La
Real Feria de Agosto de Antequera de 2002 ha sido una de las mejores
de los últimos años, en cuanto a actuaciones se refiere.
Mientras que Pastora Soler
ha sido la más destacada; Las
Ketchup, pese a ser número
uno con su Aserejé,
defraudaron en su concierto.
El «tema-revelación» del verano inauguró las
actuaciones en la Caseta Municipal. Su directo fue pésimo, aunque
el público aguantó cerca de una hora para escuchar su
archiconocido tema, el Aserejé.
Y llegó, lo cantaron más lento, la gente bailó,
y se fueron antes de terminar el concierto.
El miércoles se quedó desierto. Una dolencia en el apéndice
de María Vidal, obligó a suspender su concierto. Le tomaría
el relevo Pastora Soler,
quien gustó bastante por su voz, su escenografía y su
equipo musical. Además de sus temas, ofreció además
un repertorio de copla española, incluso de temas conocidos como
del grupo Mecano.
Azúcar Moreno
llenó la noche del viernes, fiesta local. Imponentes, altas,
esbeltas, atractivas, potentes. Congregó a gran público
y gustó su elegancia.
El sábado fue el día más juvenil, venían
Los Caños.
La parafernalia del escenario, luces y música, envolvió
a este trío de chicos que se mostraron muy simpáticos
y agradables antes y después de la puesta en escena.
Y el domingo fue el día para Pascual
González y Los
Cantores de Híspalis. Broche
de oro. Inicios con aire de sevillanas y rumbas. Para terminar con temas
cofrades, como Silencio
o La Saeta.
Apuntemos que Pascual es uno de los máximos exponentes de la
composición de marchas cofrades.
Y en cuanto a las actuaciones locales, los verdiales coparon la atención
el miércoles, con las destacadas actuaciones de las pandas de
La Joya, Primera de Comares, Torcal
de la Higuera, Raíces de Almogía, Santón de Pitar
y juvenil de La Joya.
Y el domingo fue el día para el encuentro de coros rocieros,
quienes se mostraron muy descontentos por el día concedido, así
como reducirle de tres a dos temas de concierto. Actuaron los coros
de Santa María La Mayor,
Aromas de las Cañas, La Pará, Bienmesabe
(donde escuchamos a la rociera e inigualable voz de Ana Cebrián),
Amiflor y los Romeros de Cartaojal.
Antonio J. Guerrero