Antequera,
en los comienzos del siglo XXI y gracias al carácter emprendedor
de sus gentes y al apoyo y gestiones de sus autoridades, ha dejado atrás
mucho de los mitos que se le adjudicaban. Ya no hay aquellos grandes
terratenientes que le hicieron vivir unos años muy especiales;
ya no son sólo grandes agricultores —olivareros, cerealistas,
horticultores— y grandes ganaderos —productores de cerda,
vacuno, ovino, caprino, aviar— los que aprovechan la riqueza de
sus fértiles tierras, representadas por la fertilísima
«Vega de Antequera», o la extraordinaria
calidad de sus aguas.
Antequera sigue teniendo grandes fincas, grandes agricultores, grandes
ganaderos... pero han superado aquella especie de maldición del
producir mucho y sacar poco beneficio que siempre se iba hasta otros
sitios, donde se generaban grandes valores añadidos. Hoy en día,
Antequera, sigue produciendo el Mejor Aceite de España —así
lo demuestran los Primeros Premios Nacionales que se obtienen, año
a año, en Certámenes y Catas Nacionales e Internacionales—,
pero ya envasa una gran parte de su producción, lo que determina
un mejor rendimiento para el olivarero. Ahí está la Cooperativa
«Hojiblanca», la primera cooperativa envasadora
de España, o su ahijada la Cooperativa «Nuestra
Señora de los Remedios».
Sus hortelanos disponen de grandes fábricas transformadoras que
les permiten mejores precios, al regular la producción, envasando
cuando los precios bajan para cuando no haya productos frescos. Ahí
están «Alsur», las fábricas
de aceitunas y encurtidos como «Peloncete»
y «Chicón» por ejemplo.
Su ganaderos de vacuno y cabrío, disponen de una modernísima
instalación que sabe aprovechar la calidad de la leche antequerana
y comarcal, para ofrecerla fresca o envasada a los consumidores más
inteligentes capaces de valorar lo que adquieren. En Antequera se encuentra
también el cuatro centro productor de Yogur de toda España.
Nos referimos a Lácteos «La Vega».
Y, en quesos, a los de «Narbona».
Un par de grandes Cooperativas de Horticultores y un gran Almacén
regulador, saben buscarse los mejores mercados, como hacen a diario
la Cooperativa de Horticultores «El Torcal», Almacenes
Carmona-Abasthosur y otros. Y hay grandes fábricas transformadoras
como «Bimbo», la primera empresa que calculó
los beneficios de escoger a Antequera como centro distribuidor para
media España y las Canarias.
Grandes fábricas de MANTECADOS ARTESANOS —comparen su sabor
con los «industriales»— como «La Antequerana»,
«Pura P. Valle», Las Monjas de Belén, «La Perla»,
Cooperativa «El Torcal», «Nuestra Señora del
Carmen—Sancho Melero», «Santa Teresa» o «Aguilera»,
siguen los pasos de aquellas fábricas proveedoras de la Real
Casa.
Varias fábricas de Pan, se dedican además a producir en
genuino «Mollete de Antequera», una variedad de pan de origen
árabe cuya fórmula —siempre imitada en balde—
guardan celosos varios especialistas antequeranos.
Junto a todas ellas, se encuentran «Euralex»
un coloso del aluminio, fabricantes de perfumes y de muebles y de mil
cosas más que se necesitan en el mundo de hoy, o el importantísimo
«Grupo Antakira» que aglutina a varias
empresas dedicadas a la Formación y Enseñanza en busca
de la inserción laboral de los jóvenes, con prestigio
a nivel nacional.
En fin, que se va logrando que, junto a las sempiternas riquezas turísticas
o agropecuarias, vaya creciendo un importante tejido industrial y comercial,
con importantísimas entidades agrupando a los industriales y
comerciantes (Asociación del Comercio e Industrias, que está
mejorando todo el comercio de la ciudad), industriales del Polígono
(Comunidad de Propietarios del Polígono Industrial), o del mundo
turístico (Centro de Iniciativas Turísticas).
En una palabra, Antequera dejó de mirar al pasado y se
abrió al futuro que quiere mucho mejor para quienes día
a día no sólo pueblan sino que vuelven o se establecen
a la ciudad, superando los duros tiempos de la emigración.