Desde 1918, ‘El Sol de Antequera’ ha buscado que la portada de sus números extraordinarios sean un elemento distinto, como un cartel que se suma a las fiestas y celebraciones que la ciudad va a realizar. Desde la primera portada dedicada a la Semana Santa en 1919, han pasado fotografías y pinturas, pero nunca una obra de Cristóbal Toral. Al ser el referente del final del Centenario de este Periódico y debido al éxito de su exposición, que está en puertas de ser la iniciativa cultural con más visitas, se le ofreció la posibilidad y aquí la tenemos para sumar al patrimonio cofrade de Antequera; una obra de Cristóbal Toral.

De hecho, aunque la fecha inicial de clausura estaba prevista para el 26 de abril, el Ayuntamientode Antequera, quien organiza la muestra (junto a la colaboración de la Fundación Unicaja, Dcoop, Hotel Antequera y el propio periódico en el Museo de la Ciudad), anunció en FITUR prorrogarla hasta el 14 de julio para que participe en el aniversario como Patrimonio Mundial.

Tras recibir la pintura, Toral nos dice: “Lo primero que hay que decir es que el tema religioso en el Arte Contemporáneo está muy poco tratado por los artistas. Hacer algo sobre Semana Santa es uno de los retos más duros que puede tener un artista. Se han hecho muchas cosas a nivel costumbrista, pero algo que reste lo contemporáneo es un reto muy difícil”. Además, insiste en que es algo muy complicado “hacer una obra religiosa que conecte con nuestro tiempo, con el arte contemporáneo. Entonces en esta portada creo que he conseguido representar un tema religioso, como el Cristo Verde de la Cofradía de Los Estudiantes, representándolo con nuestro tiempo, con ese equipaje, con esas maletas que es mi mundo que es lo de ahora con tantas personas que marchan de un lado para otro".

 

Vemos en sus maletas a los devotos que desde el siglo XVI han pasado para rezar ante el Cristo Verde: “Ahí hay una posibilidad abierta de que el arte contemporáneo puede conectar perfectamente con la religión, con el espíritu religioso. En este caso, Jesucristo, que está crucificado, está mirando las maletas, el equipaje, el símbolo de esas personas a las que le ha pertenecido ese equipaje y es un poco la humanidad, que está representada, una humanidad muy triste y muy sensible, que son las migraciones, entonces ante esa situación tan triste, tan dramática la mirada del Cristo Verde que esté hacia ese tema, resulta muy interesante desde el punto de vista religioso y del punto de vista del arte contemporáneo, y también del histórico de tantos antequeranos que lo veneran desde siglos atrás”.

Al verlo, nos recuerda a José María Fernández, que pintó a principios del siglo XX, cómo estaba el Cristo Verde en la iglesia de San Francisco, en un lugar diferente al que hoy, casi 100 años después, lo vuelve a pintar un artista de lo contemporáneo, Cristóbal Toral: “Es interesante que ya José María Fernández pintara al Cristo Verde cómo estaba en la iglesia en su época. Curiosamente ahí se puede comprobar la diferencia en el contexto que empleó José María Fernández con el que he empleado yo. Él lo que hace está un poco encajado en la pintura del postimpresionismo”.

En su obra vemos al Cristo Verde en su capilla actual en la iglesia de San Francisco, con unas velas que se presentan... “Es un símbolo de la Semana Santa: la luz, la iluminación, la verdad... la luz para iluminar la realidad. Son unas velas cósmicas, no son unas velas ahí puestas por casualidad. Son unas velas que se acercan más a los astronautas que a la tradición. Está recogiendo por un lado ese simbolismo que es la humanidad que enciende una vela por devoción hacia el Cristo Verde; y al mismo tiempo, está haciendo ese guiño y esa mirada hacia el cielo, por eso las velas están flotando, como si estuvieran iluminando la infinitud cósmica”.

 

La Semana Santa en la que su exposición estará presente en las procesiones

Le exponemos que la portada nos sugiere a la sprocesiones de este año que pasarán por las calles del casco histórico, próximas al Museo de la Ciudad, donde la instalación de maletas dan la bienvenida a quienes vayan a ver su exposición.“No había caído, pero tienes razón. El Señor Verde, como le llama tu hija Eufemia, está como caminando por las calles de Antequera en su procesión del Lunes Santo y le rodean las personas que vienen, con sus maletas, a conocer Antequera, su Semana Santa y mi exposición, que estará disponible estos días y hasta mitad de julio”.

Un nuevo cuadro de Toral dedicado a nuestra Semana Santa, tras la portada del libro de la Cofradía de “Arriba” en 1988 que trazó a la Virgen del Socorro “como me pidió tu padre, al igual que sé que me hubiera insinuado algo para la portada de Semana Santa del año del Centenario y de mi exposición, de este Cristo que llevaba cuando conoció a tu madre, por lo que se lo dedico a ella también”. Aquí quedan las palabras del genio que aporta una obra de arte para la portada de este año.

Esta Semana Santa, los turistas que se desplacen a nuestra ciudad, tendrán en sus maletas sus ilusiones de ver una ciudad con un pasado milenario, donde sus calles se llenan de arte con obras religiosas desde el siglo XVI (como el Cristo Verde) hasta exposiciones como “La pintura como testigo”, de Cristóbal Toral, que dará colorido y arte contemporáneo a quienes recorran de día nuestras calles y museos; para dejarse maravillar por las tardes-noche de los museos andantes que son las cofradías, donde los penitentes, hermanacos, directivos y devotos... llevan sus particulares “maletas” que dejan a los pies de sus imágenes alas que veneran por sus convicciones propias y como recuerdo a los que se fueron...

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