Un
año más resultó insuficiente el recinto del patio
de columnas del antiguo Hospital, atestado de gente que llegaba incluso
a los pisos superiores del patio. Discreto dosel presidencial -nos acordamos
de Viera al contemplar las guirnaldas- con precioso adorno floral del
estrado sobre el que actuó el dúo de concertistas.
En la presidencia, junto al alcalde, la Regidora de este año
María Gracia Arjona de Muñoz, la Pregonera Kiti Mánver,
la concejal de Cultura Carmen Rosa Torres, el Pregonero del 2001 Domi
del Postigo, la Regidora del 2001 Carmen Pérez de Palma, la Delegada
en Málaga de Cultura Rosa Torres y otras autoridades.
A la derecha de la presidencia las Damas de Honor de la Regidora, bellísimas
todas. En lugares destacados, miembros de la Corporación Local
y la señora de Romero Benítez nuestra compañera
María Dolores Tortosa; la parlamentaria Ana María Corredera;
los diputados Ana Navarro y Salvador Pendón, la primera con su
esposo Antonio Navarro; familiares de los protagonistas de la noche
y algunos Pregoneros anteriores de la Feria como el cineasta Oscar Orzábal
y Juan Alcaide, así como algunas de las Regidoras de los últimos
años.
El acto se abrió con un concierto de los hermanos Vicente Téllez,
concierto que hubo de recortarse sobre el inicialmente previsto, a causa
del retraso de los concertistas desplazados desde Málaga, «por
causa de la carretera». Fue una pena porque hubo que suprimir
bellas páginas de música ideal para una noche así.
Lo interpretado, páginas de Mosz-kowski, Lecuona, Granados, Albéniz
y Falla, a excelente nivel, premiado con fortísimas ovaciones.
Seguidamente el secretario del Ayuntamiento, Juan Manuel Guardia, dio
lectura a los correspondientes acuerdos municipal, nombrando Regidora
y Pregonera, cuyos títulos, enmarcados en preciosos cuadros entregaría
el alcalde a una y otra acompañados de sendos ramos de flores.
Hubo recuerdo especial para Domi del Postigo y ramo para Carmen Pérez
de Palma.
Intervino seguidamente Domi del Postigo que se saltó lo que tenía
escrito preparado, para sucumbir ante el embrujo de olor -hierbabuena
ofrecida por dos guapísimas chicas vestidas a la usanza antequerana
a la entrada- y color del escenario. Luego, tras definirse como profundo
admirador de Kiti, hizo un breve repaso por sus carrera profesional
y por los atributos que la adornan configurando una espléndida
belleza.
Kiti Mánver, emocionada aún estando acostumbrada a homenajes
similares, bordó el pregón, porque narró sus orígenes
antequeranos, cómo presumía de ello cuando en su niñez
malagueña la llamaban «cateta» -¡ay, Málaga
será siempre Málaga...!-, pero cómo conociendo
su historia, se sentía cada vez más orgullosa, y cómo
su padre le indicaba que «La Niña de Antequera» era
ilustre paisana... momento en que se arrancó cantando unas estrofas
de la celebérrima «¡Ay
mi perro!,» que inmortalizara
María Barrús. Explicó que se «había
metido en Internet» y que le
habían asombrado las múltiples referencias a Antequera,
y a figuras como Cristobalina Fernández, Muñoz Rojas o...
Carmen Ramos, a la que admiró sin conocerla personalmente, exaltando
su obra.
Explicó cómo había presumido de Antequera en los
programas televisivos de Elena Santonja, de Miguel Ríos o recientemente
en uno en que tuvo que hacer una exageración y le salió
un «que eres más
bueno que los molletes de Antequera»,
característico pan antequerano que cantó y elogió.
En fin, hizo referencias a su presencia en Fitur donde sería
invitada para venir por aquí por el alcalde, por nuestro director
y por «algunos profesionales
de Turismo y empresarios de aquí»,
y cómo pudo cumplir su sueño en la pasada Semana Santa
donde de la mano de Angel Guerrero y «su
cariñosa familia» recorrió
«su calle»,
conociendo la casa en que nació, conoció monumentos, rincones
y sedes cofrades, teniendo la oportunidad de presenciar una «vega»,
mientras Jesús Romero le enseñaba la parte antigua y Manuel
Cascales el Museo, donde admiraría la obra de Toral, a quien
conoció en Fitur. Hizo alusión a anteriores pregones y
terminó invitando a todos a vivir y disfrutar esta «dos
veces real Feria de Antequera, que queda inaugurada y en la que os incito
a participar en ella sin límites, y a los que aguantéis
hasta mañana, os pido que me guardéis algún mollete».
En fin un pregón hermosísimo, con golpes espectaculares,
canto a la tierra y honestidad... porque no habló de unos festejos
que no conocía «cosa que quiero remediar este mismo año».
Sí cantó sus experiencias, sus encuentros con Antequera,
el homenaje de que fue objeto por el Ayuntamiento en Sevilla, el regalo
del «Efebo con una cestita
de molletes» y el calor que
siempre encontró en su tierra.
Cerró el acto el alcalde Jesús Romero -que no ocultaba
su satisfacción disfrutando de una noche inolvidable- con unas
bellas palabras dedicadas a la Regidora, a la Pregonera y a la Feria,
a la que nos animó a participar «pues,
en fin, son cuatro días los que vamos a vivir».
Desde allí los protagonistas de la noche y autoridades se desplazaron
hasta la entrada de la Alameda, donde pulsaría el alcalde el
botón que encendía el alumbrado y abría, oficialmente
las fiestas del presente año.
Ángel Guerrero