En la Feria, todo el
mundo piensa en divertirse, pero para que todos los visitantes de esta
fiesta popular se lo pasen bien, otros tienen que trabajar y mucho.
Los conocidos
feriantes durante los meses estivales recorren las distintas
localidades para instalar sus atracciones y puestos de comida para que
las noches de feria sean más divertidas a todas las personas
que se acercan a disfrutar de un rato de Feria.
En las próximas páginas le vamos
a dar el protagonismo absoluto a todas aquellas personas que viven la
feria trabajando para que los demás sean felices.
María José
Arjona
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Treinta años visitando nuestra Feria con su puesto de turrones
y dulces típicos de estas fiestas
Los niños viven
con ilusión su paseo por el recinto de las atracciones de la
Feria
La tómbola, una parada
obligada en el recorrido de la Feria para conseguir algún peluche
El algodón de azúcar,
una de las golosinas típicas de los días de Feria
Una atracción
clásica que nunca pasará de moda, a pesar de la feroz
competencia de las nuevas
Cuarenta y cinco años
ofreciendo las mejores patatas a todos los antequeranos y visitantes
Treinta años visitando nuestra Feria con su puesto de turrones
y dulces típicos de estas fiestas
El
puesto de turrón y otras golosinas que es regentado por Francisco
Jiménez García es uno de los más tradicionales
y característicos de las ferias de Antequera. Lleva veinte años
situado en la plaza de Castilla, aunque hace más de treinta que
viene a las dos ferias que tiene nuestra ciudad.
Después de tantos años siendo fiel
a nuestra feria, Francisco cuenta con un amplio número de clientes
fijos que cuando llega esta fiesta se acercan hasta su negocio para
comprar las manzanas dulces o las tortas garrapiñadas, especialidades
de ellos.
Este puesto también vende turrones, golosinas
y una gran variedad de juguetes para los más pequeños
que también disfrutan de la feria.
Las ferias de Antequera han visto crecer a sus
hijos, algunos siguen con sus padres en este negocio, aunque otros han
encaminado su vida alejados de este mundo que es bastante agotador.
«La vida del feriante es como
la del caracol, todo el día con la casa a cuestas», afirma
Francisco.
Esta gran familia comienza su peregrinación
de pueblo en pueblo en el mes de abril hasta finales de septiembre que
terminan las ferias, pero en su largo camino recorriendo los municipios
andaluces nunca se olvida de visitar a su amada Antequera.
María José Arjona
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Los niños viven
con ilusión su paseo por el recinto de las atracciones de la
Feria
Los
chavales en feria se ponen más nerviosos porque están
deseosos de que llegue la tarde para poder acudir al recinto de las
atracciones y disfrutar de un rato de diversión. A los más
pequeños siempre les gusta montarse con sus amigos en las últimas
novedades que cada año salen al mercado y que nos suelen sorprender
durante la Real Feria de Agosto.
Pero en el Real siempre hay una unos «cacharritos»
que todo el mundo conoce porque alguna vez se han montado, como puede
ser el Tren de la Bruja que lleva viniendo a nuestra feria desde hace
treinta y cinco años y pocas variaciones ha sufrido a lo largo
del tiempo.
María José Arjona
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La tómbola, una
parada obligada en el recorrido de la Feria para conseguir algún
peluche
¿Quién
no ha comprado unos boletos de la tómbola para conseguir algún
peluche? Las tómbolas son unos de los elementos esenciales en
una feria.
Conseguir un premio en la tómbola es fácil
sólo se tienen que poseer entre los boletos las cartas que aparecen
señaladas con algún regalo.
La tómbola ha cambiado poco a lo largo
de los años, lo que sí ha cambiado han sido los regalos
que se pueden conseguir como son cadenas de música o un microondas.
Antonio Martín
lleva veinticinco años viniendo a las dos ferias de Antequera,
como propietario de la Tómbola.
María José Arjona
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El algodón de azúcar,
una de las golosinas típicas de los días de Feria
Cuando
llega la Feria se suelen comer algunas golosinas que durante el resto
del año no se encuentran en la ciudad, una de ellas es el algodón
de azúcar que sólo se puede degustar durante los días
que dura esta fiesta.
El color rosa, caracteriza a este exquisito manjar
que vuelve locos a los más pequeños, ya que parece una
bonita nube de color rosa.
Ese color tan característico se lo da
el colorante que se le echa al azúcar, señala Joquina
Ramírez, propietaria de unos de los puestos de algodón
de azúcar que se instalan en el real de la Feria.
Joaquina lleva más de veinte años
viniendo a Antequera en las dos ferias. Junto con el puesto del algodón
de azúcar también vende patatas y otros golosinas. También
cuenta con un «carrillo» en el que se pueden encontrar una
gran cantidad de muñecos y otros elementos.
María José Arjona
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Una atracción
clásica que nunca pasará de moda, a pesar de la feroz
competencia de las nuevas
Todas
las canciones de Camela y las rumbas más panchangueras del momento
a un volumen tan alto que duelen los oidos y hacen retumbar la estructura
del cacharrito se siente cada vez que alguien se monta en los coches
de coche.
La ubicación de los coches de choque está
bien identificada porque lleva más de treinta años situándose
en el mismo lugar, ya es una atracción clásica pero que
nunca pasará de moda porque a todos les gusta chocar su coche
con el de un amigo y en este caso «víctima». Atracciones
Costa del Sol trae la diversión a todos los antequeranos con
sus coches.
María José Arjona
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Cuarenta y cinco años
ofreciendo las mejores patatas a todos los antequeranos y visitantes
El
olor a patatas recién hechas inunda todas las noches el Real,
y es porque los «patateros»
que es como ellos se llaman así mismos están soportando
altas temperaturas para que las patatas fritas de feria lleguen a los
clientes los más frescas posibles.
El puesto de patatas de Juan
Pedro Rico es uno de los más antiguos, ya que lleva viniendo
a las ferias de Antequera cuarenta y cinco años.
Juan Pedro asegura que cada «patatero»
tiene su secreto para hacer las patatas, «cada
maestrillo tiene su librillo» asegura, pero lo fundamental
para que estén buenas de verdad es tomarlas recién hechas.
María José Arjona
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