Nos
pareció ver a menos gente que en otros años, cuando el
«cartel» era el mejor de mucho tiempo atrás. Juan
Delgado, ganador del Concurso Anual
de Flamenco «Juan Casillas», Rancapino,
Juana la del Revuelo y su gente y,
sobre todo, Juan Peña «El
Lebrijano», brindaron una noche
singular, en ese marco mágico y misterioso, que parece hecho
para el flamenco, que es Santa María, al compás de los
toques de Pedro Escalona, Pedro
Peña, Quique Paredes y Martín Chico,
con la presentación escueta y seria, magistral, de Juan Hatero.
Por cierto que nos enteramos allí de que Juan Hatero, un ilustre
flamencólogo antequerano ha sido objeto de un singular homenaje
en Villanueva de Algaidas, dándose cita «troveros»
de toda España y de América. Merecido homenaje, sin duda
a una figura a la que apreciamos y respetamos.
Juan Peña «El Lebrijano», como decimos, era unas
de las grandes figuras sobre las que se montó la «pre-Feria».
Es un mito vivo del Flamenco, porque aparte cantarlo como los ángeles,
lo estudia y lo investiga, buscando y demostrando raíces. Le
saludamos con verdadero placer, al lado de don Juan Hatero, nuestro
«flamencólogo» más ilustre... Y nos confesó:
«Es un placer estar con
usted y con su periódico, y encantado de haber tenido la oportunidad
de volver a Antequera, una tierra donde hay grandes aficionados como
aquí el amigo Juan Hatero.
En torno a la última vez que vino, buscaba las raíces
puras del Flamenco, ante lo que nos apuntó que «los
hice en el Punchal, al norte de Nueva Delhi y... eso es muy largo de
contar, pero podríamos resumirlo diciendo que gran parte viene
de allí, gran parte estaba en Andalucía y gran parte en
la música árabe, en la mozárabe, también
el sefardí...»
Y de allí surgió «Encuentros», de esos hallazgos
en la India. Aunque nos confiesa que «estoy
queriendo hacer algo... En cuanto que me retire haré algo sobre
lo que encontré en la India, pero estas cosas son muy largas
y la vida nos resulta cortísima...»
Nos evidenciaba su posible retirada, a lo que él nos contestó:
«Hombre me tengo que retirar...
cuando Dios quiera, pero esto es duro, ¿eh?, esto es duro...»
En cuanto a las evoluciones el flamenco, le preguntamos por el «Aserejé»
de Las Ketchup, a lo que nos dijo: «Hombre...
Esto lo han hecho unas niñas... las hijas del Tomate que es un
amigo nuestro y...¡qué le vamos a hacer! Son sus hijas
y está bien, está bien...»
Queriendo decirnos que el flamenco no cesa de sufrir «agresiones»
que si fusiones, que si mezclas... Aunque también nos dabe a
entrever que sirven para que la gente joven se aficione al Flamenco.
Para concluir, le pedimos su opinión sobre el flamenco en 2002:
«Pues mire creo que hay muchos
grupitos, y, ¿cómo le diría yo para no ofender
a nadie..?, grupitos que hacen una música que yo, como flamenco,
la verdad no la entiendo. Será música, pero no la entiendo,
porque no tiene nada que ver con el flamenco. Lo que pasa que estamos
en lo mismo de antes: que si hacen adictos, pues vienen bien».
Ángel Guerrero