Tras el largo y duro día, cayó la noche sobre Jerusalén. Aunque para Israel aquello no era más que la continuación de la fiesta del día de Pascua, para aquellos galileos, el duelo continuaba, el dolor seguía llenando la casa. La oscuridad que ahora inunda las calles de la Ciudad Santa, reinaba en sus corazones desde el momento de la muerte de Jesús. 
A lo largo del camino de la vida, la persona puede experimentar momentos de oscuridad y sufrimiento, en un mundo lleno de contravalores e injusticias. En estas circunstancias, a veces no es fácil pasar de la tristeza y el miedo a la convicción y la alegría. En la Palestina de los tiempos de Jesús las desigualdades estaban muy presentes. En esa realidad social, Jesús opta de forma evidente por todos aquellos seres que tenían su vida disminuida y muestra especial predilección por los despreciados de la sociedad. 

Hay un aspecto que las cofradías antequeranas están intentando conseguir: que las bandas de música sean complemento de sus tronos, que los hermanacos consigan mecer o llevar los tronos al son de sus marchas, para poder orar, rezar, emocionar... a quienes acompañan o contemplan la imagen venerada. Uno de esos ejemplos es el de la Banda de Música “Villa de Otura” de Granada, que va camino de los 15 años acompañando magistralmente a la Virgen del Socorro. Recordamos en estas páginas cómo empezó esta fusión de primer orden desde 2004.

Día de Viernes Santo; viernes de Pasión, de dolor, de sufrimiento, de agonía y Muerte. Nuestro Dios Jesús agoniza al límite de la resistencia humana. Por eso la liturgia de este día es diferente; la ausencia de celebración eucarística en este día y el siguiente, el altar desnudo desprovisto de cruz, sin candelabros ni manteles, la celebración litúrgica vespertina rondando las tres de la tarde. 

Es la frase que se nos dice cuando nos imponen la ceniza, el miércoles que lleva su nombre: el Miércoles de Ceniza. Es el principio de la Cuaresma, los cuarenta días que nos conducen al umbral del Triduo Pascual, y con él a la Resurrección, meta y fin de todo buen cristiano. ¿Qué suponen estas palabras que continuamente nos están invitando a la conversión y al seguimiento de Cristo y su Evangelio? Es una pregunta que nos debemos de realizar.

Celebramos el Día del Amor Fraterno, la institución de la Eucaristía y del sacerdocio. Celebramos esta tarde la Eucaristía en el día en que fue instituida.  Jesús, celebraba la cena de Pascua, y en ese contexto, al terminar la cena, tomó el pan lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: “Éste es mi cuerpo que se entrega por vosotros…”. En este gesto, Jesús dejó su vida entera sacramentalmente presente. 

La Historia de la Cartelería de la Semana Santa de Antequera suma en este año 2018 a uno de sus pinturas más destacadas, la de su Hijo Predilecto, el retratista Antonio Montiel, que regaló a su tierra la estampa del traslado legionario del Señor del Mayor Dolor, a mediodía del Miércoles Santo, pasando justamente por la puerta de nuestra Redacción como “homenaje” del artista a nuestro eterno director Ángel Guerrero, quien le alentó a amar a esta tierra. Recogemos el proceso de su elaboración y cómo fue el acto de Presentación del mismo.
En Semana Santa, las redes sociales viven una explosión de participación similar a la que se experimenta en la Navidad. Todos queremos compartir la belleza de nuestras tradiciones más arraigadas. Las cámaras de nuestros móviles son cada vez más precisas y capaces de recoger momentos extraordinarios para subir a Instagram y a Facebook y cosechar cientos de “likes”. Nuestro Cristo, nuestra Virgen, nuestra calle adornada, el bullir de gente… hay fotos en Twitter que parecen oler a incienso y a azahar, ¡Qué belleza! ¡Qué emoción!

Mi primera colaboración y publicación escrita como Cronista de la Agrupación de Cofradías de Antequera no podía ser otra que tratar de rememorar un momento clave en la historia de cualquier institución como es el momento de su constitución formal. Nada mejor para ello que acudir a las páginas de nuestro centenario periódico “El Sol de Antequera”, testigo fiel y permanente en sus cien años de historia también sobre cualquier aspecto relacionado con la Semana Santa.

“Hay tanta esperanza derramada en una vela que se enciende en un humilde hogar para pedir ayuda a María, o en esas miradas de amor entrañable al Cristo crucificado”, exclama el Papa Francisco. Y podríamos añadir: “¡Hay tanta fe bajo el capirote de un penitente o a hombros de un hermanaco!”. Porque en estos días son miles y miles los antequeranos que acuden a su hermandad para vivir en ella la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo por las calles de Antequera. 
Las cofradías viven unos años donde se aventuran a renovar sus tronos (Pollinica, Estudiantes, Rescate y Consuelo), en los que apuestan por restaurar sus antiguos bordados (Socorro y Soledad), por lo que en este año habrá muchos cambios. Un año en el que no se procesionará el nuevo Resucitado, al que le surgieron defectos nada más estrenarse, por lo que se volverá a ver en las calles el del siglo XVI de la iglesia de La Victoria, justo en el año del 75 Aniversario de la Agrupación.