Hoy en día, el mollete con el aceite son los máximos embajadores de Antequera al formar parte del desayuno de España, así como el bien olivar de ser un referente mundial con Dcoop. Junto a ellos está destacando la quinoa, del Grupo Alsur, un pseudocereal originario de los Andes, considerado como un superalimento, una alternativa para los agricultores que ya está plantada en 6.500 hectáreas en Andalucía, con una fábrica de almacenamiento en nuestra ciudad de 10 millones de kilos.

Cayetano Luca de Tena publicó en ABC un artículo que tituló “La Gastronomía Antequerana”, en el que dice: “Muchos se han dado cuenta de que en las sartenes y pucheros de Andalucía se guisa algo más que el pescado frito y el gazpacho”. Por el estilo opinan, Cándido, Rafael Ansón, Carlos Arguiñano o Antonio Burgos. Pero nos quedamos con la Reina Doña Sofía, quien tras probar el “mollete de Antequera con aceite de Antequera”, pedía en el Parador la receta de «la porra antequerana».

Antequera es la sede de Dcoop que, además de ser la empresa de la provincia de Málaga que más factura (967 millones de euros en 2018), se trata del mayor productor de aceite de oliva del mundo y también la mayor cooperativa agroalimentaria intersectorial de España, algo que no para de ponerse de ejemplo y es fruto al esfuerzo de los olivareros que forma el grupo y a la gestión de Antonio Luque, referente internacional del sector cooperativista y olivarero. En la planta de Antequera da empleo a 170 personas y ha invertido más de 70 millones de euros en su transformación desde donde entra la aceituna de los olivos y sale hecha aceite de primera calidad. 

Esta cooperativa suma a más de 75.000 agricultores y ganaderos de Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y País Vasco. Envasa aceite, vino y aceitunas de mesa y es propietaria en numerosas empresas que prestan otros servicios industriales y comerciales, como elaborados cárnicos, refinado de aceites vegetales y vinos. Dcoop cuenta con delegaciones propias en Estados Unidos y China. Por otro lado está el Grupo ALSUR que bajo la marca Iberoquinoa está destacando en la plantación de este alimento de los Andes, muy rico y nutritivo. Con sede en Antequerase dedica a las conservas vegetales que producen en sus campos, entre ellas, las habitas baby, alcachofas, pimientos, espárragos y ahora la quinoa, entre sus fábricas en Antequera y Perú.

De quinoa, tienen 6.500 hectáreas en Andalucía con una fábrica de almacenamiento de 10 millones de kilos.Por otra parte esta la industria del mollete de Antequera, elaborado diariamente en fábricas de Antequra y su Comarca (como las de Mollina y Fuente de Piedra) para que se distribuyan por toda la geografía española. Entre ellas, se siguen elaborando a mano en horno de leña por parte de Antonio Paradas. Luego con ayuda de máquinas industriales para dar respuesta a la gran demanda, cociéndolos en horno de gasoil o eléctrico, tenemos varias empresas, desde Padepán, Horno el Antequerano, Mollete San Roque, Hermanos Paradas, Horno Dulce Nombre, La Molletería, Escalante en Bobadilla, La Joya o Benavides. Y en panaderías locales fabrican para sus clientes, entre ellos los de Santiago y Rico entre otros.

Se trata de una variedad de pan de miga a base de harina, agua, sal y levadura, que se suele calentar por fuera y luego cortar por la mitad para untarle desde aceite a chicharrones, pasando por tomate, jamón serrano, ibérico, cocido, jamón york, zurrapa de lomo, entre otras muchas recetas. Además de las panaderías locales, hay una red de distribuidores que salen de madrugada cada día y lo distribuyen por toda Andalucía para supermercados como Mercadona, Carrefour, Maskom, El Corte Inglés, Alcampo, Día, Lidl, Supermercados Jamón... entre otros.

Todo dentro de abanico de la alimentación que como dice el rico refranero español: “A nadie le amarga un dulce”. Nos viene que ni pintado para la ocasión: el turista, el viajero, va buscando lugares donde descansar, sitios que descubrir, y en eso Antequera tiene para dar y tomar y la Gastronomía se ha convertido, de hecho, en un aliciente más para el Turista que sabe que no conocerá bien una tierra, si no sabe de su cocina.

Cuando llegue a los bares y restaurantes, pida lo que sea más típico de cada cual, déjese guiar por sus responsables y comprenderá que es algo más que sus conocidos “porra” y “bienmesabe”... La “Porra Antequerana” mantiene el sabor y la base de la comida típica del campo a base de productos de la huerta. En el apartado de postres, el “Bienmesabe” y “El Angelorum” y, en Navidad, los ricos y exquisitos mantecados de ‘La Antequerana’, ‘Santiago’, ‘Aguilera’, ‘Torcadul’, ‘Sabores de Antequera’, ‘Delicias de Antequera’, ‘Sancho Melero’, ‘La Perla’, las monjas de Belén, entre otros. Y cada día hay más atractivos con riquezas culinarias que salen de los fogones. 

Cuando vuelva a su tierra, podrá usted presumir de haber conocido, aquí sin ir más lejos, la auténtica cocina andaluza y será cuando al desayunar recuerde las palabras de Antonio Burgos: “El bollo y la viena están cautivos por la conquista del mollete, como el Infante Don Fernando apresó a los moros en la toma de Antequera. En los bares de Sevilla, con tanto mollete en el desayuno, sale el sol por Antequera todas las mañanas”. 

 

 

Más información, edición "El Angelote" 2020, Periódico Turístico de Antequera. (Pinche aquí y descargue versión PDF).