La
iniciativa privada ha duplicado el número de habitaciones con
nuevos hoteles, así como mejorado los restaurantes y bares y
cafeterías. Y lo que es más positivo, se perciben iniciativas
que pueden triplicar este número. En cinco años, hemos
pasado de 700 a 1.500 camas. Es la respuesta del sector de la ciudad
ante el aumento de visitas y la importancia de Antequera como ciudad
monumental durante todo el año, contando con el impulso del área
de Turismo municipal.
Los antequeranos comprendieron que no bastaba
con ser un solar que aglutine tan importantes vestigios prehistóricos,
árabes, renacentistas y barrocos, a los que une tan singular
maravilla natural como la de El Torcal de Antequera. Emprendedores antequeranos
comprendieron que hay que ofrecer adecuados albergues para el turista.
En los últimos tiempos destaca el Hotel Antequera Golf
que es mucho más que un Hotel de 4 Estrellas, que un Campo de
Golf, que un Centro de Convenciones, una grandiosa Discoteca o unos
espléndidos restaurantes. Está revolucionando la concepción
turística en la Comarca, al disponer de grandes salones para
congresos, pero sobre todo el campo de golf, el primero de la zona.
La primitiva oferta del Parador Nacional
de Turismo --uno de los primeros de Andalucía-- descubrió
la importancia que tendría la ciudad al paso de los años.
Se complementa con los hostales y pensiones que vienen reformando y
mejorando sus servicios, como los del Colón, Toril, Madrona,
Número 1, Gallo, en pleno casco urbano. Y de una serie
de nuevos hoteles como han sido El Castilla o el Papabellotas,
situados en puro centro de la ciudad; o el 24 horas del Polígono.
Y, por supuesto, otros grandes proyectos que se han fraguado en los
dos últimos años, como son el Hotel Las Villas
de Antikaria y las grandes reformas del Hotel La Sierra,
o el Lozano. Se trata de grandes espacios hoteleros
que reúnen las condiciones de oferta de servicios propias del
siglo XXI.
Y como proyectos venideros, el gran hotel
al estilo cortijo andaluz de la Finca Eslava, junto
a su acreditado restaurante en la avenida de la carretera de Córdoba.
Ofrecerá al turista una forma distinta de hospedarse, como si
estuviera en el pleno campo andaluz.
O la ya realidad del Molino de las Pilas, en Teba,
con el gusto de la historia sobre una antigua prensa de aceite.
Y no podemos olvidar los grandes restaurantes, apuntemos a la Finca
Eslava, la monumentalidad que rodea El Escribano
o al Papabellotas, la variedad de El Faro
en el cruce de autovías, al igual que Los Dólmenes.
Y ni que decir tiene las cocinas de los hoteles y algunos hostales anteriormente
expuestos.
Y dentro de la ruta para desayunar, tapear, almorzar, merendar o cenar,
no podemos dejar atrás a la Cafetería Florida
situada en el centro comercial de la ciudad, o el Bar Carrera,
en las proximidades de la plaza de Santiago.
Así que cuando venga a la Ciudad de El Torcal, además
de encontrarse con monumento, déjese tentar por su variada cocina
local.
© FOTO ANTONIO J. GUERRERO
El Hotel Antequera Golf