Noche
espléndida en el espléndido jardín del Parador
Nacional de Turismo, repleto de mujeres guapas, de gente del Toro. Se
repitió en la víspera del Día de la Virgen, la
Fiesta Cabal de Verano. En la puerta, Pepe Herrero, Antón González,
Joaquín López, Juan Machuca, Fernando Gálvez, Miguel
Sánchez y resto de directivos dando la bienvenida a socios e
invitados.
Tras la copa de vino español de bienvenida, acceso al jardín,
ocupando la presidencia con Pepe Herrero, los tenientes de alcalde Ricardo
Millán -que representaba al alcalde- y señora, y Carmen
Rosa Torres, la concejal Pepa Sánchez, el pregonero José
de Pineda y esposa, Paco Dorado empresario de la Plaza de Toros, la
Regidora del 2001 Carmen Pérez de Palma y la del 2002 María
Gracia Arjona, José Martín, de Unicaja, y señora.
Entre los asistentes el concejal Juan Segundo Díaz, acompañado
de su madre la viuda de Díaz y de su prometida, y restantes donantes
de trofeos y como invitados especiales el matador de toros José
Luis Galloso, y dos buenos aficionados Luis Alarcón de la Lastra
y Pepe Rey.
En primer lugar, nuestro director presentó los Trofeos: Trofeo
«Tito Pepe», de Los Cabales, a la Mejor Faena; Trofeo «Platero
Pedro González», de Hijos de Pedro González, al
Mejor Toro; trofeo «Pepe el de la Yedra», de la familia
Díaz, al Mejor Par de Banderillas; trofeo Platero Miguel González,
a la Mejor Estocada; trofeo «Manolo Romero», de la familia
Romero Madrona, al Mejor Quite; trofeo «Hermanos Vegas»
al Mejor Puyazo.
Tras ello presentó con breves pero contundentes palabras al Pregonero,
destacando de su infinito bagaje profesional y humano, el ser Licenciado
de Historia del Arte, el haber sido Pregonero en la Spanish Society
de Nueva York, de la que es miembro; el haber pregonado al Rocío,
en la catedral de Huelva; el haber escrito libros y tratados y dado
multitud de conferencias... resumido todo en haber tenido el honor de
ser Pregonero en Cartagena de Indias, para dar la bienvenida a S.M.
el Rey Don Juan Carlos, con motivo de los fastos del 92.
Lección magistral la de un hombre con tanta preparación,
en quien confluían -dijo el presentador- el hecho de ser gran
aficionado y ser sevillano, lo que le confería un sentimiento
especial para expresarse en un tema taurino. Y el Pregón fue...
como una faena de corrida: «paseíllo» saludando y
agradeciendo la acogida; «lances de recibo», con una documentada
visión de Antequera, de su Plaza y de su Fiesta; «primoroso
quite» engarzando un canto al toreo; brindis emotivo al Conde
de la Maza, al torero Reina Rincón y al «Chino Torero»,
figuras del Toro recientemente desaparecidas, para entrar en la «faena
de muleta», casi siempre con la mano izquierda, para ofrecer un
repaso al toreo, acudiendo a las figuras protagonistas de nuestra Feria.
Fue una «faena» larga, profunda, cantando verdades y recitando
poesías, cargando la suerte en momentos cumbres, para terminar
sin usar el estoque, pues el público, en buena parte puesto en
pie, le concedía los «máximos trofeos» sin
necesidad de la espada. Aplausos largos y cariñosos, como los
que interrumpieron varias veces su disertación, voz ronca por
la emoción del momento y los recuerdos...
Tras la cena, se entregó por el presidente de la Peña
Pepe Herrero, y por el primer teniente de alcalde Ricardo Millán,
un soberbio mosaico enmarcado el Señor de La Verónica,
mientras se anunciaba que el empresario Paco Rodríguez, invitaba
a todos los socios de la Peña a desplazarse a su finca, almorzar
y pasar una tarde de vaquillas, y que el mismo empresario y el Ayuntamiento
iban a sufragar el desplazamiento de los ancianos de las Hermanitas
hasta dicha finca para «pasar allí un día».
Ángel Guerrero