El
nombre de Antequera saltó a la palestra nacional en muchas ocasiones
a lo largo del pasado año 2002. Muchas de ellas, unido al de
uno de sus hijos más ilustres, el escritor y poeta JOSE
ANTONIO MUÑOZ ROJAS.
Es uno más —quizá del grupo de los más destacados—de
la constelación de antequeranos que dan brillo al nombre de su
tierra en los más diversos campos de la Cultura, la Ciencia,
Las Letras, el Arte, el Deporte, los Toros, cuya nómina, muy
extractada, recogemos aparte. En el reciente 2002, decimos, José
Antonio Muñoz Rojas, sumaba a la multitud de galardones nacionales
e internacionales el del PREMIO REINA SOFIA DE POESIA IBEROAMERICANA,
convocado por la Universidad de Salamanca y Patrimonio Nacional.
José Antonio Muñoz Rojas, nacía en Antequera
el 9 de octubre de 1909. Antes de los dos años quedaba
huérfano de madre. Estudió en un colegio malagueño
y, posteriormente, Derecho en Madrid. A los 20 años publica su
primer libro «Versos de retorno». En Málaga
contribuye a crear «Nueva Revista», en
la que aparecieron escritos de poetas de los Grupos del 98, 14 y 27.
Gracias a sus aficiones literarias tiene oportunidad de entrar en contacto
con Azorín, con Juan Ramón Jiménez, con Pedro Salinas
y otras grandes figuras de aquella época. En 1936, tras viajar
por Francia, Inglaterra y Canadá, inicia una estancia en Cambridge.
Tratará a T. S. Eliot, que se convertirá en objetivo de
sus investigaciones.
Vuelto a España fija su estancia en la Casería familiar,
mientras que en Málaga funda la colección «A
quien conmigo va». En 1944, junto a sus hermanos, crea
la Fundación «Muñoz Rojas»,
que permitirá instalarse en Antequera a los Hermanos de La Salle.
En 1951, alternará su estancia en Antequera con la de Madrid,
para facilitar los estudios a sus siete hijos. El Banco Urquijo le brinda
ser director de la Sociedad de Estudios y Publicaciones, cargo que ocupará
hasta 1960. Para entonces había editado «Antequera
Norte de mi pluma», «Las Cosas del Campo», «Las
Musarañas», «Amigos y Maestros». En
1988, acuciado por quienes le reclamaban obras y creaciones literarias,
publica «Objetos perdidos», que le vale
el Premio Nacional de Poesía de 1998. Poco después,
obtiene el Premio «Góngora», recibiendo de la Junta
de Andalucía la Medalla de Oro de Andalucía.
El Ayuntamiento de Antequera le había distinguido ya con la «Medalla
de Oro de la Jarra de Azucenas». En mayo de este año, el
Jurado del Premio «Reina Sofía de Poesía Iberoamericana»,
de la Universidad de Salamanca y el Patrimonio Nacional, le conceden
dicho Premio.
ro de la Jarra de Azucenas». En mayo de este año, el Jurado
del Premio «Reina Sofía de Poesía Iberoamericana»,
de la Universidad de Salamanca y el Patrimonio Nacional, le conceden
dicho Premio.
De él han dicho:
«La de Muñoz Rojas es una obra que
va del amor y la inquietud de Dios a la esperanza para el hombre inseguro
de hoy. La trayectoria de esta edición del Premio Reina Sofía
es la de un poeta más urgido por expresar sentimientos, que preocupado
por los nuevos caminos». («La Razón»).
«José Antonio Muñoz Rojas aporta a la trayectoria
del Reina Sofía de Poesía Iberoamericana la raíz
clásica de un poeta más urgido por expresar sentimientos
que preocupado por los nuevos caminos. Este escritor antequerano ha
sentido la poesía antes de escribirla y la pone sobre un papel
para ser sentida por los demás». (ABC).
«Muñoz Rojas, posee una escritura pulcra y clara, intencionada
y sólidamente expresiva sobre la que destaca una gran elegancia
formal». (El País).
Ajeno a tantos elogios, sigue siendo el
buen hombre que todos admiran. Y sigue, cargado de laureles, con su
vida sencilla, acudiendo los domingos a «su» misa de Las
Descalzas, y se para a hablar con tantos antequeranos que le respetan,
le quieren, le admiran.