Nació
el 18 de abril de 1979, a la brisa del Mediterráneo, en esa perla
de mar y cueva que es Nerja. Es la mayor de dos hermanas. La otra se
llama Beatriz y tiene 19 años. Tienes los ojos marrones muy oscuros,
casi negros, igual que su pelo. Mide un metro y más de setenta
centímetros de pura armonía hecha belleza. Como las jóvenes
«de pueblo» --es decir «no de capital»-- se
muestra muy unida a su familia, con la que, a pesar de la distancia
que impone su carrera, mantiene contacto permanente.
Se llama NURIA FERGO, y cautivó a los
antequeranos como cautivó a todos los españoles que siguieron
su Operación Triunfo.
Su afición le viene desde bien pequeña,
sin que en su familia haya antecedentes de músicos ni cantantes.
Ella, en cambio, como buena parte de la juventud de hoy, se dejó
conquistar por la música y todo lo que la rodea. Cantaba «karao-ke»
y temas de sus ídolos Tamara,
Rosana, Celine Dion.
Le gustaba cuidar su cuerpo, hasta el punto que se ha convertido en
una obsesión, según confiesa ella misma. En sus propias
palabras: «con un buen físico
tienes más oportunidades». Le gustan los concursos
de belleza e incluso ha participado en alguno de ellos: de hecho, llegó
a ser elegida primera dama de Miss Nerja. Y, cómo no, ha tenido
muchos pretendientes.
En 1995, se presentó a un concurso de
karaoke que organizaba Telecinco en Nerja y lo ganó. Fue entonces
cuando decidió tomarse en serio lo de ser cantante. Sus padres
apoyaron su decisión, pero le pusieron como condición
que antes acabara sus estudios, por lo menos hasta COU. Y pese a que
a Nuria no le gustaba estudiar, se comprometió a compaginar las
clases en el instituto con las lecciones de canto. Aunque su gran pasión
es la música, tiene otras aficiones, como la natación
o el tenis. También ha hecho sus pinitos en la interpretación
al participar en la serie «Mediterráneo» de Telecinco.
Su gran oportunidad, sin embargo, le llegó
con Operación Triunfo,
para la que se clasificó desde el principio como una de las grandes
favoritas. Luego vino lo de la «Academia», y su salto a
la fama. De ello hablamos en la coqueta «sala de prensa»
del HOTEL ANTEQUERA GOLF, con Ramón Jiménez a su lado,
dispuesto a que «no faltara ni
gloria». Llega embutida en una falda de lino, que deja
adivinar las formas gloriosas de la mujer que es. Una trenza que recoge
su pelo. Una camisa muy breve. Y no oculta sus gafitas, ni para las
fotos... Sonríe y sonríe y sonríe. Y habla convencida
y queriendo convencer...
- Pregunta: ¿Te sonaba Antequera?
- Respuesta: ¡Hombre...! ¡No me va a sonar...! He estado
aquí dos o tres veces, pero casi de pasada, porque ya he contado
muchas veces que yo de Nerja apenas he salido... Pero, ¡claro
que me suena! Y la verdad es que lo poquito que he podido ver, me ha
gustado todo y que es de los sitios en los que tengo fijo volver cuando
tenga un poco de tiempo. Si todo es como lo que he visto y como es este
pedazo de Hotel Antequera Golf... ¡cualquiera se pierde una cosa
así!
- P.: ¿Cómo van los conciertos?
¿Y tu disco?
- R.: Pues estupendamente. Llevo doce
o trece yo sola y de discos más de trescientos mil vendidos...
La verdad es que tenía unas ganas inmensas de verme metida en
esto, porque es la hora de demostrar lo mucho que nos han enseñado
y todo lo que he aprendido allá en la Academia. Y la verdad es
que...¡chapó! porque la gente se está volcando conmigo.
Al principio, subía al escenario con un poquito de nervios, claro,
pero luego nada más empezar la gente que si «¡Nuria,
guapa», que si ¡«Ole!», «¡que si
eres la mejor!», se me pasa todo y no tienes más objetivo
que devolverle a esa gente algo de lo mucho que te ha dado y que te
da... Es fantástico.
- P.: Los cantantes «profesionales»
decían que era fácil triunfar cantando temas ya conocidos,
éxitos de otros, y que había que veros con temas propios,
inéditos... ¿Has notado el cambio?
- R.: Noooo... Al revés, porque
veo que la gente se sabe mis canciones, las de mi disco. Las cantan
todas... Es que hago así como el micro -hace ademán de
adelantarlo-y la gente sigue cantando ella...
- P.: Y, con tanto éxito, ¿se pierde
la noción del tiempo? Por ejemplo... ¿a cuántos
estamos?
- R.: Pues estamos... ¡que me has
pillado, chiquillo, que me has pillado...! A trece, catorce ¿no?,
catorce --estábamos a 15-, catorce... Sí, sí, se
pierde la noción del tiempo, porque todo sucede muy rápido,
por eso casi vivo el día a día. Pero bueno... tengo un
librillo donde tengo las fechas para no olvidarme, pero lo abro y me
pongo mala... ¡está todo lleno! Hoy arriba, mañana
abajo... Por ello me daré cuenta de todo ello, cuando pasen un
año o dos y, más tranquila me diga «Nuria, ¿qué
ha pasado aquí, qué has hecho?
- P.: Tan poco vas a durar...
- R.: No, no... Esto es el boom... ¿no?
No quiero que siga esta rachilla tan buena... ¡Hombre! Yo seguiría,
pero sé que algún día se normalizará la
cosa. Pero mientras, a vivir mi sueño, porque mi sueño
era éste...
- P.: Dicen que dicen que te imita la Pantoja...
- R.: ¡Ay! ¿Eso dicen? --no
coge la broma-... No creo, no creo... La Pantoja es una artistaza, y
cómo va a imitar a nadie... No creo, no creo... Ella lo hace
muy bien y no tiene que copar a nadie... ¿no?
- P.: Y de amores... ¿cómo va la
cosa?
- R.: Estamos en paro ahora mismo...
Ja, ja... Estamos en paro... Sería imposible, no hay tiempo más
que para esto y tiene que entregarte en cuerpo y alma... La verdad es
que noto el cariño de mucha gente, y es lo que tengo que agradecer
como sé, entregándome a tope... No hay tiempo, no salgo,
no paramos... Más adelante, si Dios quiere, me gustaría,
rehacer mi vida, tener mis ligues.... esas cosas. Pero más adelante.
Yo qué sé... cuatro o cinco años. Claro que Dios
verá, a lo mejor dentro de un par de años me veo casada
y con... niños. Pero mis planes son los otros...
- P.: Mil entrevistas, cien ruedas de prensa,
conciertos, presentaciones... y a lo mejor hay alguna pregunta que tú
decías «¡Hombre a ver si me preguntan esto o lo otro...!»
y nadie lo ha hecho...
- R.: No sé... Siempre lo digo...
No sé cómo explicarte... Por ejemplo, cómo me siento,
cómo veo todo esto... porque a lo mejor yo lo veo de otra forma
a como lo ve la gente... Soy feliz, estoy contenta, y aunque no tengo
tiempo para nada, pues estoy contenta, soy feliz, porque me ha llegado
lo que soñaba... Hay momentos en que caes en que te ha cambiado
la vida radical... No te das cuenta por lo rápido que ha sido
todo... Paso corajillo, por ejemplo, cuando no puedo ir a la playa como
vosotros... porque los fans me quieren tocar, quieren darme besos...
Hay una parte de mí que está encantada, ante esas muestras
de cariño, aunque hay otra que querría ser más
como la gente normal... ¿Comprendes? Pero claro, soy consciente
de que la gente nos ha seguido por televisión varios meses, y
es normal que se produzcan esas reacciones, porque casi somos parte
de sus familias... A mí, lo que me toca, es responder a todo
ello, y tiempo habrá para el baño, para salir a tomar
un cafelito...
- P.: Pero...¿y en tu interior? ¿No
has llegado a decirte «¡Niña, cómo va esto!»
Porque habrás tenido que cambiar en algo... Antes no se te conocía
y ahora te conoce todo el mundo. Eres millonaria... Algo habrás
cambiado...
- R.: Algo hay, algo hay... Pero la verdad
es que no me pongo a pensar nunca he hecho esto, has ganado esto...
Ahí está ¿no? Y bueno es... Pero no pienso en el
dinero que haya podido ganar... He cumplido un sueño y ahí
no hay dinero...
- P.: Y lo de actriz, ¿olvidado?
- R.: Ahí, ahí, porque
lo de actriz me encanta...
- P.: Yo esperaba que dijeras aquello de que «una
canción es una obra de teatro que dura tres minutos».
- R.: ¡Es que es verdad! Lo que
hago con las canciones es interpretarlas, o eso deseo al menos. Que
por mi cara se vea lo que estoy diciendo... Cantar algo que tenga yo,
que me salga de dentro... En cuanto a la interpretación es algo
que tengo ahí aparcado... Mi ideal sería ser actriz y
cantar... Más adelante, más adelante veremos...
Venía precedida de fama de ser una explosión
de alegría, como la pudimos ver en la televisión, de ser
capaz de hacer feliz quienes tiene a su alrededor... Se quedan cortos,
porque es alguien que nada más mirarte te deja embobado, medio
perdido entre la negrura de sus ojos, la sonrisas de sus labios... y
todo lo que le sigue hacia abajo, que es mucho.
Disfruta «pudiendo
ser ejemplo para la juventud de hoy, para que sepa que cuando hay ilusión
y se entrega una a fondo; cuando se trabaja y se atienden los consejos
de quienes saben, es muy difícil que no llegue el triunfo en
cada cosa de la vida. Es lo que yo os deseo a todos...»
Sobre esa sencillez, ese saber hacer, esa belleza
-por encima de nervios lógicos en quien empieza-se base el éxito
que repite, noche a noche, en cada punto de España. Su disco
«Brisa de esperanza»
ha sido ya disco de platino y está arrasando en toda España.
por ÁNGEL
GUERRERO FERNÁNDEZ