volver a jugar en Antequera”Más información, edición impresa sábado 30 de junio de 2018 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).