Citamos
en otro lugar de este número a una galería de antequeranos ilustres
y, si en años anteriores hablamos por ejemplo de nuestro Premio Nacional
de Poesía Muñoz Rojas, hoy queremos traer aquí a dos figuras del mundo
del arte, de los mundos fastuosos de la Pintura y el Cine: CRISTÓBAL
TORAL y KITY MÁNVER.
CRISTOBAL TORAL nacido en 1940,
se ha convertido en una de las figuras cumbres de la pintura española
del siglo. «Descubierto» por la Caja de Ahorros de Antequera --hoy Unicaja--
cuando era un mocetón, fue capaz de asimilar las nociones técnicas recibidas
de buenos profesores para unirlo al carácter autodidacta de quien creció
casi a solas, en el campo, y allí pensaba, allí soñaba, allí iba dando
rienda suelta a ese fuego interior que él traducía en dibujos elementales.
Poco a poco, gracias a sus singulares condiciones,
se fue haciendo de un sólido nombre en el mundo de la Pintura: ofreció
exposiciones en todo el mundo muestras de sus fases casi abstracta
--su época de Nueva York, becado por la fundación March-- a la
realista que es con la que se consagra. Nueva York, La Coruña,
Barcelona, Málaga, Antequera, Sevilla, Florencia, Sao Paulo, París,
Hamburgo, San Sebastián, Madrid, Heidelberg, Bilbao, Vitoria, Granada,
Pamplona, Jerez, Murcia, Zaragoza, Segovia, Elche, Barcelona, Burgos,
León, Helsinki, Valladolid, Santiago de Chile, Buenos Aires y toda Hispanoamérica,
ofrecen sus mejores salas en las que logra triunfos que le valen el
reconocimiento universal y distinciones como las de Hijo Predilecto
y Medalla de Oro de la Ciudad de Antequera, Medalla de Oro de Andalucía,
Académico de Honor de la Real de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría...
y junto a ello, como su más preciado tesoro, el sentir popular de afecto
que su sencillez, su humanidad le granjean en cuantas personas trata.
KITI MANVER nació en Antequera,
en los años 50, y, aunque la profesión de su padre la obligó a trasladarse
pronto de Antequera, nos confesaba que lleva prendida en su alma «su
luz, su aire, su ambiente, su carácter recoleto al lado de su monumentalidad».
Empezó pronto a destacar en el mundo del Arte
y tras las naturales pruebas y ensayos, pasó al mundo del Cine donde
no ha precisado de la aparatosidad de las grandes estrellas para ganarse
un sitio a base de su belleza elegante y su arte excepcional. Actriz
que domina todos los matices, predilecta de los directores que tienen
papeles arriesgados, comprometidos, que exigen flexibilidad y capacidad.
Almodóvar, Alex de la Iglesia, pueden atestiguarlo.
Gracias a ello Kiti Mánver ha ganado muchos premios
y distinciones nacionales --los Goya, un ejemplo; una distinción de
la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento de su tierra, otros-- y tiene
ante sí una carrera que le reportará tantos éxitos como la admira su
tierra, esa tierra de la que, a pesar de salir pronto de ella, ella
lleva prendida... por «su luz, su aire, su ambiente, su carácter recoleto
al lado de su monumentalidad»; esa tierra cuyos orígenes ella proclama
cada vez que tiene ocasión de testimoniarlo en cualquiera de sus intervenciones.
© FOTO ÁNGEL GUERRERO
Cristóbal Toral