La sociedad que nos ha llegado al año 2016 precisa un cambio, que no está ni en los políticos, ni en las empresas, ni en la calle... está en los niños, en los colegios, con los profesores, quienes están llamados a formar las personas que dirijan, sostengan, transformen nuestra sociedad.
 
Estos días, en las aulas de todos los colegios se concluyen las clases con teatros, cánticos de villancicos y alegría con las familias. En La Victoria, hay dos clases que bajo el método “Design for Change” quieren sumarse a una corriente internacional que pretende cambiar el mundo.

El maestro y conocido apasionado del baloncesto en nuestra comarca, Agustín Rodríguez, nos llama junto a la hermana franciscana Gema para pedirnos que presenciemos su iniciativa para dar cabida en nuestras páginas, si lo estimamos oportuno. Accedimos, buscamos tiempo y, cuál fue nuestra sorpresa, que no se merecen un espacio, sino varias páginas, en este número que marca el inicio de la Navidad en Antequera.
 
Buscando innovar y mejorar la educación y enseñanza, se acogen al movimiento internacional, “cuyo objetivo es ofrecer a niños y jóvenes la oportunidad de poner en práctica sus propias ideas para cambiar el mundo desde su propio entorno”, según la web española.
En 2001, Kiran Bir Sethi, una madre preocupada por la educación de sus hijos, “decide no quedarse de brazos cruzados y funda la Escuela de Riverside en Ahmedabad. Con ella surge en 2009 el proyecto Design for Change, que rápidamente se extiende a nivel internacional”.
 
 
 
   
 
La idea en Antequera
Buscan que “los pequeños se acerquen a su entorno, sientan cómo es, imaginen cómo les gustaría que fuera y diseñen la manera de actuar para cambiar”, sigue Rodríguez.
 
Ante la Navidad, pensaron qué mejor idea que reflexionar sobre ella: compartir qué creen que es, recibir nociones en clase, testimonios de personas ajenas al día a día, salir a la calle para compartir sus vivencia y resumirlo todo en un vídeo-sorpresa que proyectarán esta próxima semana a sus padres y difundirán por las redes sociales.
 
Con tanta prisa, móviles, ocupaciones, agendas, tareas, materialismo... se está perdiendo la identidad de la Navidad. “Se nos está olvidando lo que realmente queremos celebrar los cristianos, que Jesús va a nacer en cada uno de nosotros”.
 
Tras estos días extraordinarios, han salido a la calle, pasado por el Mercado de Abastos, Plaza Castilla, Paseo Real, incluso entraron al Ayuntamiento, visitado residencias y Hospital para contar al mundo lo que realmente es la Navidad. “Queremos llevar alegría, ilusión y esperanza a las calles, a las familias, para que así lo vivan en casa cuando se reúnan por Navidad, y celebren que el Niño Jesús nace cada vez que llega la Nochebuena y nos trae amor”.
 
Energías y ánimos no les falta al centenar de pequeños que se proponen cambiar la Navidad, que sea lo que es, y que no haya árboles que tapen el pesebre donde nace un Niño que busca el amor de las familias. ¡Gracias!  Más información, edición impresa sábado 7 de enero de 2017 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).